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CONGRESO NACIONAL

Bauza, Balbontin, Olivos, Campos, Muñoz Bezanilla, Elizondo, Cruz, Infante, Meneses, Fariñas, Benavides, Prast, Torres, Campino, Silva, Vicuña, Albano, Lazo, Ojeda, Fernández i Montt.

Se leyó el acta del dia anterior i fué aprobada.

Se lucieron presente los poderes del señor Eyzaguirre, diputado suplente por Melipilla, i fueron pasados a la Comision de Poderes.

Se leyó la mocion del señor secretario Fernández, para que la República de Chile se constituya por sistema federal. Varias declaraciones la pusieron de facto en discusión, i declarada por primera, se mandó traer para el dia siguiente a segunda hora.

Asimismo se leyó otra mocion del mismo señor, concebida en los términos siguientes: "Se autoriza al Poder Ejecutivo para que emplee las sumas necesarias a la realización de un Enviado a la República del Perú, i espida las instrucciones convenientes, interesándole su prontitud." Se mandó también traer para el dia siguiente en segunda hora; i en este estado, se levantó la sesion a las dos de la tarde, anunciándose para el dia siguiente en primera hora el reglamento de Secretaría.

Fué aprobada. —Cienfuegos. —Montt.


Sesión del 6 de Julio[1]

La taquigrafía asistió a la Sala hoi, dia 6 de Julio. Despues de estar concluidas las sesiones preparatorias, i nombradas las comisiones que fueron aprobadas en el acta del dia anterior.

El Presidente don José Ignacio Cienfuegos, dijo: Me parece que, para llenar el objeto de la Comision de Constitución, que es la mas delicada, i a la que soi llamado para no trabajar en vano, se deberían discutir i fijar las bases sobre que los miembros de la Comision deben tirar el plan de Constitución que deben presentar al Congreso, porque, de lo contrario, tal vez sean inútiles sus trabajos. Me parece justo, según pienso, acercarnos, al dar la Constitución, a aquel estado en que salimos de las manos del Omnipotente que, creados por Dios, no debemos respetar otros principios que los que nos imprimió en el corazon, siendo éstos los mismos que animan a los pueblos que nos han confiado sus destinos. Este Cuerpo traicionaría a los habitantes de Chile, si despuesde haber sufrido tantos males no le diésemos una Constitución en todo conforme a sus derechos, derechos que, según todos los políticos, son las garantías del hombre en la sociedad; i si llega a ceder una parte de aquéllos, es solo por su seguridad, conservando siempre derechos propios e inalienables.

Estas son, pues, las bases en que debe funddarse la Constitución, i que yo pido acuerde el Congreso, para que la Comision pueda principiar sus tareas. La libertad i seguridad del hombre han de ser respetadas sin que ni la autoridad suprema pueda privarle de estos goces sino en virtud de una necesidad pública, o cuando esté en riesgo la misma sociedad, i siendo por este respecto, dependiente solo de Dios, según el estado de la naturaleza, es necesario que todos los jefes de la República, en el órden político, eclesiástico i militar, sean elejidos por el pueblo. Vamos a entrar en el gran pacto político, i aquellos privilejios recibidos de la mano del Creador, es preciso mantenerlos en cuanto sea posible.

Así, me parece una cosa consiguiente i necesaria que el Congreso conceda a los pueblos la elección de supremas autoridades i todas las demas. Si a los pueblos se despoja de esta autoridad, se les hace un agravio usurpándoles este derecho. Toda autoridad, inclusive el Jefe de la Nación, debe ser elejida por los pueblos, i si es preciso que el Congreso elija ahora un jefe supremo, por la renuncia dei actual, qué no dará tiempo a otra cosa, debe ser provisoria miéntras se plantea la Constitución. Por lo mismo, es necesario que cada partido haga la elección de sus mandatarios, que cada provincia reúna su asamblea i determine las cosas necesarias i convenientes a lo interior i económico de cada una; que hagan sus constituciones o reglamentos interiores, para que determinen la forma de elecciones de los diversos empleados de cada una. Es necesario que procuremos conservar a estos pueblos en la libertad que Dios les ha dado; que ellos nombren a quien sea de su voluntad para que los dirijan como pastores en sus necesidades espirituales; que aquellos caudales i propios pertenecientes a cada provincia o partido los gobiernen las mismas asambltas, para el orden i adelantamiento interior; que ellos presenten al diocesano los sujetos que han de ser nombrados para curas, porque, ejerciendo ellos su autoridad tan inmediata sobre cada persona, deben ser a satisfacción de todos i gozar una entera confianza de los pueblos. En fin, que todo empleo lo den los partidos respectivos, i no mantengamos mas a esas pobres provincias en el estado de miseria i abatimiento a que se hallan reducidas hasta aquí, por estar privadas de esa autoridad que les ha costado tanta sangre el conquistarla, i adquirir esa libertad de que hasta aquí no han podido gustar. Estas, pues, son, señores, las bases que debemos proceder, según enciendo, los comisionados para dar principio al plan de Constitución, i estos mismos son los votos de todos los pueblos de la República, de los cuales seria un crimen separarse.

Los gobernadores deben ser naturales o vecinos del partido que los elije, pues de otro modo no tendrán aquel empeño necesario para la prosperidad de esas poblaciones, fomento de la agricultura i comercio. Creo debe existir una caja

  1. La siguiente sesión ha sido trascrita del periódico titulado Sesiones del Congreso Constituyente. (Nota del recopilador.)