Sesiones de los Cuerpos Lejislativos de la República de Chile/1826/Sesión del Congreso Nacional, en 7 de setiembre de 1826 (2)

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CONGRESO NACIONAL
SESION 62, EN 7 BIS DE SETIEMBRE DE 1826
PRESIDENCIA DE DON JOSÉ MIGUEL INFANTE


SUMARIO. —Cuenta. —Renuncia del Presidente de la República. —Préstamo gratuito de clon Lorenzo Montt.— Empréstito de 100,000 pesos i comision para negociarlo. —Ventas de las vacas de Longotoma. —Fijación de la tabla. —Acta.—Anexos.

CUENTA[editar]

Se da cuenta:

  1. De un oficio en que el Presidente de la República hace renuncia del Mando Supremo en fuerza de las causales que apunta. (Anexo núm. 60. V. sesiones del 9 i del 15 de Julio de 1826.)
  2. De un informe en que la Comision de Hacienda propone, para auxiliar a Concepción, que se negocie un empréstito, i que para negociarlo se nombre una comision especial. (Anexo núm. 61. V. sesiones del 16 bis de Agosto i del 6 de Setiembre de 1826.)

ACUERDOS[editar]

Se acuerda:

  1. Dejar la renuncia de S. E. el Presidente de la República para discutirla oportunamente. (Anexo núm. 62. V. sesión del 9.)
  2. Dar las gracias a don Lorenzo Montt por el préstamo gratuito de 2,000 pesos que hace al Erario.
  3. Que una comision compuesta del Vice-Presidente de la República, de don Lorenzo Montt i don Javier Errázuriz negocie un empréstito de 100,000 pesos para subvenir a las mas urjentes necesidades del Erario i auxiliar a Concepción. (Anexo núm. 63. V. sesiones del 19 i del 27 de Setiembre i del 4 i del 11 de Octubre de 1826.)
  4. Enajenar las vacas de Longotoma por el precio que se ha ofrecido por ellas. (Anexo núm. 64. V. sesión del 7).
  5. Dejar en tabla la renuncia del Presidente de la República.

ACTA[editar]

Se abrió con los señores Aguirre, Arce don Casiano, Arce don Estanislao, Bauza, Balbontín, Benavente, Benavides, Bustos, Campino don Enrique, Campino don Joaquín, Donoso, Elizondo, Eyzaguirre, Fariñas, Fernández, Hernández, Lazo, López, Infante, Irarrázaval, Marcoleta, Mena, Montt don Lorenzo, Molina, Novoa, Ojeda, Olivos, Prats, Pérez, Sierra, Silva, Torres i Vicuña.

Se leyeron los oficios del Poder Ejecutivo en que instruye de los inconvenientes que han im– pedido el remate de las vacas i en que pide auxilio para el equipo de la caballería, con el parecer de la Comision de Hacienda. Igualmente otro con que acompaña varias representaciones de los cuerpos militares, pidiendo sus ajustes i reforma.

A continuación se contrajo la Sala en buscar arbitrios como subvenir a las presentes necesidades de la República.

Se discutía esta materia, cuando se recibió una nota del Presidente de la República haciendo su renuncia. Sobre lo que resolvió la Sala que se consideraría oportunamente; i continuando la discusión, el señor don Lorenzo Montt pidió la palabra para hacer la oferta graciosa de dos mil pesos, sin ínteres alguno; por loque el señor Presidente le dió las gracias a nombre del Congreso, por su jenerosidad i patriotismo.

Ultimamente se acordó lo siguiente:

"Artículo primero. Levántese un empréstito de cien mil pesos.

"Art. 2.º Una comision compuesta del Vice-presidente de la República i los señores diputados don Lorenzo Montt i don Javier Errázuriz, lo negociará i pasará al Congreso para su aprobacion.

"Art. 3.º Se autoriza igualmente a dicha comision para que, excitando a los ciudadanos a un donativo voluntario, lo establezca por el término de seis meses, cuya forma de colectarlo e invertirlo pasará igualmente a la aprobación del Congreso con la prontitud, ámbos proyectos, que las necesidades públicas demandan.

"Art. 4.º Comuniqúese al Poder Ejecutivo para su cumplimiento."

Asimismo, sobre las ventas de las vacas de Longotoma, se resolvió: que excediendo, como excede, el precio ofrecido de las dos terceras partes de su tasación, que la lei prescribe para estas enajenaciones, se proceda a ella.

En este estado, se levantó la sesión a las doce de la noche, dejándose para tratar al dia siguiente la renuncia del señor Presidente de la República.

El señor Montt hizo préstamo de los dos mil pesos i no dádiva. —José Miguel Infante, Presidente. —Montt, diputado-secretario.


ANEXOS[editar]

Núm. 60[editar]

Señor:

Cuando el Soberano Congreso Nacional se dignó honrarme con el cargo de Presidente de la República, me decidí a admitirlo, persuadido de que tal vez mis sentimientos, mis ideas i mi celo por el servicio público, fuesen bastantes a remover los, grandes obstáculos que debia presentar la administración del Estado en situación tan angustiada i penosa, como aquélla en que se hallaba a la época de la terminación del Gobierno del ciudadano don Ramón Freire. Contaba asimismo con que el Congreso, que palpaba lo crítico de las circunstancias i los apuros del Erario, facilitase con una eficaz cooperacion, i en perfecta armonía con el Poder Ejecutivo, todos aquellos recursos indispensables para poder atender a la urjentísimas i diarias necesidades que por todas partes se sienten, i que no han cesado de aflijir al Gobierno desde el momento de su instalación.

Cuál ha sido, desde entonces hasta ahora, el estado de la Hacienda Pública, lo demuestran las reiteiadas jestiones que el Poder Ejecutivo tiene hechas al Congreso. Es, por consiguiente, inoficioso retrasar el triste cuadro que ofrece i que ha espuesto a la contemplación de los Representantes, sin que jamas haya producido el fruto que era de esperar, i que tan imperiosamente demandaban las necesidades públicas, la razón i la sana política.

Compelido, pues, por el deber sagrado que me impone mi cargo, por mi honor i conciencia i queriendo salvar mi responsabilidad ante la Nación, pido al Soberano Congreso se digne admitir la dimisión que solemnemente hago de la Suprema Majistratura que ejerzo, con la protesta de que la causa que me conduce a esta resolución es el abandono que se ha hecho del Ejecutivo, dejándolo a la merced de los ataques de la opinion pública, i fluctuando entre mil escollos, contra los cuales debia necesariamente fracasar.

Otro mas feliz, o que posea la ciencia i el poder de hacer algo de la nada, podrá suceder a quien solo ha tenido la fatal suerte de tropezar con insuperables inconvenientes, ora luchando contra peligrosas innovaciones, ora contra ideas las mas inesplicables i peregrinas, i ora también contra las artes de la intriga i el fervor de pasiones nada elevadas i jenerosas.

Por tanto, espero del Soberano Congreso se sirva declararse en sesión permanente hasta acordar la elección de la persona que haya de subrogarme en el Supremo Mando.

Con este motivo, ofrezco al Soberano Congreso los sentimientos de mi profundo respeto. —Santiago, Setiembre 7 de 1826. —Manuel Blanco Encalada. —Ventura Blanco Encalada. —Al Soberano Congreso Nacional.


Núm. 61[editar]

La Comision de Hacienda cree que el asunto sobre que informa es déla mayor trascendencia, pues, si el cabecilla Pincheira hace cualquier irrupción, como se anuncia i parece mui probable, en la provincia de Colchagua, inferirá sin duda alguna mayores daños en la propiedad de aquellos vecinos que cualquier sacrificio que hoi puede exijírsele para evitarlos. El Poder Ejecutivo tocó ántes el arbitrio de solicitar un em- préstito voluntario ofreciendo usuras; emprendió despues exijir lo forzoso; mas, ni uno ni otro surtió el efecto deseado. Para el primero, no hubo nadie que se presentase a hacer propuesta en ninguna forma. Por el segundo se oyó un clamor, que aunque tristemente ministra la idea de la falta de espíritu público i de patriotismo, el Congreso tuvo a bien suspender la providencia del Ejecutivo, subrogándola ccn la autorización que se le dió para la enajenación de cuatro mil vacas que también ha sufrido i sufre retardos, por falta de postores, o porque éstos quieren aprovecharse de las angustias del Gobierno para hacer su negocio particular. Los riesgos crecen; el Ejército es la salvaguardia de la Nación, i el soldado perece. La Comision pues, opina por que se proceda a solicitar nuevamente un empréstito bajo otra forma, de cantidad de setenta mil pesos, a cuyo efecto emite el siguiente


PROYECTO DE DECRETO:

La Representación Nacional, convencida de los riesgos inminentes que amenazan a la República con las hostilidades que el facineroso Pincheira debe cometer en la propiedad i vidas de los habitantes de las campañas de las provincias del Sur; que esta clase de guerra va aniquilándolas hasta el eslremo de asolarlas, i que la falta de recursos para repelerlas i aun hacérselas dentro de sus guaridas le da audacia para aumentar en progresión las hordas con que efectúa sus planes de depredación, ha acordado i decreta:

Artículo primero. Levántese un empréstito voluntario de cantidad de setenta mil pesos.

Art. 2.º El Congreso, a nombre de la Nación, garante la puntual resolución de esta cantidad en el término fijo de dos meses, contados desde esta fecha, con hipoteca especial de todas las rentas, bienes raíces i semoventes fiscales.

Art. 3.º Una comision compuesta de la de Hacienda i señores diputados don Domingo de Eyzaguirre, don Francisco Ramón De Vicuña, don Santiago Antonio Pérez i don Diego José Benavente, se encargará de llamar a los ciudadanos pudientes que crea convenientes, conviniendo con cada uno la cantidad que pueda facilitar i la usura que deba pagársele i demás seguridades para la total solucion del tiempo prefijado en el segundo artículo de este decreto.

Art. 4.º Estos fondos se depositarán en el Tesoro de la Casa de Moneda.

Art. 5.º Se destinan al único i esclusivo objeto de las necesidades del Ejército, para cuyos fines librará el Ejecutivo las cantidades que crea conveniente, i se cubrirán con anuencia de la comision nombrada.

Art. 6.º Comuniqúese al Ejecutivo para su intelijencia. —Santiago, Setiembre 7 de 1826. —Santiago Muñoz Bezanilla. —Juan Albano .


Núm. 62[editar]

El Congreso Nacional acaba de recibir la nota que S. E. el Presidente de la República le dirije dimitiendo el alto cargo que ejerce, i ha acordado considerarla oportunamente.

El Presidente del Congreso, al comunicar a S. E. el Presidente de la República esta resolución, se complace de reiterarle sus consideraciones distinguidas. —Sala del Congreso, Setiembre 7 de 1826. —Al Excmo. Señor Presidente de la República.


Núm. 63[editar]

El Congreso Nacional ha decretado lo siguiente:

Artículo primero. Levántese un empréstito de cien mil pesos.

Art. 2.º Una comision compuesta del Vice-Presidente de la República i los señores diputados don Lorenzo Montt i don Javier Errázuriz, lo negociará i pasará al Congreso para su aprobación.

Art. 3.º Se autoriza igualmente a dicha comision para que, excitando a los ciudadanos a un donativo voluntario, lo establezca por el término de seis meses, cuya forma de colectarlo e invertirlo pasará igualmente a la aprobación del Congreso con la prontitud, ámbos proyectos, que las necesidades públicas demandan.

Art. 4.º Comuniqúese al Poder Ejecutivo para su cumplimiento.

El Presidente de la Sala tiene el honor de ponerlo en noticia de S. E., el Presidente de la República, i de protestarle las consideraciones de su aprecio. —Sala del Congreso, Setiembre 7 de 1826. —Al Excmo. Señor Presidente de la República.


Núm. 64[editar]

El Congreso Nacional ha tomado en consideración la consulta que, con esta misma fecha, le ha dirijido S. E., el Presidente de la República, sobre la venta de las vacas de Longotoma, i ha resuelto que, excediendo como excede, el precio ofrecido de las dos terceras partes de su tasación que la lei prescribe para estas enajenaciones, se proceda a ella.

El Presidente del Congreso Nacional reitera al de la República sus consideraciones de aprecio. —Sala del Congreso, Setiembre 7 de 1826. —Al Excmo. Señor Presidente de la República.