Página:Rosario de sonetos líricos.djvu/284

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así te arrebate el viento del Apenino, oh planta muelle, amor de tiempos humildes! Luché aquí con los inviernos y tiemble arcanas historias con mayo palpitante la encina negra, á la que viste el tronco de alegre juventud la hiedra.»


LX, pág. 130. A una gazmoña. Dice Creonte en la Antígona, de Sófocles: «rechazándola como á una malévola que es manda á esa moza al infierno (á la morada de Hades) para que allí se case con alguien.»


LXXII, pág. 152. El contratante social. Zôon politicón, animal civil, es como llamó Aristóteles al hombre. Lineo le llamó homo sapiens. Con frecuencia es incivil é insipiente. Fiémonos, pues, de definiciones.


LXXV, pág. 158. Civilitas. Heródoto dice que «la envidia ha nacido con el hombre desde un principio.» Y tiene razón. De esto de la envidia sabían mucho los griegos, como buenos demócratas inventores del ostracismo.


LXXVIII, pág. 164. Los pasajes del Corán