Página:Mitos y fantasías de los aztecas.djvu/27

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Se tenían mediadas higiénicas de carácter social, familiar y personal muy rigurosas. Baño diario, temascal,[1] ejercicio. Un sistema de medicina basado en plantas, minerales, animales e insectos. Se llegaban a hacer trepanaciones[2] e incrustaciones dentales.

El sistema de educación era obligatorio, público y gratuito. Comenzaba a los 7 años y terminaba entre los 18 y 25 años. Las instituciones eran el Telpochcalli, Cuicacalli y Calmécac.

La organización social era muy rigurosa. Se ascendía por méritos en el servicio a la comunidad, sea en la administración, la religión o la milicia. Existía una nobleza que gobernaba por méritos y el pueblo. Ambos podían ascender y descender según sus acciones en defensa y bienestar de la comunidad. Se gobernaban a través de Consejos Supremos o Tlatócan,[3] Huey calpullis y barrios.

No existía el dinero ni la propiedad privada, ni armas mortales. La guerra era de carácter simbólico religioso y el objetivo era conseguir prisioneros para los sacrificios humanos. Contaban con deportes y participaban del arte.
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  1. El temascal es universalmente reconocido como un lugar de ceremonia ritual que mejora la salud física, emocional, mental y espiritual a través de un baño de vapor y plantas medicinales. El propósito del proceso es permitir a los participantes experimentar el contacto directo con los poderíos de la naturaleza.
  2. La trepanación es una escisión mediante cirugía de un fragmento de hueso del cráneo en forma de disco, para llegar al interior de la cavidad craneal que requiere un gran conocimiento de la medicina y de medidas muy específicas de asepsia.
  3. En Tenochtitlán, existía el Tlatocan, Supremo Consejo que constituía un cuerpo de representación con funciones muy diversas: funciones legislativas, administrativas e incluso, ejercía funciones judiciales simultáneamente. Este Órgano estaba formado por todos los jefes del Calpulli, con sus asistentes de policía, los principales sacerdotes y los delegados de los barrios.
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