Página:Daany Beédxe.djvu/249

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tierra. Los opuestos complementarios. Principio y fin de la vida humana. El Quetzalcóatl es un símbolo filosófico que encarna la aspiración humana de encontrar el equilibrio entre el espíritu y la materia.

La pirámide estaba rodeada de guerreros y guerreras, que en círculos excéntricos giraban bailando al ritmo de los inmensos tambores de tronco de árbol, las ocarinas, y los cascabeles, que llenaban con su estruendo todo el espacio. Los caracoles marinos bramaban, Águila Nocturna sin saber cómo, estaba bailando con una destreza propia de un maestro. Su cuerpo parecía que recordaba mejor que su mente. El rítmico golpeteo de los pies a la Madre Tierra, convocaba a las energías telúricas a unirse al cielo a través de los seres humanos, quienes se convertían en un puente sagrado, entre lo divino y lo mundano. Por horas todos danzaron, no había discursos o rezos. El cuerpo hablaba su propio idioma con la Madre Tierra, un diálogo de amor filial, que los Viejos Abuelos toltecas habían enseñado. Un diálogo a través de la energía. El "lenguaje" más antiguo del ser humano sobre la Tierra... ¡la danza!

Águila Nocturna tenía una flama encendida en su corazón. El recuerdo de Flor de Lluvia incendiaba sus pensamientos y se había llegado a convertir en una necesidad imperiosa. Nunca antes en su vida, había sentido esta apremiante necesidad de estar con una persona. El recuerdo de Flor de Lluvia estremecía a su cuerpo y hacía saltar en desorden a su corazón.

El guerrero informó la decisión de su inminente partida al Venerable Maestro, quien le dijo que cumpliera con su destino.

Lo único que te pido, —dijo el anciano—, es que cuando regreses con los transportadores de los objetos para el culto de los dioses, diles que "La Piedra de Poder de la Tierra de la Serpiente Preciosa" está bajo sus pies. Diles siguió diciendo el anciano , que toda esta península es una enorme piedra, que está viva y siente...no les digas más.

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