Página:Daany Beédxe.djvu/262

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que a pesar de hacerlo majestuoso por su tamaño, lo hacían ligero. El hombre llevaba un protector del pecho y espalda, hecho de conchas de mar, que estaban armadas a través de pequeñas cuentas verdes. En el abdomen tenía un protector hecho de huesos de venado, también engarzados con cuentas verdes. Vestía una pequeña falda hecha con piel de jaguar. En sus muñecas y tobillos, llevaba tejidas en cuentas verdes, protectores muy vistos. En la mano derecha portaba una inmensa lanza, que en la parte superior tenía unas bellas plumas y estaba coronada de una gran navaja de obsidiana.

El hombre les marcó el alto y les informó que Murciélago Jaguar, Venerable Maestro de La Casa del Espejo Humeante en Mutal, les invitaba a descansar y reaprovisionarse, para seguir el camino. Jaguar de Fuego entendió que esta era una invitación muy especial, ya que por tradición, él sabía de aquel lugar, pero nadie de los transportadores había llegado hasta él, por lo que ordenó a sus hombres seguir al guardia.

Por la tarde llegaron a Mutal en un estrecho valle flanqueado por dos altas cadenas montañosas. La ciudad fue construida alrededor de una gran plaza central, con muchos edificios, otras plazas y estructuras, profusamente decoradas con pictogramas esculpidos en escalones y las múltiples estelas en toda la ciudad. La Casa del Espejo Humeante estaba construida sobre la cima de una colina artificial como a un kilómetro al este de la plaza principal, de donde se dominaba todo el valle. El acceso estaba en la parte Poniente. Caminaron al interior de la gran plaza. A mano izquierda, hacia el Norte, estaba la parte más alta de la colina y ahí, estaban los edificios más importantes. En la parte superior se encontraba una pirámide. Entre la plaza y la Casa del Espejo Humeante se encontrada el templo del murciélago, el cual era un complejo secreto y muy importante con acceso interior a una serie de cuevas y túneles bajo tierra que se extendían por varios kilómetros. Hacía el noreste, un inmenso y bellísimo juego de pelota acompañaba a una pirámide de proporciones regulares, que en la parte Norte poseía cinco pequeñas construcciones.

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