blo, y ahora sois el pueblo de Dios; que no habíais alcanzado misericordia, y ahora la alcanzásteis.
11 Por esto, queridos mios, os suplico que, como extrangeros y peregrinos que sois en esta mundo, os abstengais de los deseos carnales, que combaten contra el alma,
12 llevando una vida ajustada entre los gentiles; a fin de que, por lo mismo que os censuran como á malhechores, reflexionando sobre las obras buenas que observan en vosotros, glorifiquen á Dios en el dia en que los visitará [1].
13 Estad pues sumisos á toda humana criatura que se halle constituida sobre vosotros; y esto por respeto á Dios; ya sea al rey, como que esta sobre todos [2];
14 ya á los gobernadores, como puestos por él para castigo de los malhechores, y alabanza y premio de los buenos;
15 pues esta es la voluntad de Dios, que obrando bien, tapeis la boca á la ignorancia de los hombres necios é insensatos:
16 como libres, si, mas no cubriendo la malicia con capa de libertad, sino obrando en todo como siervos de Dios, esto es, por amor.
- ↑ O en que Dios los ilumine con su gracia.
- ↑ La verdadera piedad y religion inspiran siempre su mision y obediencia al soberano. La obediencia del vasallo no pende de la conducta de vida ni de la piedad de los soberanos, sino del órden y voluntad de Dios, cuya providencia los ha establecido sobre sus súbditos.