Página:Rosario de sonetos líricos.djvu/252

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido corregida

248

CXVIII

IRREQUIETUM COR


Recio Jesús ibero, el de Teresa,
tú que en la más recóndita morada
del alma mueres, cumple la promesa
que entre abrazos de fé diste á la amada.

Gozó dolor sabroso, Quijotesa
á lo divino, que dejó asentada
nuestra España inmortal cuya es la empresa:
sólo existe lo eterno; Dios ó nada!