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chile septentrional y perú

ble es que prefiriera esta costa. La llanura que se extiende en torno de los arrabales del Callao cría una hierba rala y áspera, y en algunas partes hay charcas de agua estancada, aunque muy pequeñas. De aquí proceden los miasmas, según todas las probabilidades; porque la ciudad de Arica, que se hallaba en circunstancias muy análogas, quedó muy saneada merced a la desecación de algunas charcas. Los miasmas no son siempre engendrados por una vegetación exuberante combinada con un clima ardiente, porque muchas partes del Brasil, no obstante ser frondosísimas y pantanosas, aventajan en salubridad a esta estéril costa del Perú. Las selvas más densas, en climas templados, como en Chiloe, no parecen afectar en lo más mínimo las saludables condiciones de la atmósfera.

La isla de Santiago, una de las del Cabo Verde, ofrece otro ejemplo patente de un país que hubiera podido conceptuarse muy saludable, siendo en realidad todo lo contrario. He dicho que muchas llanuras despejadas y yermas producen, en las semanas que siguen a la estación de lluvias, una hierba rala y fina, que a poco se marchita y seca; en este período el aire parece volverse venenoso, pues tanto los naturales como los forasteros se ven frecuentemente acometidos de violentas fiebres. Por otra parte, el Archipiélago de los Galápagos, en el Pacífico, con un suelo semejante y periódicamente sujeto al mismo proceso de vegetación, goza de excelentes condiciones de salubridad. Humboldt ha observado que «bajo de la zona tórrida, los menores pantanos son peligrosísimos cuando están rodeados, como en Veracruz y Cartagena, de un suelo árido y arenoso, que eleva la temperatura del ambiente» [1]. En la costa del Perú, sin embargo, la temperatura no alcanza un grado excesivo, y tal vez por


  1. Political Essay on tke Kingdom of New Spain, vol. IV, página 199.