Reflexiones o sentencias: 08

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§ 71. Para poder responder de nuestras acciones futuras, sería preciso poder responder de nuestra fortuna.


§ 72. La sinceridad es una efusión del corazón. Muy pocos la tienen; y la que ordinariamente vemos no es sino un refinado disimulo para ganar la confianza de los demás.


§ 73. La aversión a la mentira es regularmente una imperceptible ambición de hacer dignos de consideración nuestros testimonios, y de merecer a nuestras palabras un respeto de religión.


§ 74. No hace tanto bien en el mundo la verdad, como mal sus apariencias.


§ 75. ¿Cómo podremos decir lo que querremos en adelante, si no sabemos precisamente lo que queremos al presente?


§ 76. Aunque no puede la prudencia asegurarnos del menor acontecimiento, no hay sin embargo elogios que no la tributemos.


§ 77. Un hombre sabio debe reglar sus intereses, y ponerlos cada uno en su orden. Nuestra avaricia le turba por lo regular; haciéndonos atender a un tiempo a tantas cosas, que, por desear demasiado las de menos importancia, olvidamos las más considerables.


§ 78. Es el amor respecto del alma del amante, lo que el alma respecto del cuerpo que anima.


§ 79. Es la gentileza respecto del cuerpo, lo que el entendimiento respecto del espíritu.


§ 80. Difícil es definir al amor. Lo que de él se puede decir es, que en el alma es una pasión de reinar, en los espíritus un simpatía, y en el cuerpo un apetito oculto y delicado de poseer lo que se ama después de muchos misterios.

Reflexiones: 71 a 80