Romance del duque de Arjona

De Wikisource, la biblioteca libre.
Saltar a: navegación, buscar

Romance del duque de Arjona
de Anónimo


        En Arjona estaba el duque               
        y el buen rey en Gibraltar,             
        envióle un mensajero            
        que le viniese a hablar.                
        Malaventurado el duque   
        vino luego sin tardar;          
        jornada de quince días          
        en ocho la fuera a andar.               
        Hallaba las mesas puestas               
        y aparejado el yantar,          
        y desque hubieron comido,               
        vanse a un jardín a holgar.             
        Andándose paseando,             
        el rey comenzó a hablar:                
        -De vos, el duque de Arjona,     
        grandes querellas me dan:               
        que forzades las mujeres                
        casadas y por casar,            
        que les bebíaides el vino               
        y les comíades el pan,   
        que les tomáis la cebada,               
        sin se la querer pagar.                 
        -Quien os lo dijo, buen rey,            
        no os dijera la verdad.                 
        -Llamaisme a mi camarero        
        de mi cámara real,              
        que me trajese unas cartas              
        que en mi barjuleta están.              
        Védeslas aquí, el duque,                
        no me lo podéis negar.   
        Preso, preso, caballeros,               
        preso de aquí lo llevad:                
        entregadlo al de Mendoza,               
        ese mi alcalde el leal.