Esta página ha sido validada
24
¿Alucinacion etc.
—No me dejes, le supliqué.
—Ya es tarde, me voy, me llaman, mira, voy vestida de blanco y allá... allá... arriba me dan lirios, rosas y azahar...
El delirio comenzaba, Eugenia se moría... ¡Yo era su asesino!
Tuvo un momento de lucidez, me miró y dijo:
—¡Pobre, Emilio, perdóname que te abandone!... Dame un beso, uno sólo y volviendo al delirio continuó.—No me quitéis mi velo y mi corona, puedo besarlo, es mi esposo.
El delirio continuó toda la noche; al amanecer pareció mejorarse y me dijo:
—Emilio, bésame, pero si me besas serás mi esposo y me interpondré entre tú y todas las mujeres, serás mío, mío solo, á despecho de la muerte...