Página:Historia general de la medicina en Chile, tomo I.pdf/85

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido corregida
— 83 °

nimos de la guerra todos desbaratados y perdidos, y que no hay partes para poderos dar salario conoscido; pero por la buena relación que de vos tengo, hólgome que en compañía del bachiller Marin cureis de aquí adelante mi persona é casa, é toda la gente de mi real que estuviese doliente ó herida; y, pues vamos al Cuzco, dejad la paga á mi cargo.» É desde entonces vió este testigo que el bachiller Enriquez curaba al dicho Adelantado é su casa é á todos para los que le llamaban en el dicho real que estaban malos é heridos; é le bió ir á las entradas que iba al dicho Adelantado por el dicho campo; é que esto sabe é vió porque estuvo presente á ello.

3.°—A latercera pregunta, dijo que lo que sabe es que este testigo ha visto é tenido en su poder la dicha cláusula testamentaria ó codecillo que el dicho dón Diego de Almagro, Adelantado, hizo por la cual comete el descargo del dicho bachiller Enriquez á Juan de Rada é á Juan Balza, sus secaces, é que á ella se remite.

4.°—Preguntado por la cuarta pregunta, dijo que sabe é vió este testigo, que desde que el dicho bachiller Enriquez emepzó á servir de médico é cirujano al dicho Adelantado é su casa é armada por su mandado, pudo servir tiempo de veinte meses, poco más ó menos, hasta que el dicho Adelantado murió, é que al parecer de este testigo, según eran excesivos los precios de los caballos é armas é ropas de vestir, é según valían las medicinas caras, las cuales ponían los dichos bachilleres, que el dicho bachiller Enriquez, por lo que sirvió, curó é meresció en su oficio el dicho tiempo de los dichos veinte meses, para ser pagado medianamente, é antes de menos que de más, pudo merecer dos mill pesos de otro de ley perfecta; porque un caballo valía á tres ó cuatro mill castellanos en la dicha jornada, é más y menos, una cota de malla, mill, é una camisa de Holanda dos cientos, é que este testigo vió comprar un arroba de vino á Diego de Alvarado por quinientos pesos, é tiene por cierto que si las medicinas se hobieran de vender por sí é pagarse el médico é cirujano por sí, que no estoviera por iguala, que ninguna cura hiciera que por lo menos no sacara della en escripturas ó ropas ó en otras cosas que á la sazón se estimaban, en cien pesos de oro, é otros dieran más é otros ménos; é que si hobiera efeto la cobranza de las dichas esripturas ó las dichas ropas, que se vendieran por el dicho valor que se apreciaban, que cada uno de los dichos bachilleres médicos, y en especiall el dicho bachiller Enríquez, porque era más graciosa é más bien quisto, ganara más de cinco mill castellanos en el dicho tiempo.

5.°—A la quinta pregunta; dijo que este testigo ha oído de-