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Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/499

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BREVE RELACION

y ſu amparo ala Virgen nueſtra Señora, y aſſi murio.

Haſta aqui loque las anuas refieren de eſtas glorioſas miſſiones de Chiloe, alo qual añadire yo algunos otros caſos de edificacion, que daran ſin a eſta quarta claſſe, y ſean el primero, y el ſegundo los que ſuccedieron avn padre, que ha trabajado muchos años apoſtolicamente en eſta miſſion, y no le nombro, porque aun viue. Succedio pues, que vn ſoldado viuia vna vida muy eſcandaloſa, y era ſobre manera deſenfrenado en el hablar de manera, que ninguno ſalia de ſu boca ſino infamado de mil falſedades, y teſtimonios, que leuantaua, no huuo quien fueſſe poderoſo a corregirle por mas que los amigos, y varias perſonas pias lo procurauan, con que no pudiendole ſufrir mas huuieron de deſterrarle a vna Isla, paſſo por ella eſte padre, q̃ he dicho, y cõpadecido del mal eſtado, y peligro de condenarſe en que eſtaua eſte miſerable ſe fue a el, y le hablo con tal eſpiritu del cielo, que aunque eſtaua como vna piedra huuo de ablandarſe, y reducirſe ala penitencia, y para hazerla con la ſatisfaccion que debia, ſe deſdixo, publicamente ante eſcribano, y teſtigos, voluiendo la honrra aquien la hauia quitado, conque ſe diſpuſo a vna buena confeſſion.

No me admira eſte caſo; porque el padre Luis de Valdiuia varon iluſtre de nueſtra Compañia, y que la acredito en aquellos Reynos de Chile, y del Perù, y deſpues en Eſpaña con ſus grandes letras, y virtud, me conto de eſte meſmo padre otro caſo admirable. Y fue, que hauiendo otro ſoldado en aquel eſtado muy jurador, y blasfemo, le exorto muchas veces aque ſe fueſſe ala mano, y no juraſſe; el ſoldado no hazia caſo delo que, el Padre le predicaua: amenazole vn dia diziendole que ſi no ſe emendaua, le hauia de caſtigar nuestro Señor: rioſe de ello el ſoldado; pero el efecto moſtro no ſer coſa de riſa, porq̃ luego alli a viſta de todos quedo mudo: queria hablar, y no podia, afligiaſe, y congojauaſe en eſtremo, pero con buen efecto de arrepentimiento, que moſtraua. Buelueſe al Padre, y dela manera, que puede con ſeñas, y viſajes propone la enmienda, y las manos pueſtas le inſinua y pide, que le libre de aquel trabajo, hizo el padre oracion, y al punto le voluio el habla, confeſſoſſe, y enmendoſe de alli adelante.

Andando vna India por el campo ſe le aparecio vn horrible monſtruo, con cuya viſta eſpantada, y deſpauorida invocò el ſantiſſimo nombre de Ieſus, cõ lo qual deſaparecio aq̃l horrible expectaculo; vio luego, que le ſalia al encuentro vn ſacerdote de nueſtra Compañia, el qual le reprehendia ſeueramente ſus pecados, y el hauerlos callado en la confeſſion. Confieſſate, le dixo, enteramente, y alcançaras perdon de ellos, como lo hizo tal Indio, que por hauer hecho vna buena confeſſion ſe fue al cielo. Voluiendo la India aſu caſa ſe hallo tan llena de pauor, y miedo, q̃ cayo deſmayada, pero voluiẽdo en ſi buſco a vno delos nueſtros, refiriole lo que le hauia paſſado, hizo vna buena confeſſion, y corrigio, ſu vida.

Convirtioſe a Dios vn famoſo hechizero el qual rifirio, que para aprẽder eſta abominable arte, le hauia ſubido a vn aſpero monte vn viejo ſu Maeſtro muy verſado en ella, y que hauiendole dado a beber de vnas yeruas amargiſſimas, y aparecidoſeles el demonio, ya en forma de cabra, ya de camello, y otras figuras quedò docto en la facultad dela medicina, començo a exercitarſe en ella, y perſuadiale el demonio que quitaſſe la vida alos enfermos. En medio de eſta abominacion, y tinieblas, en que andaua ſumergido, fue nueſtro Señor ſeruido iluſtrar ſu entendimiento con ſu diuina luz, y ſanta inſpiracion, con que ſalio de aquel pecado haziendo vna buena confeſſion con vno delos nueſtros, aquien refirio eſte caſo, y por medio de ſu conſejo enmendo la vida.

Dexo otros muchos caſos de varias converſiones por ſer ſemejantes alos ya referidos, y por la meſma cauſa no refiero otros en que ha moſtrado nueſtro Señor la eficacia dela interceſſion de nueſtro Padre ſan Ignacio, particularmente en los peligros de partos. Es coſa marauilloſa lo que en eſta materia cuentan caſi todos las anuas de aquel Reyno En la vltima, que he viſto del año de 40. y 41. ſe
re-