Página:Sesiones de los Cuerpos Lejislativos de Chile - Tomo XXIX (1841).djvu/324

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320 CONGRESO NACIONAL

ron, como debian, con los votos i las necesidades de su época; pero dejaron consignados en su misma obra los medios de mejorarla i reformarla, siempre que la esperiencia lo aconsejase. Quisieron sólo preservarla de innovaciones temerarias e inconsideradas, que hubieran espuesto los mas esenciales intereses del Estado i fluctuaciones perpetuas. Cada nueva lejislatura introducirá en ella las correcciones que le recomienden sus predecesoras, i el cuerpo social, como el de cada individuo, tomará gradual, i por decirlo así, insensiblemente, las formas que correspondan a las circunstancias i al desenvolvimiento progresivo de su vida interior, sin soluciones violentas de continuidad que desarme la máquina, i hagan cada vez mas difícil i precaria su reconstruccion.

Por desgracia, el Gobierno se vió mas de una vez en el caso de emplear las medidas provistas sabiamente por la Constitucion para ciertos peligros, medidas que por su naturaleza no podrian ménos de exitar agrias quejas, i dar vasto campo a declamaciones virulentas. Reposado en las puras intenciones de que yo me sentia animado, i de que sin duda participaban todos los miembros del Gabinete, he arrostrado sin temor esa impopularidad momentánea que creia compensada con usura por la aprobacion de mis contemporáneos desapasionados. La moderacion con que se usó de las facultades estraordinarías, es una prueba de los sentimientos rectos que impulsaron al Gobierno a investirlas, como una armadura defensiva contra los ataques de ajentes desorganizadores, concretados a veces por enemigos estemos. Despues de aquellos nublados pasajeros la libertad brilló con nuevo esplendor; i últimamente la hemos visto sofocar la discordia, i esgrimir las armas constitucionales, vigorosamente, pero sin ofensa de la lei, en la arena de los comicios i de las discusiones lejislativas.

La Constitucion de 1833 ha señalado los vacíos principales que debian llenarse por los trabajos sucesivos de las Cámaras i del Gobierno, para completar nuestra organizacion; i aunque no se han podido llenar a este respecto los votos de los lejisladores, se han acopiado materiales i se han iniciado operaciones, que facilitarán no poco las tareas de las administraciones futuras. En el ramo de mas estensa importancia i en que era necesario crearlo todo, el Gobierno interior se ha ocupado asiduamente uno de los miembros que componen el actual Gabinete; i la primera parte de sus trabajos ha sido sometida al Consejo de Estado, i ha visto ya la luz pública. Mas, en medio de estos objetos primarios que sólo era posible preparar, he dirijido mis cuidados a varios puntos, subalternos i particulares si se quiere, pero en que las necesidades no dejaban por eso de ser imperiosas. No quiero sombrear este cuadro recordándoos la universal inseguridad i alarma en que se hallaba la República pocos años ántes de mi elevacion al Gobierno: fresca está en la memoria de todos aquella época de horror, en que cada dia era señalado dentro de la capital misma por mas de un crimen atroz, cuyas víctimas acusaban silenciosa pero enérjicamente la creciente desmoralizacion del pueblo i la relajacion de los resortes sociales. Poco a poco vino a desaparecer aquel ominoso estado de cosas. El número de estos crímenes en el curso del año no iguala actualmente al de los que se cometían talvez en una sola semana, casi a vista de las autoridades constituidas para reprimirlos, que deploraban en vano el postrado vigor de las leyes. Bajos mis inmediatos predecesores, se empezaron a proveer remedios para un mal tan grave; i continuados durante mi administracion, han esparcido sobre vuestras ciudades i campos, un sentimiento jeneral de seguridad i bienestar deconocido en otras épocas.

Debióse este feliz suceso, en parte, a la dependencia establecida entre las autoridades ejecutivas provinciales i el Gobierno Supremo, i en parte tambien a la mayor actividad i eficacia de la policía. Establecióse como sabeis, el cuerpo de vijilantes destinado a cuidar del órden durante el dia, i varios de nuestros pueblos secundarios hanllegado a gozar del establecimiento de serenos; el número de los de la capital se ha triplicado i se ha sujetado su servicio a reglas mucho mas exactas i precisas. Mas, para acercarnos en esta materia a un órden, sino perfecto, correspondiente al estado de la República bajo otros puntos de vista, hai grandes obstáculos que allanar i que resistirán muchos años a los esfuerzos del Gobierno. Una poblacion diseminada, vastos espacios de territorios, en que sólo se ven de trecho en trecho habitaciones dispersas, cuyos moradores viven en una solitaria independencia, sin reunirse alrededor de un altar, sin oir una leccion moral o relijiosa, sino mui pocas veces en su vida, ofrece dificultades peculiares para el establecimiento de una policía que reprima los desórdenes, aprehenda los delincuentes i los tenga en segura custodia. Se ha hecho en esta parte cuanto era posible, aumentando los ingresos municipales de los departamentos i escitando continuamente el celo de las autoridades subalternas; pero aun resta mucho que hacer, i es preciso resignarnos a esperar del tiempo i de la creciente prosperidad i civilizacion de todas las clases, lo que en el estado presente admite sólo remedios parciales i un lento progreso.

Uno de los preservativos mas eficaces de los delitos a lo ménos de aquellos que atacan a las personas i son particularmente alarmantes i horribles por su atrocidad i barbarie, es la difusion de la enseñanza primaria; objeto a que el Gobierno se ha dedicado con empeño durante mi administracion. El núrnero de las escuelas destinadas a esta enseñanza ha crecido notablemente. Pasóse desde el principio en observancia el decreto del Congreso de Plenipotenciarios que