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POETAS DE LA REVOLUCIÓN


Entre los muchos poetas de esta época se distingue en primer término don Vicente López y Planes, (1784-1856), ya nombrado al citar su Triunfo argentino, el cual en este período publicó varias poesías patrióticas, entre otras una oda A la batalla de Maipo, conociéndose de él otra composición de muy diversa índole, Delicias de la vida del labrador.

Pero ciertamente á ninguna de estas poesías debe López la inmortalidad de su nombre. Su gloria es ser autor del Himno Nacional Argentino, (1813).

El congreso general de las provincias unidas, conocedor del entusiasmo que inspiran á los pueblos los cantos nacionales, confió al señor López tan delicada misión, la que llevó á término con aprobación unánime del gobierno y del pueblo, cuyos entusiasmos sinceros supo interpretar cantando sus glorias con poderosa inspiración.

Esta obra de López está á cubierto de toda crítica, porque los cantos de la patria no se juzgan por el valor intrínseco que puedan tener, sino que se respetan por la magestad de los recuerdos que evocan.

A parte de sus triunfos literarios, López fué uno de los prohombres de la Revolución, habiendo desempeñado en distintas épocas importantes cargos, como el de diputado á la Asamblea del año 1813, ministro de Pueyrredón en 1816, y finalmente, presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata en el año 1827.




Juan Ramón Rojas, (1784-1824,) poeta de vida agitada, aunque de noble inspiración, cantó en sus versos varias acciones notables de las armas revolucionarias, siendo digna de citarse la poesía que dedicó á la victoria de Chacabuco.




Con los anteriores, compartieron en los días de la guerra, el papel de poetas patrióticos entre otros, don Estéban Luca, (1786-1824) y don Crisóstomo Lafinur, (1797-1824).

El primero, poeta de mucho arranque, es autor de un Canto lírico á la libertad de Lima, que contiene trozos notables, por su magestuosa entonación. Compuso también varias odas, siendo las más notables las tituladas A la batalla de Chacabuco y Al triunfo de Lord Cochrane en el Callao, poesías que son ciertamente de estilo clásico, y de versificación vigorosa.