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LIBRO III.

es cuando se demuestra que uno es malo: ésta se llama vituperación. Así que las partes de la oratoria son: el encomio, la vituperación, la exhortación, la disuasión, la acusación y la defensa.

 57. El bien decir o disertar se divide en cuatro: uno es decir lo que conviene; otro decir cuanto conviene; tercero a quienes decir conviene; y cuarto cuando decir conviene. Decir lo que conviene es decir las cosas que han de ser útiles al que dice y al que oye. Decir cuanto conviene es decir lo que baste, ni más ni menos. Decir a quienes conviene es acomodar las palabras a la edad de aquellos a quienes se dice, ya sean ancianos, ya mozos. Y decir cuando conviene es que no sea demasiado presto ni demasiado tarde; pues, de lo contrario, se peca contra las reglas del bien decir.

 58. La beneficencia es de cuatro modos: o con dinero, o con el cuerpo, o con las ciencias, o con las palabras. Con dinero, cuando uno socorre con él al necesitado que pide, en cuanto racionalmente puede. Con el cuerpo se ayudan mutuamente los hombres cuando se socorren contra quien los hiere. Los maestros, los médicos y los que enseñan alguna cosa útil benefician con las ciencias. Y cuando uno sube al tribunal de justicia para favorecer a otro, y efectivamente dice bien de él, beneficia con las palabras. Luego