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Vacas que el de Jalapa.

Mas como en la estension de este valle de las Vacas se comprendan varios sitios, mandó el Señor Presidente que por los mismos comisionados se reconociesen los parages del espresado valle. En cumplimiento de este auto, se esploraron los llanos nombrados: La Culebra, Piedra parada, El Rodeo y El Naranjo: concluidas estas diligencias, pasaron los autos por voto consultivo al Real Acuerdo; y los Señores que lo componían fueron de parecer que convenia asentar la ciudad en el llano del Rodeo, y el Señor Presidente se conformó con este dictamen, por auto de 24 de Mayo de 1774. En este estado llegó el nuevo Fiscal de esta Real Audiencia, Don José Sistué, y suscitó la instancia de que sería mejor paraje para situar la ciudad el llano que intitulan de la Virgen que el del Rodeo: hízose reconocer dicho llano, y probadas las ventajas que hacia al del Rodeo, se revocó la primera elección y decretó la traslación de la capital al referido llano de la Virgen. Dióse cuenta de todo lo autuado á S. M. y en vista de ello, mandó se plantase la Ciudad en el espresado llano de la Virgen, contiguo al establecimiento provisional que se habia hecho en la aldea de la Ermita, como consta de cédula de 21 de Julio de 1775. En virtud de esta real disposición, el M. N. Ayuntamiento de esta Ciudad re radicó en el espresado establecimiento el dia 1º de Enero de 1776. Lo mismo ejecutó la Real y Pontificia Universidad de San Carlos, por el mes de Noviembre de 1777. El 22 de Noviembre de 1779 se comenzaron á celebrar los Divinos Oficios en la Catedral provisional: habiéndose antes trasladado á ella las imágenes del Santo Cristo de los Reyes y Nuestra Señora del Socorro. Y después se fueron estableciendo en la nueva traza las parroquias, Convento de Monjas é iglesias filiales, cada una según su posibilidad.

Pero las personas particulares, los artesanos y gran parte del pueblo, creyendo y parece que con razón, que la real voluntad era hacer una gracia á este vecindario, concediendo se trasladase la ciudad; pero no obligando á los particulares á abandonar sus casas y comodidades