Sesiones de los Cuerpos Lejislativos de la República de Chile/1844/Sesión de la Cámara de Diputados, en 7 de agosto de 1844

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CÁMARA DE DIPUTADOS
SESION 24.ª EN 7 DE AGOSTO DE 1844
PRESIDENCIA DE DON FRANCISCO A. PINTO


SUMARIO. —Nómina de los asistentes. —Aprobacion del acta precedente. —Cuenta. —Solicitud de los taquígrafos. —Presupuestos de 1845. —Solicitud de don F. Tagle Echeverría. —Acta. —Anexos.

CUENTA[editar]

Se da cuenta:

  1. De un estracto de los antecedentes de la solicitud entablada por don Francisco Tagle Echeverría en demanda de honorario. (Anexo núm. 110. V. sesion del 17 de julio último).
  2. De una solicitud entablada por don Javier Renjifo i don Cárlos Riso Patron, taquígrafos de la Cámara, en demanda de que se les pague durante las sesiones prorrogadas i durante las estraordinarias, el misino sueldo que se les paga durante las ordinarias. (Anexo núm. 111. V. sesion del 3 de Junio de 1844).

ACUERDOS[editar]

Se acuerda:

  1. Pedir informe a las Comisiones de Lejislacion i Hacienda sobre la solicitud de los taquígrafos. (V. sesion del 21).
  2. Recomendar a la Comision de Lejislacion el despacho de la mocion del señor Lazcano. (V. sesion del 19 de Junio de 1844 i 25 de Junio de 1843).
  3. Aprobar las partidas 14 i 15 del Presupuesto del Interior. (V. sesiones del 5 i el 9).
  4. Aprobar el proyecto de lei que manda pagar un honorario a don Francisco Tagle Echeverría. (V. sesion del 19).

ACTA[editar]


sesion en 7 de agosto de 1844

Se abrió a las siete tres cuartos de la noche con asistencia de los señores Arteaga, Bustamante, Cifuentes, Covarrúbias, Donoso, Errázuriz don Ramón, Candarillas, Garcia de la Huerta, García Reyes, Iñiguez, Irarrázaval, Larrain, Lazcano, Lastarria, Lastra, León, Lira, López, Montt, Necochea, Palazuelos, Palma don Cipriano, Palma don José Gabriel, Pérez, Pinto, Prieto, Rosas, Sanfuentes, Seco, Tagle, Toro don Bernardo, Varas, Velásquez, Vial, Urriola i Renjifo.

Aprobada el acta de la anterior se lejó una esposicion de los taquígrafos de la Cámara en que manifiestan que no piensan continuar prestando sus servicios en la prórroga de las sesiones ordinarias i en las estraoidinanas si no ha de ser con el sueldo que actualmente gozan i se mandó pasar a las comisiones de Lejislacion i Hacienda reunidas.

El señor Lazcano pidió despues al señor Presidente recomendase a la comision respectiva el despacho del informe pedido sobre la mocion que tiene presentada i ha sido admitida por esta Cámara, en virtud de lo cual dicho señor Presidente recomendó a la Comision de Lejislacion el indicado despacho.

Continuó despues la discusion de la partida catorce del presupuesto del Ministerio del Interior i habiéndose reproducido por el señor García Reyes la indicacion de aumento a esta partida hecha en la sesion anterior, se procedió a formularla en los términos propuestos por dicho señor García i con una agregacion que propuso el señor Cifuentes, quedando así aprobada i despues la número 15 sin alteracion, en la forma siguiente:

14. Para sueldos i viáticos del cuerpo de injenieros civiles, compra de instrumentos i herramientas i compostura i apertura de caminos i canales, construccion de puentes i calzadas i para trasladar al pais i dotar injenieros estranjeros. Doc. número 25 ... $ 200,000

15. Para gastos de la Sociedad de Agricultura. Doc. número 26 ... 7.667

A segunda hora se puso en discusion jeneral la solicitud de don Francisco Tagle Echeverría para que se le mande pagar su honorario por las mensuras i tasaciones que hizo de los terrenos sobrantes de algunos pueblos de indíjenas i habiéndose leido el estracto del espediente con las principales piezas que en él se contienen, se aprobó en jeneral el proyecto presentado por la Comision de Hacienda; con lo cual se levantó la sesion a las diez i cuarto de la noche. —Pinto.R. Renjifo.


sesion del 7 de agosto [1]

Asistieron los señores Arteaga, Bustamante, Cifuentes, Covarrúbias, Donoso, Errázuriz don Ramón, Gandarillas, García de la Huerta, García Reyes, Iñiguez, Irarrázaval, Larrain, Lazcano, Lastarria, Lastra, León, Lira, López, Montt, Necochea, Palazuelos, Palma don J. Gabriel, Palma don Cipriano, Pérez, Pinto, Prieto, Renjifo, Riesco, Rosas, Sanfuentes, Seco, Tagle don Ramon, Toro don Bernardo, Urriola, Varas, Velásquez i Vial.

Aprobada el acta de la sesion anterior, tomó la palabra.

El señor Presidente. —Los señores encargados de la redaccion taquigráfica de las sesiones de esta Cámara, me han espuesto que van a suspender sus trabajos al fin de las sesiones ordinarias. Como ésta es una materia que no puede ser indiferente a la Cámara desde que hacen la publicacion de sus sesiones, les indiqué que me hicieran una esposicion por escrito para que la Cámara se instruyese de los motivos que tenian para ello; esta esposicion se ha presentado ya; i para que la Sala pueda determinar lo conveniente, se va a leer.

(Se leyó).

Si a la Cámara le parece, esta esposicion se pasará a una comision para que ésta informe i segun esto podrá resolver lo que mas convenga. Si se acepta esta modificacion, pasará a la Comision de Lejislacion.

—Por indicacion que se hizo por el señor Palma, miembro de dicha Comision, se acordó que pasase este asunto a las dos Comisiones de Lejislacion i de Hacienda.

—Continuó en seguida la discusion de la partida catorce de los presupuestos del Ministerio del Interior.

El señor Lazcano. —Pido la palabra, no para hablar sobre la partida puesta en discusion, sino para hacer presente que hace como mes i medio que tengo presentada a la Cámara una mocion que es de interes jeneral. La comision a quien se le encomendó su despacho no ha presentado todavía su informe. Yo suplicaría al señor Presidente se sirviese requerirla, para que la despachase.

El señor Presidente. —Es mui justa la obsevacion del señor Diputado que acaba de hablar. La mocion que tiene presentada es realmente de grande interes i de mucha trascendencia. Yo ruego a los señores de la comision a que se ha remitido, se sirvan despacharla con brevedad, porque ya hace algun tiempo que está pendiente.

El señor García Reyes. —Tenia algunos antecedentes sobre los trabajos de la oficina de injenieros civiles encargada de la composicion de ca minos cuando en la sesion pasada, interpelé al señor Ministro del Interior para que espusiese si creia conveniente los fondos pedidos en esta partida para poner en accion los elementos que aquella oficina encierra. Hice la pregunta esperando que se revelase algun dato de que yo no estuviese en posesion i que hubiera quizas fijado la opinion del Gobierno para limitarse sólo a la suma de $ 108,000; mas el señor Ministro se contrajo a referir los trabajos hechos en favor de los caminos en el año pasado i el presente, sin decirnos cuáles eran los que debian emprenderse en 1845.

Sin embargo, este no era mi principal deseo, porque tratándose de presupuestos para ese año, debemos mirar como única base de nuestra deliberacion, los objetos en que han de invertirse los fondos que vamos ha acordar. Estoi, pues, en el caso de hacer valer mis informes privados, i voi a trasmitirlos a la Cámara para manifestar que la suma pedida no bastará para hacer la mitad de las obras que pueden emprenderse en favor de los caminos, empleando sólo los mui imperfectos medios de que la autoridad pública puede disponer.

Segun me ha espuesto el director de la oficina de injenieros, se está invirtiendo mensualmente en los caminos de Valparaíso como $ 7,840, a pesar de que la presente estacion es la ménos a propósito para los trabajos; pero suponiendo que se gastase lo mismo en los mas meses del año, resultará que en este solo camino van empleados mas de $ 94,000.

En el año próximo los trabajos deben continuar con la misma actividad que al presente, porque una obra como aquella no es para concluirse en breve tiempo; ántes bien habrá entónces que emprender la consiruccion de puentes que en muí breve espacio, absorben grandes sumas.

Habrá de destinarse, pues, para el camino de Valparaíso en 1845 lo mismo que se gastara en 1844, a saber $94,000. Tiene ademas aquella oficina en actual ocupacion las obras siguientes: el camino de Aconcagua a Quillota, cuyo plano está concluido i cuyo presupuesto lo estará sin mucha demora; el de Quillota a Aconcagua; el de Limache a Valparaiso, cuyo plano i presupuesto ha sido ejecutado por un injeniero mui capaz i se está revisando en la oficina; la canalizacion de los rios Ñuble, Perquilauquen, Lontué i Claro, a fin de echar sus aguas al Maule para facilitar la navegacion i allanar su barra, obra que se encomendó tiempo ha a una comision especial i se acaba de presentar al Ministerio; ella debe ser ejecutada por la oficina de injenieros con los fondos que vamos ahora a señalar; i finalmente, un canal de irrigacion para el departamento de San Cárlos. Tales son los trabajos que estarán preparados al cabo de pocos meses; i entónces, es decir, al comenzar el año de 1845, quedarán hábiles los injenieros para ejecutar otros muchos que se pueden llevar a cabo tambien en el mismo año.

Urjente, estremadamente urjente, es separar los caminos que conducen al norte i sur de la capital, tan interesantes a la industria, tal es por ejemplo la carretera de Valparaiso. Los clamores que se levantan por todas partes por el abominable estado en que se encuentran, no pueden ménos que llegar a los oidos del Gobierno, ni es de creerse que éste los desatienda habiendo recursos i elementos de que disponer para satisfacer tan justa urjencia. ¿Cómo, pues, a vista de tantos i tan urjentes trabajos, podrá sólo asignarse para camino la suma que el presupuesto pide? Téngase, ademas, presente, que de los $ 108,000 de esta partida debe salir el sueldo de los injenieros i sus viáticos, i se verá cuan mezquino ha sido el pensamiento que precedió a su formacion. Casi llego a persuadirme que en esta parte del presupuesto ha puesto mano la Contaduría Mayor, que se guia para redactar esta clase de documentos por los gastos hechos anteriormente, sin tomar en cuenta lo que se debe o se puede hacer en lo venidero. El señor Ministro habría concebido sin duda pensamientos mas vastos que los que la partida anuncia.

Voi a hacer, ademas, otra indicacion. Sobre manera conocida es la necesidad de echar puentes sobre nuestros rápidos i caprichosos rios; pero en el país no hai personas que tengan la instruccion teórica, ni ménos los conocimientos prácticos que semejantes obras requieren.

Sí, pues, abundan en el estranjero i hai en las arcas nacionales fondos cuantiosos de que disponer ¿por qué no hemos de hacerlos venir para aprovecharnos cuanto ántes de aquel beneficio? esta es una medida fácil i en gran manera necesaria; porque si tuviésemos que aguardar a que los actuales injenieros aprendiesen los ramos que se requieren para tales obras, mucho tendríamos que esperar; o cuando no correríamos los azares consiguientes al empleo de personas inespertas en trabajos delicados i costosos; no debo estenderme mas tratándose sólo de fijar los gastos públicos para el año próximo venidero; pero con sentimiento pierdo la ocasion que se me presentaba de hablar sobre la oficina de injenieros a la cual están vinculados tan graves intereses, i que por desgracia está en un pié que puedo llamar ruin. La lei que la estableció fué ciega, no supo lo que iba a crear i resultó un absurdo que el Gobierno debe apresurarse a enmendar mui luego. ¿Cómo es posible que siete individuos puedan no digo ejecutar, pero ni siquiera pensar en la multitud de trabajos que se les aguarda, así en el ramo de caminos como en el de edificios públicos, planos topográficos, etc., etc. ¿Cómo esperar que se ofrezcan a servir por escasos sueldos hombres de carrera científica que encuentran en cualquiera otra parte ocupacion ménos ingrata i mas provechosa? Siete individuos han rehusado aceptar el empleo segundo de la oficina oficial, i es fortuna que se haya logrado reunir allí un corto número de estimables jóvenes. Yo no conozco inversion mas útil de cuantas pueden darse a las rentas sobrantes que la de abrir i mejorar los caminos. Esta es la primera de las necesidades públicas. Pero no es este el caso de tratar esta materia. Recomiendo al celo del señor Ministro del Interior la seria atencion de este asunto i en cuanto al presupuesto, propongo se redacte la partida en discusion en la siguiente forma:

"Para sueldo i viático del cuerpo de injenieros civiles, apertura i composicion de caminos, compra de herramientas i útiles para costear la traslacion al pais de los injenieros que el Gobierno hará venir del estranjero con estos fines, 200,000 pesos."

El señor Ministro del Interior. —Cuando el señor Diputado que acaba de hablar, al ponerse en discusion la partida del presupuesto del Ministerio del Interior para compostura i apertura de caminos, interpeló al Ministro del Interior sobre la misma materia, se redujo, sino me equivoco, a preguntar si el Gobierno creia tener en su mano los medios suficientes para llevar a cabo las muchas obras cuya necesidad se hace sentir en el pais en materia de caminos, puentes, calzadas, canales, etc. i para llevarlas a efecto con toda la prontitud i brevedad que eran de desear. En contestacion me pareció del caso manifestar a la Cámara, en primer lugar, la alta importancia que el Gobierno da a la mejora del ramo de caminos; en segundo, lo que con semejante fin se habia podido hacer, i en tercero, contrayéndome especialmente a la materia sobre que se me interpelaba, las dificultades casi insuperables que se encuentran para que podamos llenar nuestros deseos tan pronta i satisfactoriamente como el mismo señor Diputado lo podria anhelar.

No repetiré lo que dije en esa sesion; me contraeré únicamente a espresar mi modo de opinar en órden a las dos indicaciones que acaban de hacerse a la Cámara. No pretendo, señor, oponerme a ninguna de ellas, pues las creo dirijidas a un fin altamente importante i las considero sobre todo como un medio que no se pierde nada en tocar para ver si se consigue mediante él alcanzar algo mas que lo que a mi juicio se puede en la mejora de caminos.

Es absolutamente necesario que tengamos hombres suficientemente idóneos que se ocupen no solamente de los preparativos sino tambien de la ejecucion de cada uno de los trabajos a que se les comisione relativos al ramo a que me contraigo. Este número de hombres no lo tenemos, ni sé aun si los podremos tener, i lo que es mas lamentable todavía, me parece difícil que podamos conseguirlos tan luego. Mui pocos, poquísimos son los que en el pais reunen los suficientes conocimientos teóricos con los que dan la práctica i la esperiencia para ocuparse no sólo en el trabajo de puentes i calzadas, sino en la apertura de un camino.

El ensanche que pudiera darse al cuerpo de injenieros civiles vendria a producir sus efectos, no en este año ni en el venidero, sino mui a la larga, porque habiendo mayor número de funcionarios, podria llevarse a cabo el plan que pensó el Gobierno acerca de él, cual es el de constituirlo en una especie de academia en que se pudiesen unir a los conocimientos teóricos los prácticos. Siendo mayor el número no estarian todos ocupados en las comisiones que el Gobierno les encargase, i una parte de ellos podria consagrarse a esos mismos estudios; por consiguiente, si dar mas ensanche al cuerpo de injenieros civiles esuna medida que producirá mui benéficos resultados, no debemos suponer que se avance mucho desde luego en lo que respecta a la formacion de un buen sistema de caminos i a la constitucion de otras obras análogas.

Me parece que no son del todo exactos los datos que el señor Diputado preopinante ha presentado a la Cámara para que forme su juicio en esta materia. El primero de e los se refiere a la reparacion que se está haciendo en el camino entre Santiago i Valparaiso. Debo declarar a la Sala, como ya el Gobierno lo ha declarado al público por medio del periódico oficial, que el trabajo actual del camino, tiende únicamente por ahora, a evitar los principales inconvenientes que ofrece el tránsito en aquel lugar; porque el Gobierno no se ha decidido aun a que se emprendan en aquella parte obras de mas valer, sino aquellas que son de una necesidad e importancia, miéntras tanto no se resuelva el problema, así lo llamaré, de si conviene o no echar ese camino por las inmediaciones de Melipilla.

A este respecto, los pareceres de personas intelijentes que se han fija lo en la materia, estan sumamente divididos. El Gobierno ha creido del caso, ha mirado como un deber en ramo tan importante, no fallar sin tener ántes los datos suficientes sobre si se ganaria no respecto a estension con el cambio; sobre si los terrenos inmediatos a Melipilla serian mas a propósito para un camino que aquellos por donde pasa el que ahora tenemos; sobre si los recursos serian mas abundantes en una parte que en otra, i en fin, sobre si habrían ventajas tales en echar el camino por Melipilla que indujese a dar la preferencia a aquel punto. Desde luego, aparece una de mucho bulto, i es el ahorro que se hará por la via de Melipilla, del tránsito penoso de las dos cuestas que ahora es necesario pasar. Uno de nuestros injenieros está comisionado por el Gobierno para que practique los reconocimientos que acabo de aludirlos que se pondrán en obra dentro de diez o doce días, no habiéndose verificado ántes a causa de que ese mismo injeniero a quien se creyó uno de los mas aptos, ha tenido otra importantísima comision, cual es la de nive lar los llanos del departamento de San Cárlos, con el fin de poder formar un canal de riego para aquellos terrenos.

De lo dicho resulta que los gastos que el Gobierno tendrá que hacer en el camino de Valparaiso, no son de tanta importancia como ha creido el jefe de injenieros, i llegado el caso de que la tuviese, el Gobierno pedirá fondos para la conclusion de aquella obra que creo no importará ménos de doscientos o trescientos mil pesos.

Otra de las particularidades en que creo se ha sufrido una equivocacion por parte del jefe del cuerpo de injenieros, en los datos que ha suministrado al señor Diputado preopinante, es en el de la canalizacion de los rios Lontué i Ñuble sobre el Maule; porque esta es una obra que no se ba confiado a ese cuerpo, sobre la que nada se le ha hablado, la cual se ha encomendado a una comision particular, por cuerda separada, digámoslo así, i que hace mui poco tiempo que han llegado los datos que el Gobierno juzgó necesario reunir, como ser planos, presupuestos, etc.

Aunque el costo de esta obra se ha calculado en 170,000 i tantos pesos, no han entrado en el cálculo muchas indemnizaciones que será necesario hacer, por lo cual, como tengo esperiencia de lo inexacto que son de ordinario semejantes cálculos, creo que esa sola obra no importaría ménos de 300,000 pesos; cuando el Gobierno se encuentre con los datos necesarios ocurrirá a la lejislatura; así para que aprecie esos mismos datos, en los que pueden haber muchas equivocaciones, como para que decrete los fondos precisos para la obra i ver si las erogaciones que se van a hacer están compensadas con las ventajas que de la realizacion de la obra reportará la República.

Es verdad, señor, que hai pendientes en la oficina de que se ha hablado, los otros trabajos que aparecen en el apunte que se ha suministrado al señor Diputado que me precedió en la palabra i aun hai algunos otros; mas aunque todos esos trabajos sean importantes, aunque fuera de desear que se concluyesen con la brevedad posible, partiendo del principio de que deben traerse hombres que se hagan cargo de ellos i que esos hombres no los tenemos, ni los podremos tener tan pronto, creo que no podrán llevarse a cabo sino dentro de algún tiempo.

Por consiguiente, no se logrará nuestro intento aumentado los fondos; porque si este es un elemento, no es el único, i no contamos con los otros que deben cooperar.

Se agrega a esto que esos pocos individuos que forman hoi el cuerpo de injenieros civiles, tienen que ocuparse por la misma lei de su creacion, en todas las demás obras de la República. Estas i otras ciicunstancias contribuyen a hacer que ese cueipo no llene completamente el fin para que se ha creado.

Si opino porque la Cámara acoja la primera de las indicaciones que se acaban de hacer, es porque creo que puede suceder que hayan bastantes objetos útiles en el año venidero en que emplear los 200,000 pesos que se ha indicado votar para el ramo de caminos, i porque si esto no fuese así, los fondos no se gastarían i la Cámara, por consiguiente, nada habria perdido con decretarlo. No sucede otro tanto respecto de la otra indicacion: esta la acojo de todo co razón, la considero como el único arbitrio que se puede adoptar para que avancemos, si no a proporcion, algo mas siquiera en la mejora de nuestro sistema actual de caminos.

Me parece que en mucho tiempo tendremos necesidad, tanto en este ramo, como en muchos otros, de valemos de los conocimientos estraños para lo cual es preciso traerlos hombres que los poseen de esas mismas naciones en que ya se han hecho progresos a este respecto. La segunda indicacion, sobre que estoi espresando mi juicio, me parece, pues, en toda la estension de la palabra, benéfica e importante. No quisiera que se redactase precisamente en la forma que la ha presentado el señor Diputado que la ha hecho, porque dice que debe destinarse la suma de docientos mil pesos para sueldos de injenieros civiles, compra de instrumentos, herramientas etc., i luego se agrega: i para trasladar injenieros estranjeros. Si se usase de esta palabra o de otra igual, querría decir que solamente se trataba de pagarles el pasaje no de sus dotaciones; i yo creo que debemos tratar, no solo de traerlos a Chile sino de darles un sueldo competente al trabajo que han de tener en nuestro pais.

Me parece, señor, que basta lo espuesto para manifestar mi juicio sobre las indicaciones que se han hecho i el del Gobierno por lo que respecta en jeneral al ramo de caminos.

El señor García Reyes. —Puesto que no hai oposicion alguna a la admision de estas indicaciones, es escusado prolongar mas el debate sobre este asunto, si la Cámara está en estado de votar. He tomado la palabra para rectificar un cargo que ha hecho el señor Ministro del Interior locante a los datos que me ba suministrado el jefe del cuerpo de injenieros. No me ha dicho que esté en su oficina el plan de canalizacion de los rios de que se ha hablado ni tampoco me parece que yo lo he sentado así, sino que dicha obra que se habia encomendado tiempo ha a una Comision especial, la cual ha concluido su trabajo. A lo que dice el señor Ministro tocante a la redaccion de la partida, diré que he creido que en el año 45 lo mas que se podria hacer seria trasladar estos injenieros; pero puede también agregarse que esta cantidad sirva también para dotar i trasladar al pais los individuos que quisiera hacer venir el Gobierno. Por lo demás, omito hablar sobre las observaciones que se han hecho porque creo que la Cámara está bastante instruida. El señor Gandarillas. —Yo haria una indicacion, para que los actuales injenieros del pais tuviesen un aumento de sueldo, porque esos jóvenes, que en el dia se ocupan de este cuerpo, luego que tengan noticia de esta facultad para traer estranjeros que se le concede al Gobierno, podrian dejar el lugar que ocupan en el cuerpo, i habría que empezar por otros nuevos.

No me opongo a que se hagan venir estranjeros; pero a los que tenemos es preciso conservarlos i protejerlos.

El señor Ministro del Interior. —Me parece, señor, que de lo espuesto anteriormente por mí, no deberia deducirse la consecuencia que ha sacado el señor Diputado preopinante. Yo he asentado que por ahora no tenemos el número suficiente de injenieros que reunan los conocimientos teóricos a la práctica i este es un hecho. He agregado que a fin de remover los inconvenientes que se presentan a este respecto, el Gobierno desea que se hagan esos estudios teóricos en toda su estension, miéntras que se puedan hacer los prácticos por los mismos que deben ocuparse preferentemente de los primeros; de manera que dentro de algún tiempo tendremos jóvenes que no nos harán pensar en traerlos de afuera; mas por ahora existe esa necesidad. Repito que es un hecho i que si deseamos precaver las consecuencias de ese hecho, es preciso que nos conformemos con el medio único que puede adaptarse, cual es el que sujiere una de las indicaciones hechas anteriormente. Me parece que la partida debe eprobarse ccn la redacción que últimamente se ha presentado, porque aun cuando en el año 45 no se pagase las dotaciones de los injenieros que se trata de hacer venir, sin embargo es preciso que el Gobierno deba tener la facultad de hablarles de las dotaciones, para que se resuelvan a venir.

El señor Cifuentes. —Seria de desear que se agregase alguna otra aclaracion, porque la partida dice: para compostura i apertura de caminos, i se puede agregar de canales, formacion de puentes i calzadas, porque puede suceder que se suponga que el Gobierno no esté autorizado por esta partida para estos objetos importantes.

No habiendo oposicion a esta última indicación i consultando el espíritu de todos los que se habian hecho, se redactó la partida en la forma siguiente:

"Para sueldos i viáticos del cuerpo de injenieros civiles, compra de instrumentos i herramientas, compostura i apertura de caminos i canales, construccion de puentes i calzadas i para trasladar i dotar injenieros estranjeros $ 200,000".

En esta forma fué aprobada por unanimidad de 35 votos.

Partida 15 en discusion.

"Partida 15, para gastos de la Sociedad de Agricultura. Documento núm. 26, $ 7,667."

El señor Palazuelos. —Yo tambien soi miembro de la Sociedad de Agricultura, i tengo la honra de ser admitido a sus sesiones i tomar parte en sus trabajos; mas yo pregunto: estos trabajos, ¿qué han importado al pais desde tanto tiempo a que existe aquel cuerpo? Hago esta pregunta con tal seguridad, porque estoi seguro que la Cámara me acompañará en mis dudas. ¿Quién ha visto alguna cosa de provecho en los trabajos de esta Sociedad? i no se diga que faltan hombres de patriotismo i de toda la actividad que se necesita para que aquella Sociedad pudiese ser de provecho para el objeto al cual se ha dedicado. Pero, señor, debo hacer justicia a los socios que componen la Sociedad de Agricultura.

Todos son sujetos dignos de elojios por su patriotismo i por sus luces, pero desgraciadamente perdidos para el pais i para la Sociedad, porque en la manera que son dirijidos sus trabajos en el pié en que se encuentra la Sociedad, se halla ya sin vida, digámoslo así.

Es imposible, señor, que este cuerpo presente a los ojos de un observador cualquiera, otro cuadro que el de una tertulia.

Me veo en la necesidad de hacer este denuncio a la Cámara, porque el pais está gastando su dinero en vano: bastantes errores hemos cometido ya, para que sigamos repitiéndolos.

Sí, señor, repito que esa sociedad es una tertulia como la que pudiera haber en una botica.

Mañana se me antoja formar otra Sociedad, yo, i la llamo de medicina, i reúno unos cuantos hombres aficionados, i nos recomendamos al Gobierno, diciéndole: aquí estamos unos cuantos individuos que queremos encargarnosde este ramo, i pedimos al Gobierno $ 7,500 para poder hacer alguna cosa a fin de cumplir con la carga que nos vamos a imponer en beneficio de la nación. Yo pregunto al Gobierno ¿con qué derecho me negaría aquella suma? Mui bien lo podria decir, si me los negaba, que cometia una injusticia conmigo i con la Sociedad de Medicina, porque yo conozco la Sociedad de Agricultura tal cual es: conozco la pericia, la virtud i la capacidad de sus miembros. Sí, señor, pero así tal cual yo la conozco, digo que el Gobierno cometería una injusticia con la Sociedad de Medicina. (Risas).

No piense la Cámara que voi a molestarla con un largo discurso. Véase no mas cuántos trabajos hai en la Sociedad de Agricultura, comisiónese a alguna persona que diga si esos trabajos merecen ver la luz pública. Se dirá talvez que sí; pero aun cuando la viesen, que no la ven ¿qué provecho sacaremos de esos trabajos perdidos en la secretaría, sepultados en los archivos de la Sociedad? Digo, pues, que miéntras no hayan verdaderas relaciones entre la Sociedad de Agricultura i el Gobierno, que ínterin sus trabajos no sean dirijidos por los mismos Ministros del despacho, no serán aquellos de mucho provecho al pais.

Yo sé que se me va a decir que esta suma es para el jardín de la Sociedad. Esto es una vergüenza, señor. Se ha hecho tan poco aun en ese jardín, que todavía no puede avenirse la Sociedad con el director; así es que en disputas con él se ha pasado un gran espacio de tiempo. Vuelvo, pues, a repetir que ínterin no hayan relaciones entre la Sociedad i el Gobierno es perdido cualquier servicio público que se haga. Hai en la Sala varios socios de la misma Sociedad, i yo espero que no creerán que hablo contra ellos; léjos de eso, señor, merecen altas consideraciones; pero vuelvo a repetir; no hai relacion entre ellos i el Gobierno (he dicho) no hai un lazo que les haga formar un cuerpo verdaderamente útil al pais: necesitan tener mas relacion con el Gobierno (he dicho...) de quien deben recibir su vida (he dicho...). Niego, pues, mi voto a la partida. (He dicho).

El señor Lira. —Desnudo el discurso del digno Diputado por Chiloé del interes que le anima por el bien del pais desnudo, de esa parte digo, queda mui poco justo, o mas bien tiene mui poco fundamento. Los siete mil pesos que se piden para la Sociedad de Agricultura se destinan a este gasto: el Gobierno ha comprado en las inmediaciones de Yungai unas diecisiete cuadras, tiene necesidad de cerrarlas, de pagar a los trabajadores, mayordomos i demás, tiene que pagar tambien un director científico que se ha hecho venir de Europa.

Si no me equivoco, a esto están reducidos los gastos del año 45 en la Sociedad de Agricultura. Por esta sencilla esposicion conocerá la Sala que son indispensables estos gastos porque necesariamente deben pagarse a los trabajadores que se encarguen de la obra. La Cámara de Diputados, debe tambien recordar que la existencia de este cuerpo tiene apénas tres años i que en este corto espacio de tiempo no se pueden poner árboles que produzcan los bienes que se desean; mas claro, los árboles no producen como la imajinacion quiere, están sujetos a la lei de la naturaleza i debemos esperar que llegue tiempo de ver los frutos. De unas cuantas púas trasladadas de Mendoza por un relijioso, tenemos ahora en el país un producto que importa millones; a los conatos del respetable i digno don Manuel Salas debemos de estar aclimatado ya el árbol de Mora del que hai mas de diez mil plantas en la Quinta Normal. No sé cual será el bien que la nacion espere de este árbol, pero es uno de los productos que la nacion espera de la Sociedad de Agricultura. El director venido de Francia no está, como se ha dicho, en una contradiccion con la Sociedad, se le ha pedido por ella que presente un plano de sus trabajos i se ha ido a Yungai para hacerlo con mas esmero. Si la suma de siete mil pesos que se pide para estos gastos de la Sociedad fuese sólo para conversar, yo convendría de mui buena gana con mi digno compañero que me ha precedido en la palabra, pero tiene un objeto mas importante.

La Cámara debe persuadirse que las ideas que ha manifestado el señor Diputado nacen del interes que tiene porque prospere el pais; pero nada hacen contra la partida en cuestion. Creo, pues, que es justa i debe aprobarse.

El señor Ministro del Interior. —Si una sociedad compuesta a todas luces en su totalidad de hombres verdaderamente patriotas; si una sociedad formada en bien del pais; si una sociedad que con este objeto ha procurado estender i ha estendido i fomenta relaciones importantes; si una sociedad que ha dado los primeros pasos para el establecimiento de la industria principal que tenemos en Chile; si una sociedad tal, es importante, es cuestion que yo no quiero decidir, pues que la habrá decidido ya cada uno de los señores Diputados que han oído un discurso pronunciado, no sé si podré decir, en contra de esa sociedad. Yo al pedir la palabra, me he propuesto sólo referirme a una espresion, talvez dudosa para mí, en que se dijo que los conatos de la Sociedad de Agricultura no eran bien acojidos. No sé si el señor Diputado que habló así, quiso decir que no eran bien acojidos por el público o por el Gobierno. Si quiso dar a entender lo primero, esto es, que el público acojia mal los conatos de la Sociedad de Agricultura, no convengo con él; i si esto sucediese, no podría atribuirse a otra causa que a la impaciencia por ver verificados en un dia los adelantos que no pueden ser sino obra de la esperiencia i del tiempo como ha dicho un señor Diputado. Ahora, si se quiso significar que los conatos de la Sociedad de Agricultura no eran bien acojidos por el Gobierno, yo creo que no hai comparacion ni particular alguno que pueda decir que el Gobierno no acoje sus proyectos. Pero estoi tan satisfecho de lo contrario, que creo no habrá otro miembro de la Sociedad de Agricultura, fuera del señor Diputado que tal ha dicho, que sea de ese mismo sentir. Tan pronto como la Sociedad de Agricultura principió a funcionar, manifestó al Gobierno la conveniencia de poseer un terreno para plantear una escuela práctica; inmediatamente se le proporcionó el terreno para la escuela; poco despues solicitó un profesor de Agricultura i el Gobierno dictó las providencias oportunas para proporcionarle ese profesor. Ha hecho la Sociedad diversas indicaciones, ya con respecto a algunas cosas que deben buscarse en Europa para hacerlas útil en nuestro pais, ya de aquellas que podrían encontrarse aquí, i no ha habido una sola que el Gobierno haya dejado de acojer i por cuya satisfacción no se haya empeñado lo posible. El Ministro de que la Sociedad depende, aquel con que está mas en relacion, es el de mi cargo, i no existe un solo oficio de la Sociedad de Agricultura pendiente en su archivo, porque por la misma razon que deben fomentarse por todos los medios posibles los servicios espontáneos que prestan sus miembros, se ha tenido cuidado no sólo de acojerlos sino tambien de darles un despacho oportuno. Sobre si las relaciones en que esta Sociedad está con el Gobierno o con otras corporaciones son o no convenientes, esta es una cuestion sobre la que no puede formarse juicio desde luego, cuestion que pertenece a los individuos de ella misma i que debia promoverse en el seno de ese mismo cuerpo; es en suma la cuestion de si los estatutos que esa misma Sociedad se ha dado son o no acertados.

Me ha parecido del caso hacer estas observaciones para poner al cabo a todos los señores Diputados, del modo como se considera por el Gobierno lo concerniente a la Sociedad de Agricultura; porque seria bien sentible que hubiese algun motivo para creer que una sociedad, a mi juicio tan impotante, no encontraba en el Gobierno simpatías para protejerla i fomentarla.

El señor Palazuelos. —Voi a esplicar algunas dudas a que dió lugar mi discurso anterior. Yo no he querido decir que el Gobierno niegue a la Sociedad los recursos que necesite para espedirse; nó, el Gobierno ha sido pródigo para con ese cuerpo, ha sido mui jeneroso. ¿Cómo podría decir yo tal cosa cuando la proposicion que he sentado es que no hai relacion de intelijencia entre el Gobierno i la Sociedad de Agricultura? ¿cómo podria decir esto si privadamente he dicho que la Sociedad se ve en la triste obligacion de engañar al Gobierno, sí, de ergañarlo, i el Gobierno a la Sociedad; ámbos están en la necesidad de engañarse? Es verdad que siempre que la Sociedad ha concluido sus trabajos los ha sometido al Gobierno, como sucedió con el informe que dió el año pasado sobre un proyecto de colonizacion que se discutió largo tiempo i de que no se ha vuelto a hablar; es verdad que sobre el mismo asunto pidió el Gobierno a otra comision, que yo no sé el objeto que tuviese dicho informe, a no ser que fuese sólo el plan principal, sobre el cual le informó, creyendo dar todos los datos necesarios; pero tambien es cierto que tanto éste como todos los otros trabajos de igual naturaleza que la Sociedad pasa al Gobierno quedarán sin efecto, miéntras los ministros no quieran presidir esas sesiones, dirijir los trabajos de ese cuerpo. Señor, hai mucho que decir sobre esto. Nosotros empezamos ahora no mas esa teoría de las asociaciones, no tenemos las aptitudes que son necesarias en esta parte en la que todavía no ha llegado a la perfeccion el público ingles ¿i ya queremos nosotros poseerlos? Repito que la Sociedad de Agricultura no tiene las aptitudes necesarias; i que si bien se encuentra en ella patriotismo i talentos, no se conocen los medios de conducirlos a un fin provechoso. Este es un orgullo que cada dia venios mas desengañado. Por eso he dicho que este es un instrumento sin vida, ¿i cómo es posible que le confiemos una obra tal cual la que le tenemos encomendada, como es la creacion i direccion esclusiva de un ramo tan importante? El gobierno tendrá otros órganos para recibir mejores noticias sobre el estado del pais en agricultura ¿i por qué no se acerca siquiera a presidir las sesiones de esa Sociedad i ponerla en el camino en que es preciso que marche? pues como he dicho, no somos para la obra todavía.

Yo no he oido decir nada que combata directamente mi primer discurso. Señor, no tiene jugo el discurso de mi compañero el honorable Diputado (Risas). Yo no sé si podiá tener mas jugo el otro, pero si aquel es mas jugoso no es mas verdadero. Mi discurso se dirije a la Sociedad, no a sus miembros; se reúnen estos, es verdad i se convierte en una merienda de negros (Risas), sí, señor, en este caso se encuentra la Sociedad de Agricultura; hai en este cuerpo conocimientos i virtudes, patriotismo ; pero todo perdido, i esto es lo que no nos atrevemos a decirlo. Somos mui apredices, señor. He dicho.

El señor Larrain. —(Hizo leer el por menor de esta partida). Por lo que acaba de leerse, se ve que la Sociedad no tiene que hacer ningun gasto, por lo cual los que se rejistran en esta partida deberán llamarse gastos de la Quinta Normal; puesto que ésta es quien verdaderamente los hace: así me parece que debiera decirse en lugar de para la Sociedad de Agricultura para la Quinta Normal. De este modo cesarán los temores de un señor Diputado sobre los trabajos de esta Sociedad, que se reune con el objeto de hacer el bien del público i que si no lo hace, será por no tener los medios suficientes. Hago pues, indicacion para que se diga en lugar de la Sociedad de Agricultura, para les gastos de la Quinta Normal.

El señor Gandarillas. —Yo pido que la partida se apruebe como está, es decir, que se conserve la espresion, para la Sociedad de Agricultura, porque ella es quien ha promovido varias sociedades como la Caja de Ahorros i otras varias.

Se ha dicho que los ingleses no conocen la perfeccion de las asociaciones; i si es así ¿cómo queremos aspirar a ella nosotros?

Con lo que se ha hablado en la Cámara es bastante para que se muevan a hacer algo mas los miembros de esa Scciedad.

Yo pido que quede la partida tal cómo está.

Por considerarse que no se habia hecho oposicion a esta partida, por haber dicho el señor Palazuelosque su discurso no habia sido oponiéndose a ella, i que sólo habia dicho que le negaba su voto, mas que se lo daria supuesto que se habia dicho que la suma era para el jardin, se procedió a votacion i resultó aprobada por unanimidad de 31 votos.

El señor Presidente. —Ruego a los señores Diputados, tengan la bondad de no retirarse para que podamos tener segunda hora.

Se suspendió la sesion.

A segunda hora. El señor Presidente. —Señores, en noches pasadas, indiqué a la Cámara que me parecía justo dedicar una hora en cada semana para oir las solicitudes particulares i esta segunda hora la consagraremos a ese objeto, porque si hai derecho para pedir tambien lo hai para ser oido. Si bien debernos dar la preferencia a los asuntos de interes público, no debemos por eso retardar las peticiones, no dando oido a los reclamos que, con razón i justicia, pudieran hacemos los particulares; en esta virtud, esta segunda hora la dedicaremos a asuntos de esta clase, i lo mismo haremos en cada semana, principiando por la solicitud mas antigua.

Se puso en discusion la solicitud de don Francisco Tagle, que tiene diez años en esta Cámara.

(Se leyeron los documentos relativos.)

El Señor Gandarillas. —Quiero formarme una idea del asunto que se ha leído a la Cámara: he visto que la sentencia del juez de primera instancia dice que se le deben satisfacer sus honorarios del producido de la venta de terrenos cuya mensura hizo. Quisiera saber si el señor Tagle puso tal condicion; es decir que se le pagase del producido. Así espero que el señor Secretario lea en que términos se le dió la comision.

El señor Secretario. —Del estracto formado por los señores de la Comision, de este espediente aparece que por el decreto en que el Gobierno le ordenó la mensura i tasacion de los pueblos de indios, se ordenó también que se le paguen del producto de la venta de esos pueblos. Poco tiempo despues el Congreso de Plenipotenciarios, mandó suspender la venta; pero ya estaba el señor Tagle cumpliendo con el decreto.

El señor Cifuentes. —Conozco, señor, que no está mui bien redactado el informe de la comision al decir que se autoriza al Gobierno para que mande liquidar la cuenta que presenta el señor Tagle de su honorario. Como pudiera suceder que esta cuenta no estuviese arreglada al honorario que justamente debe satisfacerse, creo de necesidad que la autorizacion que se dé al Gobierno, sea para que decrete el pago de aquella cantidad que, a su juicio, sea necesaria para satisfacer la remuneracion del trabajo que tuvo el agrimensor.

El señor Palazuelos. —Cuando la comision ha dicho que se autorice al Gobierno para que liquide el pago de la cantidad que resulte debérsele al señor Tagle, ha querido espresar que esta cantidad sea la que se le debe de justicia.

El señor Palma . —Si mal no he entendido, el agrimensor don Francisco Tagle mensuró i levantó el plano de unos terrenos por órden de la autoridad pública, con la condicion de que su trabajo se le pagase con el producido de la venta de los mismos terrenos; mas, cuando esa se iba a verificar, fué suspendida por disposicion del Cuerpo Lejislativo. En tal caso, la misma autoridad pública o lo que es lo mismo, la dispisicion que suspendió la venta, causó un daño al agrimensor que habia procedido en la confianza que debe tener en esas mismas autoridades. A los Tribunales de Justicia i al Gobierno no les ha parecido que podian resolver el presente caso, talvez porque lo consideran como una consecuencia de la lei que suspendió la venta. Sometiéndose pues ahora o devolviéndose al Poder Lejislativo el asunto, toca a la Cámara decir: páguese a don Francisco Tagle lo que a juicio del Gobierno o de los tribunales valga su trabijo i en la mensura de los terrenos ante dichos. Me parece que el artículo debe espresarse en términos que decidan la cuestion de si se pagan o no se pagan.

Cuando una autoridad causa un daño, a ella le toca mandar hacer el resarcimiento. El Poder Lejislativo suspendió la venta de los terrenos, mandada hacer por otra lei, si no me equivoco; causó éste daño a éste ciudadano, toca, pues, a él mismo determinar que se le pague i dejar al juicio de una autoridad judicial o gubernativa el señalamiento de la cantidad con conocimiento de causa.

El señor Presidente. —¿Los señores de la comision se conforman con esta indicación?

El señor Palazuelos. —Nó, pues, señor, ¿cómo la Cámara va a juzgar? Decir: páguese lo que se debe es hacer una declaracion judicial, i no es esto lo que corresponde a la Cámara. ¿Cómo va a dar una declaracion que es puramente un acto de justicia, cuando no es un Tribunal? Todo esto lo puede hacer la Cámara, es facultar al Gobiemo para que vuelva a conocer de este asunto, pidiendo a los Tribunales que hagan toda la justicia que debió hacer el Gobierno a los agrimensores; si les faculta para conocer de la duda, para que dé acceso al recurso: no puede i hacer otra cosa la Cámara, no puede calificar el derecho. Debe decir solamente: esta solicitud merece ser acojida por el Gobierno i debe pagarse a los agrimensores tales i tales; no puede hacer otra cosa la Cámara, lo demás es un acto de justicia. En fin, hágase lo que se quiera. La comision no necesita existir por mas tiempo en el dictámen que tiene sometido a la deliberacion de la Cámara: decida ésta.

Se puso en votacion secreta el artículo de la comision i fué aprobado en jeneral por mayoría de 27 votos contra 3.

El señor Presidente. —Si les parece a los señores Diputados que nos reunamos en las sesiones próximas mas temprano, podríamos trabajar mucho i economizaríamos tiempo. Abriéndose la sesion a las seis, podríamos concluir a las nueve, i los señores Diputados tendrian la noche libre para sus demás ocupaciones. Con que nos reuniremos en la primera sesion a las seis.

El señor Toro. —Es preciso que haya un compromiso formal, porque unos vendrian i otros nó, de manera que quedaríamos lo mismo. El señor Presidente. —Comunicaremos a los señores que no están presentes el compromiso que hai para reunirse a las seis de la tarde.

Se levantó la sesion.


ANEXOS[editar]

Núm. 110[editar]

la Comision de Hacienda presenta a la Cámara el estracto pedido en la sesion anterior del espediente que acompaña a la solicitud el señor Francisco Tagle Echeverría.

Una representacion al Supremo Gobierno reclamando el pago de la mensura que practicó dicho señor Tagle en virtud de la comision que recibió para el efecto del señor Intendente de esta Provincia en decreto de 8 de Noviembre de 1830, es el primer, documento que se rejistra desde fs. 1 a fs. 2 vuelta con un decreto supremo fecha 2 de Marzo de 1833, que es como sigue:

A fs. 3 pone demanda el señor Tagle ante el juzgado de letras i pide el pago de que se le ha hecho mérito, alegando entre otras razones la de haberse mandado hacer la tasacion i mensura de regulares bajo las mismas condiciones de la lei relativa a los terrenos de indios arriba mencionados, i sin embargo de haber quedado muchas de estas sin enajenarse, fueran cubiertos los gastos causados por la mensura i tasacion de los mismos terrenos.

Oyóse a los Ministros de la tesorería a peticion del fiscal de Hacienda, i aquellos dicen que no siendo profesores del derecho se abstienen de emitir su dictámen sobre la materia.

Volvió al fiscal i éste dice a fs. 5 lo que sigue... Pidióse nuevamente por el señor Tagle informaran los Ministros sobre varias particularidades de la demanda: éstos piden los antecedentes i acordada esta peticion, insta el demandante porque se evacúe el informe pedido, alegando ser de rigurosa justicia obligarles a ello i lo hacen a fs. 7 vuelta en los términos siguientes:

Pedidos autos fué sentenciada la causa a fs. 8 vuelta.

Apela el agraciado, i se oyó al Ministerio fiscal.

Pedidos autos, se confirmó la sentencia apelada de fs. 8 vuelta.

Ocurre el señor Tagle a S. E. el Presidente de la República en solicitud de un remedio estraordinario para su caso, fundándose en el artículo 104 de la Constitucion que entrega al Consejo de Estado la resolucion de las dudas que se suscitaren sobre contratos o negociaciones celebradas por el Gobierno i fué desechado al recurso del señor Tagle por no corresponder a aquella Corporacion el conocimiento de asuntos de esta naturaleza, segun así resulta del decreto del márjen, fs. 13.

Sigue el decreto de la Intendencia fecha 4 de Diciembre de 1833 i el bando fs. 14 i fs. 15. —Pedro Palazuelos.


Núm. 111[editar]

Los taquígrafos de la Honorable Cámara de Diputados, ante Vuestra Soberanía respetuosamente esponen: que, a consecuencia de las invitaciones del Supremo Gobierno, nos consagramos espresamente al estudio i ejercicio del arte que ahora profesamos (a costa nuestra) con el esclusivo objeto de emplearnos en el servicio público: pues que este arte no comprende ninguno de los ramos de la educacion científica o literaria. Por esto, si no hemos abandonado, a lo ménos hemos desatendido i postergado los diversos estudios que seguíamos, alentados con la esperanza de que la justa remuneracion de nuestro laborioso trabajo actual compensaria el retardo que desde luego esperimentamos respecto al complemento de las carreras a que estamos dedicados. Mas, cuando estábamos en esta creencia, hemos visto el decreto del mes de Junio próximo pasado, en que se nos asigna el sueldo de cien pesos mensuales durante los tres primeros meses de las sesiones ordinarias únicamente, i por el mismo decreto se nos rebaja la mitad de este sueldo para los meses de prórroga i sesiones estraornarias.

No encontramos, pues, la razon por qué el Supremo Gobierno haya estimado en ménos, para nosotros solamente, el trabajo de este tiempo; puesto que ninguno de los empleados de las secretarías de ámbas Cámaras Lejislativas sufren disminucion alguna en su sueldo, durante el trabajo de este mismo tiempo.

Como estamos convencidos de lo pesado del trabajo, hemos creido que la recompensa de él, debe ser, por lo ménos, la misma que en años anteriores se ha dado por decreto especial del Gobierno, en que a los taquígrafos se les asignaba el sueldo de cien pesos mensuales durante el tiempo de las sesiones, i ademas se les daba un escribiente pagado por el tesoro nacional, el que nosotros pagamos ahora a nuestra costa; razon por lo cual queda reducido el sueldo de cien pesos a ochenta i cinco solamente, i nos quedaria a treinta i cinco en el tiempo de las prórrogas i sesiones estraordinarias.

Teniendo presente las razones espuestas, hemos creido perjudicarnos, trabajando en el tiempo de prórrogas i sesiones estraordinarias; i hemos creido como un deber poner esto en conocimiento de la Cámara, para que no le tome de nuevo si levantamos nuestro trabajo el primero de Setiembre. —Santiago, Agosto 7 de 1844. —Javier Renjifo. —Carlos Risopatron.


  1. Esta sesion ha sido tomada de El Progreso del 15 de Agosto de 1844, núm. 547 —(Nota del Recopilador).