Los diez libros de Diógenes Laercio: Misón

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M I S Ó N.

 1. Misón, hijo de Estrimón, como dice Sosícrates, llamado Queneo por ser de Quena, pueblo oeteo o lacónico en sentir de Hermipo, es contado entre los siete Sabios. Dicen que su padre fue tirano. También hay quien dice que preguntado Anacarsis si había otro más sabio que él, respondió la pitonisa, como ya dijimos de Quilón en la Vida de Tales:

Cierto Misón Oeteo, en Quene hallado,
corazón más dispuesto a la prudencia
tiene que tú, Anacarsis, y a la ciencia.

 Movido de esto Anacarsis, pasó al lugar de Misón en tiempo de verano, y habiéndolo hallado que ponía la esteva al arado, le dijo: «Ahora, oh Misón, todavía no es tiempo de arado». A que respondió: «Pero lo es mucho para componerlo y prevenirlo».

 2. Otros dicen que el oráculo dijo así: «Cierto Misón Eteo, etc.», y van indagando qué significa Eteo. Parménides dice que es una aldea de Laconia, de la cual fue natural Misón. Sosícrates dice en las Sucesiones que Misón por su padre fue eteo; por su madre queneo. Eutifrón, hijo de Heráclides Póntico, dice fue cretense, habiendo en Creta un pueblo llamado Etea. Anaxilao lo hace arcade. Hiponacte hace también memoria de él, diciendo:

Misón, a quien Apolo
llamó el más sabio de los hombres todos.

 3. Aristóxenes dice en su Historia varia que Misón no se diferenció mucho de Timón y de Apimanto, pues también aborrecía los hombres. Fue visto reír estando solo en el campo de Lacedemonia; y como el que lo halló de improviso le preguntase con instancias por qué reía no habiendo nadie presente, dijo: «Por eso mismo». Dice también Aristóxenes que Misón no fue célebre por no haber nacido en ciudad, sino en un cortijo, y aun éste desconocido; por cuya razón muchas de sus cosas se atribuyen a Pisístrato. Lo mismo ejecuta Platón el filósofo; pues hace memoria de él en su Protágoras, y lo pone en lugar de Periandro. Decía Misón que «no se han de buscar las cosas por las palabras, sino las palabras por las cosas; pues no se hacen las cosas por las palabras, sino las palabras por las cosas». Murió a los 97 años de su edad[1].


  1. Algunos códices leen έπτά χαί έ βδομήχοντα, setenta y siete, y así corrige el texto Estéfano, aunque en su edición de Laercio deja el 97.