Página:Mitos y fantasías de los aztecas.djvu/70

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su empresa el Señor de Cempoala, en las cartas de Relación jamás pone su nombre, acaso le llama “el cacique gordo”.

Que él dirigió la toma de Tenochtitlán.

Totalmente falso. El estratega de la toma de Tenochtitlán fue del texcocano Ixtlilxóchitl, quien el Tlatócan mexica no había reconocido como tlatoani de Texcoco, a pesar que su difunto padre Netzahualpilli lo designó para esa responsabilidad, por lo cual vio en la llegada de Cortés la oportunidad de aliarse y enfrentarse con sus enemigos mexicas. Fue Ixtlilxóchitl el que al conocer profundamente la ciudad de Tenochtitlán, hablar la misma lengua de los capitanes de los ejércitos que se unieron a Cortés, así como compartir las técnicas militares indígenas, le permitió dirigir a cientos de miles de guerreros texcocanos, tlaxcaltecas, xochimilcas, etc., que se enfrentaron con los debilitados guerreros mexicas que defendían una Tenochtitlán azotada por la pandemia de la viruela, sin agua, sin alimentos y sin ayuda.

Que no asesinó a Fray Juan de Tecto.

Hernán Cortés desde que pisó el Anáhuac vivió fuera de la ley. Trasgredió a ley española y la del Anáhuac a las dos culturas engañó y trató de sacar provecho de sus errores y deficiencias. Cortés en tal sentido fue un oportunista, mentiroso y abusivo. Debido a tantas injusticias con españoles e indígenas (aliados y vencidos), el rey de España Carlos V envió al “confesor real”, para que diera cuenta personal de lo que sucedía con Cortés del otro lado del océano.

Esta responsabilidad recayó en Fray Juan de Tecto, Fraile franciscano de la rama observante quien fue un hombre instruido y fue profesor de teología en París por más de 14 años, lo que le daba un sólido fundamente de la “ley de Dios y la ley de los hombres”. Llegó en agosto de 1523 al puerto de Veracruz y se incorporó a su misión evangelizadora en Texcoco, pero realmente su misión era reportar directamente

a Carlos V lo que hacía Cortés.

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