Sesiones de los Cuerpos Lejislativos de la República de Chile/1825/Sesión del Congreso Nacional, en 2 de mayo de 1825

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CONGRESO NACIONAL
SESION 87, EN 2 DE MAYO DE 1825
PRESIDENCIA DE DON FERNANDO ANTONIO ELIZALDE


SUMARIO— Cuenta. —Aprobación de las actas de las sesiones anteriores. —Solicitud de los oficiales de la Secretaría en demanda de abono de sueldos. —Renuncia del diputado por Valparaíso. —Idem, del diputado suplente por Coelemu. —Sesión secreta. —Oficio del alcalde de Concepción. —Fijación de la tabla. — Acta. — Anexos.

CUENTA[editar]

Se da cuenta:

  1. De un oficio en que don José María de la Cruz hace renuncia del cargo de diputado suplente por Coelemu. (Anexos números 311, 312 i 313. V. sesión del 20 bis de Abril último.)
  2. De un informe de la Comision de Poderes sobre la renuncia que don Francisco Fernández ha hecho de la diputación por Valparaíso; los informantes opinan qué dicha renuncia sea aceptada. (Anexo núm. 314. V. sesión del 11 de Abril último.)
  3. En la sesión secreta, de un oficio en que el alcalde de la ciudad de Concepción don Juan José Manzano denuncia como faccioso i como promotor de la reunión popular del 20 de Abril al procurador jeneral don F. U. Novoa. ( V. sesión del 28-29 de Abril de 1825.)
  4. De una reclamación que entablan los oficiales de la Secretaría, en demanda de que se les franquee algunos auxilios de dinero a cuenta de sus sueldos.

ACUERDOS[editar]

Se acuerda:

  1. Sobre la solicitud de los oficiales de la Secretaría, que ocurran a la Tesorería.
  2. Sobre la renuncia del señor Fernández, diputado por Valparaíso, que se traiga a la órden del dia a su tiempo.
  3. Sobre la de don José María de la Cruz, que la Comision de Poderes informe.
  4. Pasar a sesión secreta para oir la lectura del oficio del alcalde de Concepción i discutirlo.
  5. En la sesión secreta, contestar al alcalde de Concepción anunciándole que, enterado de su oficio, el Congreso adoptará las medidas que juzgue oportunas. (Anexo núm. 315. V. documentos de los posteriores a la última sesión de este Congreso.)
  6. Celebrar mañana sesión estraordi naria para tratar del proyecto de los jueces conciliadores (V. sesiones del 27 de Abril i del 3 de Mayo de 1825), de la solicitud de los curas de la Catedral ( V. sesiones del 27 de Abril i del 6 de Mayo de 1825), i de la alimentación de los prisioneros españoles. ( V. sesión del 27 de Abril último.)

ACTA[editar]

Se abrió con los señores Araos, Arriagada, Baquedano, Bezanilla, Barros, Borgoño, Cáceres, Campino, Calderón, Concha, Elizalde, Echeverría, Fuenzalida, Hurtado, Infante, Iñiguez, Merino, Marin, Novoa, Ovalle don José Antonio, Ovalle don José Tomás, Palazuelos, Pradel, Rodríguez, Urízar, Valdivieso i Luco, i leidas las actas anter iores, fueron aprobadas i rubricadas por el señor Presidente.

En seguida se dió cuenta de la reclamación de los oficiales de la Secretaría, pidiendo algún auxilio sobre sus sueldos, i se ordenó ocurrieran a la Tesorería.

Se dió cuenta del informe de la Comision de Poderes, sobre la renuncia del señor diputado de Valparaíso, i se mandó a la órden del día por su turno; también se dió cuenta de la renuncia del señor diputado suplente por Coelemu, i se mandó pasar a la Comision de Poderes, i en este estado, al darse cuenta de otra nota, se advirtió ser reservada, i con este motivo, se resolvió levantar la sesión pública, como de facto se suspendió para tratar reservadamente sobre la nota indicada, i se ordenó sesión estraordinaria al dia siguiente para tratar sobre los jueces de conciliación, solicitud de los curas de esta Santa Iglesia Catedral, i sobre los Oficiales españoles que se hallan en Valparaíso.


ANEXOS[editar]

Núm. 311[editar]

Señor Presidente:

Por el documento número 1, que tengo el honor de elevar al conocimiento de Vuestra Soberanía, se califica el nombramiento de diputado suplente a falta del propietario que ha hecho en mi persona la delegación de Coelemu. Luego que lo recibí, hice ante ella presente los justos motivos que median para no poder hacerme cargo de un poder que no me considero capaz de desempeñar, i, por la contestación número 2, me dice que ya habia remitido al conocimiento de Vuestra Soberanía el acta de la elección, a donde debo ocurrir.

Si el pueblo de Coelemu, para el nombramiento; tuvo presente los servicios que he prestado por la libertad del país, i mi decidido patriotismo no acordó sin duda que estos servicios han sido con la espada en la mano como militar i que los conocimientos adquiridos en la guerra de nada sirven cuando faltan las luces para entrar en una Asamblea que éstas deben dirijirla. Once años de edad tenia cuando Chile fué invadido por el jeneral Pareja al principio de la revolución; desde entónces me destinaron mis padres a ocupar un lugar entre las filas de los guerreros; desde entónces no he tenido otra escuela que la de las armas, i si en el arte de la guerra adquirí algunos conocimientos, éstos de nada sirven para el caso de enrolarme en discusiones científicas sobre todos los ramos que comprende la lejislacion de una República. Debo, así, considerarme como un espectador, que ni en pro ni en contra podria prestar mi voto sin la responsabilidad que envuelve la ignorancia. Son escuelas, señor, mui diversas las de las letras i las de las armas, i no dejan también de tener cierta oposicion por la gran distancia que suelen producir en sus efectos, por lo que raras veces se verán en Representaciones Nacionales, mezclados los militares. Si la seguridad de la Patria, si su libertad volviese a ponerse en cuestión, que la espada decidiese su suerte, no solo seria el primero que me pusiese a la cabeza de una columna sino que sacrificaria la vida con el mismo entusiasmo que muchas veces la espuse por nuestra libertad e independencia. Esta ha sido mi carrera, i a este arte solo puede sucederle el del arado i azada. Me hallo ahora en este ejercicio, reparando las ruinas de los fundos que ántes administraban un sustento abundante a mi casa i que los efectos de la revolución i de la guerra han asolado, para que puedan proporcionarme el descanso que debe apetecer un soldado reformado. Permítame, pues, Vuestra Soberanía continuar sin interrupción este ejercicio, respecto a mi escasez de conocimientos confesada, a lo quebrantado de mi salud en que me hallo despues de quince años de trabajos en campaña i a una triste i escasa suerte que paso, admitiéndome la renuncia del nombramiento de suplente que reverente repito ante Vuestra Soberanía. — Gualpon, 18 de Abril e 1825. Jose María De la Cruz PrietoJosé María de la Cruz.

Núm. 312[editar]

En la villa de Nuestra señora de la Concepción, cabecera del partido de Coelemu, i en veintinueve dias del mes de Marzo de mil ochocientos veinticinco, nos, los abajo firmados, Presidente i vocales de la mesa de elección, dan, como damos, todo nuestro poder jeneralmente cumplido, el que de derecho se requiere i es necesario, a don José María de la Cruz, para que a nombre de este pueblo i representando sus de rechos en el Congreso Jeneral de la Nación, asista a las sesiones i ocurrencias que tenga aquel Soberano Cuerpo, en defecto del diputado propietario don José María Hurtado, i haga cuanto hacer podrían sus poderdantes si presentes fuesen, i procure en cuanto fuese posible el bien de esta delegación por quien representa i el de toda la República, pues para todo ello le franquea el poder sin ninguna limitación i ciñéndose a las críticas circunstancias del dia, bajo el concepto de que este soberano pueblo no aprueba ninguna medida ni resolución que sea contraria al sistema republicano que hemos adoptado, que desde luego es írrito i de ningún valor; i porque así lo cumpliremos, esponemos nuestras vidas i fortunas i lo firmamos en este papel común por no haber del que corresponde, de que damos fe. —José María Rodríguez. — Casimiro Vera. — Rermijio Nogueira. — Juan de Dios Bahamondes. — José Antonio Ruiz.

Certificamos ser copia del orijinal que queda en el archivo municipal de esta villa, a que nos referimos. — Coelemu i Marzo 30 de 1825. — Jacinto González Barriga. —José María Rodríguez. —José González.


Núm. 313[editar]

Aunque miramos corno justos los motivos que US. espone en su nota, de primero del corriente, para dimitir el honroso cargo que esta Municipalidad tuvo a bien confiar en su persona, ya no está a sus alcances asentir a su solicitud, pues ya han marchado copias al Congreso, legalizadas, de las actas i poderes relativos a la elección; en este caso le queda a US. el recurso de diríjirse a a aquella respetable corporacion, en la que siéndole admisible, no habrá obstáculo para hacer nueva elección.

No hai duda de que este pueblo, al nombrar a US. representante de sus derechos en defecto del propietario, tuvo mui presentes sus buenos servicios i decisión a la madre Patria, desde sus primeros pasos de su emancipación polícita, que al mismo tiempo para el lleno de sus deberes reúne US. las luces necesarias, i como uno de sus vecinos debia de tomar con mas ínteres cuantas materias sean conducentes a su beneficio. En consecuencia, nos ha sido sensible no sea de la aprobación de US. el nombramiento que se hizo en su persona.

Devolvemos a US. los poderes para que dé el paso que crea mas oportuno a su intento, reiterándole los sentimientos de nuestra mas alta consideración i aprecio.—Coelemu i Abril 5 de 1825. —José González. — Jacinto González Barriga. —José María Rodríguez.


Núm. 314[editar]

Por ahora e ínter se dicta lei en contrario, opina la Comision que se admita al suplicante la renuncia del cargo de diputado que ha desempeñado.—Santiago, Mayo 2 de 1825. Juan José de Echeverría. — M. E. Baquedano.


Núm. 315[editar]

El Congreso, en sesión del 2 del corriente, resolvió se le contestase al señor alcalde de la capital de Concepción, que, por su honorable nota reservada de 19 del que acabó, quedaba bastante instruido de su tenor, i que tomaría a continuación las medidas que creía oportunas. Con este motivo, el secretario que suscribe tiene la satisfacción de ofrecer al señor alcalde todas las consideraciones de su distinguido aprecio. —Secretaría del Congreso, Mayo 3 de 1825. José Manuel Barros, secretario. —Al señor Alcalde de la capital de Concepción.