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de bahía blanca a buenos aires

día que estuve también de caza en Bahía Blanca, mis compañeros avanzaron en forma de media luna, guardando entre uno y otro la distancia de kilómetro y medio. Los jinetes más adelantados cogieron las vueltas a un soberbio macho de avestruz; pero el animal intentó escapar por un lado. Lanzáronse los gauchos en su persecución a un furioso galope, haciendo a la vez girar a los caballos con admirable dominio, mientras volteaban las bolas alrededor de la cabeza. Al fin los más delanteros las arrojaron dando vueltas por el aire, y en un instante el avestruz cayó y rodó por el suelo un buen trecho, con las patas juntas, enlazadas por la correa.

Las llanuras abundan en tres especies de perdices [1], y de ellas dos son tan grandes como faisanes. Su capital enemigo es un pequeño y bonito zorro, también muy numeroso; en el discurso del día vimos lo menos 40 ó 50. Generalmente estaban cerca de sus madrigueras; mas a pesar de ello los perros mataron uno. De regreso a la posta encontramos a dos del grupo, que habían vuelto de cazar por su cuenta. Habían matado un puma y hallado un nido de avestruz con 27 huevos, cada uno de los cuales pesa, según dicen, lo mismo que 11 huevos de gallina; de modo que este nido nos suministró una cantidad de alimento equivalente a 297 huevos de gallina.


14 de septiembre.—En vista de que los soldados pertenecientes a la posta inmediata pensaban regresar, y de que formábamos una partida de cinco, y todos armados, resolví no aguardar a las tropas que se esperaban. Mi patrón de hospedaje, el teniente del puesto, me instó a detenerme. Yo le estaba obligadí-


  1. Dos especies de Tinamus y una Eudromia elegans de A. d'Orbigny, que se le ha llamado perdiz solamente en razón de sus costumbres.


Darwin: Viaje.—T. I.
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