Página:Sesiones de los Cuerpos Lejislativos de Chile - Tomo XXIX (1841).djvu/322

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido validada
318 CONGRESO NACIONAL

guardaré i haré guardar la Constitucion i las leyes. Así Dios me ayude, i sea en mi defensa, i si no me lo demande,"

Acto continuo el Presidente electo suscribió la fórmula del juramento que habia prestado; i en seguida de la suscricion, se estendió i suscribió por el Presidente de la República los de ámbas Cámaras i sus respectivos secretarios la nota siguiente:

"A presencia del Congreso Nacional, i en manos del Presidente de la República, del Presidente del Senado i del Presidente de la Cámara de Diputados, prestó don Manuel Búlnes en altas e intelijibles voces el juramento contenido en la fórmula que antecede, i se archivará este documento en la Secretaría del Senado para su perpetua constancia. Santiago, Setiembre 18 de 1841.

Prestado el juramento los Presidentes del Senado i de la Cámara de Diputados ciñeron la banda al Presidente electo, el Presidente cesante le entregó el baston, pasó el plumaje tricolor de su sombrero al del Presidente electo e instaló a su sucesor haciéndole tomar el asiento que él mismo habia ocupado i ocupando el asiento inmediato a la derecha del recien instalado. En seguida se retiró de la Sala el Presidente de la República llevando a su derecha al Presidente cesante, guardando las corporaciones el mismo órden en que vinieron i saliendo a acompañar a S. E. los Presidentes i las Comisiones del Congreso en la misma forma en que lo recibieron a su entrada; con lo cual se levantó la sesion. —IRARRÁZAVAL.


ANEXOS

Núm. 533

Yo Manuel Búlnes juro por Dios Nuestro Señor i estos Santos Evanjelios que desempeñaré fielmente el cargo de Presidente de la República; que observaré i protejeré la Relijion Católica, Apostólica i Romana; que conservaré la integridad e independencia de la República, i que guardaré i haré guardar la Constitucion i las leyes. Así Dios me ayude, i sea en mi defensa, i si no, me lo demande. —Manuel Búlnes.

A presencia del Congreso Nacional i en manos del Presidente de la República del Presidente del Senado i del Presidente de la Cámara de Diputados, prestó don Manuel Búlnes en altas e intelijibles voces el juramento contenido en la fórmula que antecede, i se archivará este documento en la Secretaría del Senado para su perpetua constancia.

Santiago, Setiembre 18 de 1841. —Joaquin Prieto. —José Miguel Irarrázaval . —José Ignacio Eyzaguirre . —Francisco Bello. —José Miguel de Aristegui.


Núm 534[1]

ESPOSICION QUE EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, DON Joaquin Prieto, D1RIJE A LA NACION CHILENA EL DIA 18 DE SETIEMBRE DE 1841, ÚLTIMO DE SU ADMINISTRACION.

Conciudadanos:

Hoi espira el período señalado por la Constitucion a la Majístratura Suprema que por segunda vez me hicisteis la honra de confiarme; i al dejar este elevado puesto, al dirijiros esta solemne despedida ¡cuán grato me es contemplar el espectáculo que presenta la gran familia que he presidido diez años, i compararlos con las épocas de vicisitudes i azares que precedieron a mi administracion! ¿Recordáis aquellos dias de sozobras en que nada parecía vaticinar a nuestra patria un destino mas próspero que el de otros pueblos hermanos, acaso mas ventajosamente colocados para gozar dignamente de la independencia en que todos habian trabajado con un patriotismo comun? A las batallas de la independencia sucedieron las contiendas de la libertad nueva especie de guerra aun mas que fecunda de alternativas i peligros i en que considerados los antecedentes i los elementos, no podia ménos de parecer mas difícil el triunfo de la buena causa. Que caminando a tientas hácia un objeto que divisamos en una perspectiva lejana i confusa, nos estraviásemos a menudo; que nacidos i educados bajo influencias despóticas, tardará en echar raices entre nosotros el principio vivificador de las instituciones republicanas, el relijioso respeto a la lei; que se invocase la libertad para quebrantar la justicia, o que a pretesto de cimentar el órden se desenfrenase el poder; toda esta serie de aciertos i errores, de sucesos i desmanes, de acciones i reacciones , de luces i de sombras: era inevitable i fatal: era la condicion necesaria de una rejeneracion política. Pero no me engaño: al que considere con ojos desapasionados la historia de una i otra lucha, la revolucion chilena se presentará, sin duda, con caracteres peculiares i honrosos.

¿Cuál otras, con iguales dificultades, con iguales medios, con igual espacio que correr para el cumplimiento de sus votos, cuál otra ha sido

  1. Este discurso es tomado de El Araucano de 24 de Setiembre de 1841