Ir al contenido

Página:Abella Caprile Nieve.djvu/50

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página ha sido validada
— 50 —
Donde nunca es noche, donde siempre es día,
     Donde se es feliz. . .

Reflejos azules del azul plumaje
Del ave-quimera, que en puro lenguaje
     Darío cantó;
Ojos que tenían la suave hermosura
De una misteriosa, lejana dulzura
     Que nadie expresó. . . .

Si el mar es zafiro de color variante,
Si azul es el cielo, sereno, brillante
     Más leve que el tul;
¿No tuvo razón el poeta famoso
Que lleno de ensueño dijera armonioso
     Que «el arte es lo azul?. . .»

Por largas pestañas muy negras sombreados,
Yo he visto esos ojos por siempre cerrados
     En sueños de Edén;
Volvieron al cielo, desde cuya altura,
Mi alma tornaron más grande, más pura,
     ¡Más azul también!. . .