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LAS FUERZAS EXTRAÑAS

árbol en animal, el animal en hombre y el hombre en espíritu puro"—dando á las cosas un alcance bien superior como se ve.

Sabido esto, es claro que al aparecer en la tierra la vida animal, su primer representante ha tenido que ser el hombre; y ya hemos visto que vida animal, tanto como vegetal y mineral, hubo en la tierra desde que ésta entró al estado líquido, bajo formas fluídicas, pero no menos reales por ello.

Antes del proceso cristalino y del vegetativo, en el cual la ciencia va encontrando ya las células poliédricas primordiales, así como los rudimentos de un sistema nervioso[1], el espíritu del hombre existía ya, pero no dividido todavía en seres humanos, sino como una entidad sintética que dirigía la evolución todavía poco diferenciada de su planeta. Era un habitante de la nebulosa ígnea que constituía la tierra entonces, y engendraba por acción mental, es decir pensaba su descendencia.

Cuando el planeta entró al estado líquido, aparecieron en su seno los cristales blandos, los rudimentos de existencias filamentosas que constituirían la vegetación, y las primeras células animales. El ser planetario se había dividido en


  1. Porque el vegetal es un reino intermedio entre los otros dos y participa de la naturaleza de ambos.