Sesiones de los Cuerpos Lejislativos de la República de Chile/1836/Sesión de la Cámara de Senadores, en 7 de noviembre de 1836

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CÁMARA DE SENADORES
SESION 11 ESTRAORDINARIA, EN 7 DE NOVIEMBRE DE 1836
PRESIDENCIA DE DON GABRIEL JOSÉ DE TOCORNAL


SUMARIO. —Nómina de los asistentes. —Aprobacion del acta precedente. —Cuenta. —Demanda de facultades estraordinarias. —Acta. —Anexos.

A primera hora

CUENTA[editar]

Se da cuenta:

De un Mensaje en el cual el Presidente de la República comunica haber descubierto una conspiracion contra el Gobierno i pide facultades estraordinarias para reprimir a los díscolos. (Anexo núm. 274. V. sesiones del 30 i del 31 de Agosto de 1833.)

ACUERDO[editar]

Se acuerda:

Pedir informe a la Comision de Gobierno sobre la demanda de facultades estraordinarias.

A segunda hora

CUENTA[editar]

Se da cuenta:

De un informe de la Comision de Gobierno sobre un proyecto de lei que confiere facultades estraordinarias el Presidente de la República. (Anexo núm. 275.)

ACUERDO[editar]

Se acuerda:

Aprobar el proyecto de lei que confiere al Gobierno facultades estraordinarias i comunicarlo a la otra Cámara sin esperar la aprobacion del acta. (V. sesion del 9.)


ACTA[editar]


Sesion del 7 de noviembre

Asistieron los señores Tocornal, Alcalde, Barros, Benavente, Eyzaguirre, Elizalde, Elizondo, Ovalle, Portales, Vial Santelices, Vial del Rio i Meneses.

Aprobada el acta de la anterior, se dió cuenta:

De un Mensaje del Presidente de la República, en que da parte de haberse descubierto una conspiracion contra el Gobierno i pide se autorice conforme a la parte 6.ª del artículo 36 de la Constitucion con las facultades estraordinarias que detalla el 161, como el único medio de contener a los díscolos en las presentes circunstancias; pasó a la Comision de Gobierno i conforme al dictámen de ésta, se aprobó a segunda hora el siguiente proyecto:

«Se autoriza al Presidente de la República, desde la publicacion de este decreto hasta el 31 de Mayo de 1837, para que use de las facultades estraordinarias siguientes:

  1. La de arrestar o trasladar a cualquier punto de la República.
  2. La de proceder sin sujetarse a las formas prevenidas en los artículos 139, 143 i 146 de la misma Constitucion.
  3. La de dar sus órdenes a los intendentes i subalternos, relativas al ejercicio de estas facultades, sin mas calidad que el acuerdo del Ministro del ramo respectivo.»

Se acordó se pasase a la otra Cámara sin esperar la aprobacion del acta, i se levantó la sesion. —Tocornal, Presidente.


ANEXOS[editar]

Núm. 274[editar]

Conciudadanos del Senado i de la Cámara de Diputados:

Los díscolos, los que no quieren resolverse a vivir del trabajo, los que asilados de la moderacion del Gobierno han hecho profesion de conspirar, siguen tenaces en sus maquinaciones i no perdonan medio, por horrible que sea, para conseguir un trastorno que suma a la República en males, cuya perspectiva horroriza.

El Gobierno ha sido avisado, hace tiempo, de que se tramaba una conspiracion; pero la falta de datos no le permitía proceder contra los conspiradores. Ademas, la nulidad i descrédito de los conjurados comparada con la robustez i estension de los apoyos del Gobierno, le hacían increíble un intento tan atrevido. Se multiplicaron los avisos i ya fué necesario expiar los pasos de los indiciados en el plan; así se fueron recojiendo gradualmente datos que pusieron fuera de duda la existencia de aquél.

Se atentaba contra la vida de uno de los Ministros, i para evitar el golpe se hizo indispensable la aprehension del asesino consuetudinario, llamado Nicolás Cuevas, quien, por medio de repetidas fugas, había podido sustraerse hasta ahora de la accion de las leyes, i burlarse de los jueces de los diversos distritos donde ha cometido los mas atroces i alevosos asesinatos; este monstruo era el instrumento de que se valían los conjurados para consumar tan horrendo crímen. Su prisión dió lugar a la de algunos cómplices para esclarecer el delito, i sus declaraciones confirman cuanto sabía el Gobierno por distintos conductos.

La sensatez i amor al órden que manifiestan todas las clases del Estado, son un muro inespugnable contra el que se han estrellado i estrellarán los proyectos de los desorganizadores incorrejibles, que no quieren buscar otro camino para mejorar su suerte que el del desórden, la ruina de las instituciones i de los hombres honrados, i la posesion de empleos que son incapaces de desempeñar fiel ni dignamente. Personas de distintas clases, condiciones i residencias toman un loable empeño en noticiar al Gobierno de cualquier paso que induzca a sospechar alguna maquinacion. Sin embargo, creo que ninguna precaucion está demas en las presentes circunstancias; i como, por otra parte, los conjurados son tantas veces reincidentes i en la escuela de las conjuraciones han aprendido diversos modos de oscurecer el delito, especialmente el de ponerse de acuerdo para las confesiones en el caso de ser descubiertos, será indispensable proceder sin sujecion a las formas judiciales a trasladar algunos de unos a otros puntos de la República para privarlos de los medios de obrar.

Con estos antecedentes i persuadido de que, para mantener la tranquilidad de la República, i mui especialmente para evitar a los díscolos los males que ellos mismos se procuran, os pido que, en virtud de la atribucion que señala al Congreso la parte 6.ª, artículo 36 de la Constitucion, me autoricéis para hacer uso de facultades estraordinarias hasta el treinta i uno de Mayo del año próximo venidero, víspera del dia en que las Cámaras deben abrir sus sesiones ordinarias.

Talvez no debo escusar recordaros la templanza i circunspeccion con que el Gobierno ha usado de esta autorizacion que, en otras ocasiones i por iguales motivos, ha recibido del Congreso. Tantas i tan positivas pruebas, como he dado, de que nunca he sido animado de pasion en el desempeño del alto cargo que invisto, me dan derecho a esperar que no se temerá abuso alguno en el ejercicio de la autorizacion que solicito. —Joaquin Prieto Diego Portales.


Núm. 275[editar]

Siendo tan notorios como urjentes los motivos del Mensaje del Presidente de la República, para que se le autorice conforme a la parte 6.ª del artículo 36 de la Constitucion, con las facultades estraordinarias que detalla el 161, i no habiendo sido bastantes para contener a los enemigos de la tranquilidad pública, las que se le concedieron por acuerdo de 1833, la Comision opina porque se apruebe el siguiente proyecto:

«Se autoriza al Presidente de la República, desde la publicacion de este decreto hasta treinta i uno de Mayo de 1837, para que use de las facultades estraordinarias siguientes:

  1. La de arrestar o trasladar a cualquier punto de la República.
  2. La de proceder sin sujetarse a las formas prevenidas en los artículos 139, 143 i 146 de la misma Constitucion.
  3. La de dar sus órdenes a los intendentes i subalternos, relativas al ejercicio de estas facultades, sin mas calidad que el acuerdo del Ministro del ramo respectivo.» —Santiago, Noviembre 7 de 1836. —Vial. —José Ignacio de Eyzaguirre.