Antes de todo, gloria a ti, Leda!
tu dulce vientre cubrió de seda
el Dios. Miel y oro sobre la brisa!
Sonaban alternativamente
flauta y cristales, Pan y la fuente.
Tierra era canto, Cielo sonrisa! Ante el celeste, supremo acto,
dioses y bestias hicieron pacto.