Página:Mitos y fantasías de los aztecas.djvu/154

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seguida se desparramaron cada uno por donde mejor pudo, y huyeron, que tal costumbre tienen en guerra, muerto su general y abatido el pendón. Recobraron los nuestros el coraje, los siguieron a caballo, y mataron una infinidad de ellos, tantos dicen, que no me atrevo a contarlos. Los indios eran doscientos mil, según afirman, y el campo donde esta batalla tuvo lugar se llama Otumba." http://www.artehistoria.jcyl.es/cronicas/contextos/10240.htm

Cortés y sus secuaces logran escapar a los llanos de Otumba, en donde los va a encontrar un ejército de 100 mil guerreros texcocanos que los va a socorrer, comandado por el hermano de su aliado Ixtlilxóchitl, al cual atacaron y al retroceder desconcertados los texcocanos, Cortés lo tomó como una señal de Dios y del caballo de Santiago, que nuevamente los socorría. En la historia oficial es “otra de las victorias divinas” y otro de los mitos de Occidente sobre la superioridad europea. Los libros y las páginas de Internet dan cuenta de este mito de manera exagerada.

"Pocas batallas de la Historia moderna han sido más citadas y menos ponderadas como la que se libró en los llanos de Otumba (actual México) un 14 de julio de 1520. Diezmados, maltrechos y a punto de desfallecer, los quinientos conquistadores de Hernán Cortés se enfrentaron a un ejército

de cerca de ochenta mil almas en un duelo que tendría que

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