Viaje en las regiones septentrionales de la Patagonia/Conclusión

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
CONCLUSION.

Mui diversas son las rutas o vias de comunicacion que se consideran mas ventajosas para unir los continentes de ambos hemisferios. Las unas atraviesan en su curso estensiones mas o ménos considerables de territorio; las otras, puede decirse puramente marítimas, puesto que no recorren ninguna porcion de terreno, llevan a las primeras la inmensa ventaja de que los objetos que los buques transportan por ellas, no estan espuestos a los gastos de desembarques. A esto se agrega la mayor brevedad de las comunicaciones por mar, libres delos entorpecimientos a que se hallan sujetas casi siempre las que se hacen por tierra. Advertiremos de paso que algunas de ellas estan actualmente en via de ejecucion, i una existe solo como proyecto que en la actualidad se juzga irrealizable, ya por las dificultades que opone la naturaleza, ya porque la magnitud de la empresa exije recursos con que por ahora no cuentan los gobiernos Sud-americanos.

Como vias marítimas tenemos la del estrecho de Magallanes i la del cabo de Hornos; pero una i otra ofrecen graves inconvenientes que alejan de ellas las embarcaciones que podrian hacer su tránsito por aquella parte. La del estrecho no presenta un acceso fácil a los buques de vela, que serian los que con mas frecuencia pudieran viajar por ella, i esta es la causa porque se halla casi abandonada; la del cabo espone a las embarcaciones a los efectos de las recias tormentas que son allí tan frecuentes; pero a pesar de esto i de ser la mas larga es preferida por los navegantes.

De la misma clase es la que se conoce con el nombre de pasaje del Noroeste, en el mar Artico (hemisferio Norte). Enteramente ignorado hasta no ha mucho tiempo, fué descubierta por el capitan Maclure a costa de inmensos sacrificios: privaciones estériles que ningun fruto han producido, malográndose así los nobles esfuerzos de los que no trepidaron ante los peligros por hacer un gran servicio a la humanidad. En el dia se encuentra olvidada, quizá por impracticable.

La via de Panamá es sin duda una de las que actualmente goza de mas renombre i la que atrae mayor concurrencia. La naturaleza i el arte han contribuido a hacerla preferible a todas las otras: un camino de hierro perfectamente servido hace cómodo i breve el trayecto por la angosta garganta de tierra que divide los dos Oceános, i libra a las mercaderías de los deterioros que necesariamente deberian sufrir, si el trasporte se efectuara de otro modo. No es esto solo, colocado el Istmo casi en la mediania del continente Americano, consulta los intereses de las distintas naciones, i es sensible que Chile sea la que ocupa la posicion mas desventajosa a este respecto. Si el clima de Panamá no fuese tan pestilencial, como lo es el de todos los paises tropicales para los que no están habituados a ellos, esta via ocuparía con razon el primer lugar entre todas las que se conocen hasta el dia.

Tambien existe otra ruta en el hemisferio boreal, descubierta por el coronel Freemont. El estenso tramo de territorio que recorre partiendo de los puertos situados al Este de los Estado Unidos hasta terminar en la ciudad de San Francisco, le promete un porvenir lisonjero i le da, si se quiere, un gran interes nacional, pero nunca llegará a ser una buena via de tránsito, porque la porcion de continente que seria preciso salvar, a mas de presentar sérios obstáculos, es por si sola bastante considerable para desvanecer el pensamiento de ponerla en ejecucion en aquellos que pretenden realizarla. Aun cuando la cordillera de los montes Rocallosos, que atraviesa en su estension, ofrece una pendiente fácil, de ascenso casi insensible, el paso del Misisipi cerca de San Luis es ya una dificultad que solo podria vencerse mediante poderosos esfuerzos i crecidas sumas de dinero. En nuestro tiempo se ha proyectado la construccion de un ferrocarril; pero se ha tropezado con tantos estorbos insuperables que se llevó hasta el punto de mirar su ejecucion como la realizacion de un sueño. Para tener una idea de los costos que demanda esta obra jigantesca, bastará saber que ha podido intimidar la osadia, el carácter emprendedor por excelencia de los americanos del Norte, de los modernos titanes de la época presente. Este camino es traficado actualmente por los correos, pero creemos que jamas alcanzará a ser una via cómoda de tránsito que establezca la comunicacion entre los dos Oceános, por las razones que arriba indicamos.

En el hemisferio austral tenemos todavia la linea del Amazonas que la naturaleza misma ha construido en gran parte i que parece indicar a los hombres un medio seguro de comunicarse. Sin embargo, opone como la anterior obstáculos de consideracion que harán no se la cuente entre las vias de tránsito. Dos o tres cadenas de altísimas cordilleras con una pendiente violenta i escarpada i la dilatada estension de terreno que recorre, son graves inconvenientes que garantizan sobradamente la verdad de nuestro aserto: a saber, que si esta via puede tener una importancia local inmensa, será de mui poca monta, o talvez nula la que pueda adquirir como línea de tránsito.

Siguiendo mas al Sud hallamos la linea cuyos estremos deben unirse por méeio de los caminos de hierro que partan de Buenos-Aires o Rosario i de Copiapó en Chile. Este ferrocarril, como se vé, de vastas proporciones, solo, ha sido propuesto por el señor Wheelwright, i puede decirse, hasta ahora existe únicamente en estado de proyecto, a pesar de que alguna parte este construido i en via de construccion otra; pero la elevacion de las puntas de la cordillera por donde debe pasar, que no baja de 14,000 pies, aleja, al ménos por ahora, la posibilidad de su ejecucion.

Otro tanto puede decirse de la nueva linea que recientemente se ha indicado, i con razon, como ventajosísima, entre Buenos-Aires i Valparaiso; pero luego se conoció la necesidad que habia de luchar con la jigante cordillera que la naturaleza ha colocado de linderos entre las dos Repúblicas vecinas, i que en las cumbres que atravieza no mide ménos de 12,000 pies de altura, lo que probablemente hará retardar la realizacion de esta obra grandiosa. El camino de hierro que trepa la cima del Mont-Cenis en Europa, que es doble mas bajo que nuestros Andes en esta parte, aun se halla sin concluir: no se nos tachará pues, de pusilánimes i medrosos si con estos antecedentes nos atrevemos a afirmar que, aun se dilata mucho el dia en que podamos gozar de las importantes ventajas que se prometen con la ejecucion de esta obra verdaderamente admirable.

Por último, tenemos en Sud-América otra via que hasta no ha mucho ha permanecido en un completo abandono i de la cual solo se tenia noticias por la relacion de los viajeros que en diversas épocas han recorrido algunos de sus puntos, habiéndose llegado hasta dudar de su existencia. Pero ahora que ésta es un hecho que no puede objetarse con razon alguna fundada, se comienza a comprender las ventajas que ofrece, i a concebir acerca de ella halagüeñas esperanzas que de seguro no quedarían burladas si un gobierno osado la llevase a cabo. Ya en mi primera esploracion al rio Negro en 1856 tuve ocasion de proponerla i recomendar las ventajas que la hacen preferible, convencido como estoi, de los beneficios que produciria a las Repúblicas Sud-americanas i especialmente a Chile; i ahora que nuevos datos recojidos por mí mismo en el viaje que últimamente hice a esa parte, confirman mi persuasion, insisto por segunda vez en la conveniencia de hacer todo empeño por llevar a cabo un trabajo de tan reconocida utilidad.

Esta ruta se encuentra situada entre los paralelos que encierran la hoya hidrográfica del rio Negro; parte del Cármen o Patagones en el Atlántico hasta terminar en Puerto-Montt; su punto de contacto con el mar Pacifico, despues de haber seguido el curso del rio Negro hasta el lago de Nahuelhuapi, atravesando en seguida la cordillera por los boquetes vecinos a este lago.

Un breve exámen de los datos que indican la posicion de los lugares que recorre en toda su estension i los accidentes del terreno que ocupa, manifestarán las ventajas que le dan la preferencia sobre la mayor parte de las otras que se conocen. La reducida estension del continente que comprende; la poca elevación de las cimas de la cordillera por donde atraviesa, i la existencia de un rio navegable en casi la totalidad del espacio que recorre, son circunstancias naturales que, hallándose pocas veces reunidas facilitan la ejecucion de esta obra mas que la de cualquiera otra. En efecto, es sabido que la parte austral de nuestro continente va angostándose sensiblemente desde Buenos Aires hasta el golfo de San Matias, situado un poco mas al sur de la boca del rio Negro; pero el decrecimiento en este sentido no es ya mui perceptible desde este punto hasta el Estrecho. Así la línea que separa las ciudades que ocupan igual situacion en ambas Repúblicas i que se encuentran por decirlo así en el mismo paralelo, disminuye en lonjitud con rapidez notable a medida que se desciende al punto ya indicado: esta distancia es entre Buenos-Aires i Valparaiso de 220 leguas en línea recta i de 150 entre la boca del rio Negro i Puerto Montt; pero entre el golfo de San Matias i la ensenada de Comao a que corresponde de este lado aquel punto, ésta distancia es de 115 leguas, hecho que prueba lo que ántes habíamos sentado; i si seguimos todavia mas adelante se nota que el continente se estrecha talvez de un modo ménos sensible pues once grados mas al sur la línea que separa los dos puntos correspondientes de cabo Virjenes i cabo Pilar es solo de 75 leguas. Esto solo basta a persuadimos de la poca o ninguna utilidad que habria en afanarse por buscar una via terrestre situada mas al sur del golfo de San Matias, puesto que se perderia con el desvío de la linea recta lo que tratara de ganarse reduciendo su lonjitud; ganancia que estaria mas que compensada con el ascenso necesario para tomar la altura requerida, desde que, es bien conocido que en los estremos australes de la América no existe ciudad alguna de importancia i cuyo comercio sea de consideracion. Por otra parte, la via del rio Negro, lleva a la de Buenos Aires la gran ventaja de ser una tercera parte menor; lo que ahorraria el flete terrestre que nunca puede compararse con el marítimo.

Si seguimos la estensa cadena de jigantescas montañas que recorre el continente americano en su mayor parte, vemos: que si se exceptúa la depresion que forma en el istmo de Panamá, todo el resto lo constituyen séries de elevados picos i que solo precisamente en la parte por donde se estiende la ruta de que vamos hablando, esta elevacion excesiva se abate hasta llegar a manifestarse en el cerro Tronador (Seno del Reloncaví) a una tercera parte del pico de Aconcagua, el punto mas culminante de los Andes. La cadena que se estiende desde este punto hácia el sur no se eleva a mas altura que la del cerro mencionado, pues se han podido medir algunos de sus picos; pero, su altura tampoco disminuye de un modo estraordinario, permaneciendo sin variacion notable hasta su conclusion en estrecho de Magallanes.

No puede negarse que serán preferibles aquellos boquetes que a su pequeña elevacion i fácil ascenso reunan la circunstancia de apartarse poco hácia el sud de los puntos citados, de consiguiente, en ninguna parte de la cordillera encontraremos un lugar mas apropósito, a este respecto, para establecer una via de comunicacion que en las inmediaciones del Tronador o por alguno de los varios boquetes situados entre los grados 40° i 42° de lat. sud. Recorreremos esos pasajes uno a uno para apreciar sus ventajas e inconvenientes.

El de Villarrica que primero se nos presenta es tan bajo, segun aseguran los indios, que fácilmente puede atravesarse aun en invierno, pues la poca nieve que en esta época se junta no ofrece obstáculo al dicho tránsito, pero al inconveniente de no tener mas datos sobre él que el de los indios, se une su mucha distancia de Valdivia, la poblacion mas cercana, i la pequeñez de los afluentes del rio Negro frente a los cuales desemboca i que deberian continuar la via hasta este rio.

Viene en seguida el paso de los lagos Lacar i Pirihuaico, paso puramente acuático, imposible de aprovechar a causa de mucha elevacion del lago Lacar [530 metros], i de encontrarse interrumpido el curso de las aguas, segun los datos suministrados por los indios, por grandes saltos entre los dos primeros lagos; el indio Paulino que efectuó su descenso hasta el lago Riñihue solo principió desde Pirihuaico por ser imposible la navegacion entre este lago i el de Lacar: tiene, ademas, el último de los inconvenientes apuntados en la descripcion del boquete anterior por su distancia del Chimehuin, afluente del rio Negro, único por el cual en ese punto podria establecerse la comunicacion.

Inmediatos al anterior encontramos los boquetes de Ranco i de Riñihue, alcanzando el primero a una elevacion de 922 metros sobre el nivel del mar; pero a mas de no ser practicables durante ocho meses del año, los grandes i torrentosos rios que los separan de Valdivia impiden adoptarlos como linea de tránsito.

Restan, únicamente, los pasajes de Perez Rosales i Bariloche, que son los que reunen, a mi juicio, las condiciones apetecibles para, el objeto propuesto. Ambos de mui poca altura, segun lo manifiestan los datos que luego espondremos, tienen la ventaja de desembocar en el mismo lago de Nahuelhuapi; de manera que por ellos se ahorran rodeos inútiles i costosos que por cualquiera de los otros pasajes serian inevitables. Hé aquí ahora los datos que atestiguan su corta elevacion. Segun las observaciones hechas por el Dr. Fonck i el señor Hess en 1856, la altura del boquete Perez Rosales llega a 3000 piés, mas o menos la misma que obtuvimos con nuestras mensuras: la lozana vejetacion que alimenta en su cumbre manifiesta claramente que la nieve en el invierno debe conservarse talvez solo por pocas horas i de consiguiente su corta elevacion. Por las relaciones de los antiguos jesuitas, sabemos, como lo digo en el primer capitulo de esta obra, que ya entónces era conocido un pasaje mas al sud [el de Bariloche] por el cual pasaban los indios de Chiloé i los españoles de esa isla a maloquear a los Puelches i Poyas de la otra banda de la cordillera, camino que permitía a los jesuitas visitar i socorrer en toda estacion del año, su mision establecida en el lago de Nahuelhuapi, prefiriéndolo al boquete anterior, tanto por su poca elevacion i su corta estension, como por ser todo terrestre, puesto que por él iban fácilmente en tres dias con mulas cargadas i animales vacunos del Seno de Reloncaví a Nahuelhuapi.—Tambien hace mension de él el padre Falkner en su obra sobre la Patagonia i don Luis de la Cruz en la relacion de su viaje de Concepcion a Buenos Aires.

Testimonios tan irrecusables como los que hemos enumerado no dejan la menor duda acerca de la posibilidad de establecer una via de comunicacion fácil i poco costosa por alguno de los boquetes indicados con este objeto, pues la mayor elevacion que puede dárseles llega apénas a una tercera parte de la que tiene el Uspallata que actualmente une a Santa Rosa i Mendoza, i solo a una cuarta de cualquiera de los pasos de la provincia de Atacama.

Otra de las razones que hacen preferible este punto para establecer una comunicacion entre ambos océanos, es, como ya ántes dijimos, la existencia del caudaloso rio Negro que por su poca desviacion de la línea que debe seguir la ruta proyectada, reune todas las condiciones apetecibles para este objeto. En el primer capítulo, de esta obra se ha tratado ya detalladamente de todo lo concerniente a este rio, i lo único que aquí haremos será dar a conocer algunos otros hechos que apoyan la idea que hemos emitido.—Entre los viajeros que han visitado esta parte del continente americano, dos hai que especialmente se han dedicado a recorrer el rio Negro; Descalzi que en 1833 subió en una goleta hasta el Cholchel, sin que en las 70 leguas que comprendió su escursion, encontrase tropiezo alguno que le impidiese continuar su navegacion, i Villarino que en 1782 alcanzó hasta su confluencia con el Chimehuin, recorriendo otras 80 leguas, que aunque con algunos obstáculos, le fué posible navegar. Finalmente yo en mi última espedicion tuve la fortuna de visitar lo que aquellos intrépidos viajeros no alcanzaron, desde el punto mas occidental a que llegó Villarino hasta el nacimiento del rio Negro en el lago de Nahuelhuapi, comprendiendo en todo unas 75 millas; i si bien es cierto que tropezé con obstáculos sérios que me hicieron naufragar, no creo que ellos ofrezcan dificultades insuperables si se recuerdan los adelantos sorprendentes a que ha llegado el arte en nuestros dias, i las obras verdaderamente impracticables que se han podido llevar a cabo. La rapidez, inconveniente principal que entorpece el curso del rio, podria fácilmente evitarse limpiando el cauce de muchas piedras que lo obstruyen i que con sus represas forman esas corrientes peligrosas: de esta manera se obtendría una velocidad casi uniforme que cuando mas llegaría en uno que otro punto a seis u ocho millas por hora; o bien con canales laterales en los codos donde jeneralmente es mayor la corriente, o con cualquiera otro de los innumerables recursos que se emplean en la canalizacion de los rios, podria obtenerse igual resultado.

Espuestas en jeneral las razones que abogan en favor de esta línea, pasemos a sus detalles i a manifestar los medios con que los paises interesados pueden contar para su realizacion, atendidas sus circunstancias económicas actuales.

La cuestion de comunicacion entre los dos mares, puede considerarse bajo dos puntos de vista distintos. Ligar las orillas del Pacifico con el lago de Nahuelhuapi; i habilitar la navegacion del rio Negro entre el puerto del Cármen en las orillas del Atlántico i la grande isla del Choelechel que se encuentra en ese rio, i en seguida ligar este punto con Puerto Montt.

Para la solucion de esta cuestion, es indispensable el concurso de los dos Gobiernos interesados: el de Chile i el de la República Arjentina.

primera parte de la cuestion:
Ligar las orillas del Pacífico con el lago de Nahuelhuapi.
De tres maneras distintas se puede llegar del Seno Reloncaví a las orillas de Nahuelhuapi: l°. Por el camino de Puerto-Montt al lago de Llanquihue, atravesar este lago; pasar por el istmo que lo separa del de Todos los Santos, atravesar este lago, orillar el rio Peulla, pasar el boquete i descender al rio Frio que desemboca en el lago de Nahuelhuapi. Este camino han seguido casi todas las espediciones; con la sola diferencia que en vez de seguir el boquete hacia el rio Frio, han subido la cordillera al Nordeste siguendo directamente a Nahuelhuapi. 2°. Entrar por la ensenada de Reloncaví, seguir el gran valle en donde se encuentra el lago de Calbutué i llegar al de Todos los Santos. Aquí el camino se confunde con el anterior. Esta via siguieron los padres Felipe Lagunas i Melendez. 3°. Entrar por la misma ensenada de Reloncaví i tomar el camino de Bariloche cuyos vestijios se han perdido. Por esta via iban los Jesuitas desde Chiloé a la mision de Nahuelhuapi.

Los dos primeros derroteros tienen el inconveniente de cambiar varias veces de naturaleza: diez i ocho kilómetros por tierra de Puerto-Montt al lago de Llanquihue; treinta i seis por agua en este lago, catorce por tierra hasta el lago de Todos los Santos, veinte i ocho por agua en este lago i treinta i seis a cuarenta por tierra entre Nahuelhuapi i Todos los Santos.

Esta via sera pues poco económica; su habilitacion orijinaria grandes gastos, i las ventajas que podia ofrecer, talvez no serian mui lisonjeras. Por otra parte, se vá a ver que la solucion es mucho mas sencilla de otra manera.

Queda la tercera comunicacion. Las ventajas de ésta son incontestables. En primer lugar se puede llegar directamente i en poco tiempo al lago de Nahuelhuapi, i de allí por agua hasta el Atlántico. Si todavia no se sabe fijamente el punto por donde pasa este camino de Bariloche, es porque hasta el dia no se han hecho sérias investigaciones.

Como primer punto de partida para la comunicacion que trazariamos entre los dos mares, yo propondria avanzar la colonizacion hasta el lago de Nahuelhuapi. Este proyecto no encontraría dificultades sérias. En el espacio comprendido entre el Seno de Reloncaví, el lago de Todos los Santos i la cadena de los Andes, existen terrenos fértiles, potreros i bosques abundantes en las mejores maderas. Grandes lanchas pueden entrar por la ensenada de Reloncaví hasta el mismo rio Petrohue. Industriosos alemanes han principiado ya a esplotar los alerzales a lo largo de la ensenada i han avanzado hasta cerca de la laguna de Calbutué. Desde este punto hasta el lago de Nahuelhuapi, la distancia es mui corta i mas corta todavía hasta la grande abra que divisamos claramente cuando navegabamos en las aguas del lago. Por esta abra, como ya lo hemos dicho en la primera parte de la relacion del viaje, al hablar del indio Antileghen, pasan los animales vecinos de Calbutué, animales que todos los años regularmente vienen a recojer los indios limítrofes. De este lado, es mui fácil i en poco tiempo se puede llegar al lago, casi al frente de la isla de San Pedro. Esta isla contiene terrenos fértiles i pastos que podrian alimentar animales, los cuales no se estraviarian por estar aislados. Jente establecida en los alrededores de Calbutué i de la ensenada de Reloncaví, en poco tiempo, descubririan este famoso camino de Bariloche que practicaban los antiguos misioneros españoles. Una vez descubierto; si en otro tiempo i casi sin obra de arte, se recorría esta distancia en tres dias, ¿qué seria ahora que los colonos vecinos podrian triunfar facilmente de los pocos obstáculos que detenian a los primeros esploradores? Tres dias para venir desde Nahuelhuapi al fondo de la ensenada de Reloncaví, uno para llegar a Puerto Montt, serian cuatro dias para hacer el trayecto desde el Pacifico al otro lado de la cordillera.

Espuesto esto, voi a establecer i resolver unas que otras objeciones que se pueden hacer a este proyecto, manifestando al mismo tiempo los beneficios que podrian animar a los colonos para establecerse en estos lugares, i qué relaciones i comercio podrian tener con los indios.

El espacio comprendido entre el paralelo Sud de la ensenada de Reloncaví i el lago de Todos los Santos, tendrá como novecientos kilómetros cuadrados i como setenta de cada dimension. Segun lo que dicen los colonos de Puerto Montt que han visitado esas rejiones; hai mui buenos terrenos i excelentes lugares para crianza de ganados; es decir que esos terrenos ofrecen las mismas ventajas que los otros ya poblados, i los primeros colonos podian sustentarse con la misma facilidad en los primeros años de residencia. Una vez establecidos, la esplotacion de los alerzales i demas maderas de que abundan esos bosques, industria que por su vecindad a la mar, tomaria algun incremento, porque las maderas pueden facilmente transportarse, haria preferible la condicion de esos colonos a la de los demas establecidos en otros puntos. Todo esto está bien, se puede decir; los colonos que se encontrasen entre la cordillera i el mar Pacífico, estarian en buenas circunstancias de prosperidad, i por otra parte nada tendrian que temer de los indios, pero aquellos establecidos en las orillas de Nahuelhuapi, en la isla de San Pedro, serian constantemente hostilizados por los indios vecinos que vendrian a robarles sus animales. Temores quiméricos; los indios no estan tan cerca i tienen mucho interés en conservar sus relaciones pacificas con los cristianos de Chile a quienes temen por estar tan cerca de su residencia a donde no pueden alcanzarlos las tropas arjentinas que los persiguen. Otras causas de interes mas pasivo los obliga a conservar estas relaciones. El boquete de Ranco, solo está abierto cerca de cuatro meses del año, durante estos cuatro meses trajinan los comerciantes chilenos que van a cambalachar caballos por aguardiente, jénero, i otras cosas de que carecen los indios; sino compran cueros de huanaco i plumas de avestruz, es porque estos artículos tienen poco valor bajo un gran volumen, miéntras que los caballos son objetos de valor en cuyo trasporte no se gasta nada. Mucho sentirian los indios si se cerrase este boquete: una vez hablándoles de la posibilidad de prohibir el paso en caso de que ellos se comportasen mal con los huincas (así llaman a los chilenos) manifestaron sumo disgusto. Otra vez, al decirles que para el año venidero tenia la intencion de hacerles una visita con dos o tres amigos mios que deseaban conocerlos, me dijeron que se alegrarian mucho de alojarlos en sus toldos i que les avisase con anticipacion para prepararles un recibimiento digno de ellos. Otro hecho dirá mas: cuando volví la primera vez de donde los Pehuenches, en la primera parte de la relacion he referido el incidente de la carta que el cacique Huincahual envió al juez de Quinchilca en Valdivia; carta en que se trataba de un pleito entablado entre un Pehuenche i un chileno; pidiendole el arreglo, añadia el cacique "que todos los indios deseaban que en tierra de cristianos se les tratase bien como ellos hacian con aquellos cuando iban a las pampas." Por estos ejemplos, se verá, que esos indios se esmeran en conservar las buenas relaciones con los chilenos. Ademas, es preciso tener presente que los indios Pampas no están en las mismas circunstancias que los Araucanos de Chile, ni tienen tampoco los mismos intereses. Los Araucanos tienen siembras i animales, i al rigor pueden pasarlo bien sin los chilenos que constantemente los hostilizan: los de las pampas no cultivan el campo, no tienen nada con que llenar las primeras necesidades; jeneralmente comen solo carne de caballo; i como son mui aficionados al aguardiente, necesitan de los chilenos que les llevan esos artículos. Siempre, cada año cuentan con disgusto el poco tiempo que falta para que se cierre el boquete que solo es transitable durante cuatro meses del año, i entónces se ven precisados a emprender el largo viaje de un mes para ir hasta al Cármen, con el objeto de vender sus cueros de huauaco i sus plumas de avestruz. Seguramente, si tuvieran a su alcance un mercado mas cercano o comerciantes como podrian serlo los colonos de Nahuelhuapi, renunciarian al viaje a las orillas del Atlántico de donde solo pueden traer cosas mui livianas i de ninguna manera aguardiente, su principal ambicion; i los Tehuelches que vienen desde Magallanes hasta las orillas del Limai con el solo objeto de cambiar a los Pehuenches cueros i plumas por aguardiente. ¿Esos Teliuelches no preferirian un mercado fácil i mas ventajoso sin tener necesidad de pasar el Limai, como seria la colonia de Nahuelhuapi? Los Telmelches por sí solos abastecerian de cueros i plumas a la colonia, artículos que en cuatro dias podian llegar a Puerto Montt. ¿Cómo es que en Chile, en donde la industria desde algunos años a esta parte ha tomado tanto vuelo, no se ha pensado en utilizar este ramo que reporta tanto dinero a los mercados del Atlántico? ¿como es que en el otro lado de la cordillera hai indios que hacen ciento veinte leguas caminando un mes entero para llevar mas de treinta mil libras de plumas a los mercados de la otra mar, i hasta ahora no se ha hecho nada para atraer todos esos productos a los mercados de Chile? Mucho he hablado sobre este asunto con los indios del Limai i de y Caleufu, muchos de ellos han venido hasta la hacienda de Arsquilhue situada entre el lago de Ranco i la cordillera con el objeto de cambiar caballos por aguardiente i si se hiciese lo mismo por los cueros i plumas ¿qué utilidad no reportaría? Se podria objetar la distancia de Arsquilhue hasta Valdivia i el volúmen de esos objetos para transportarlos con provecho hasta esa ciudad; pero para la jente establecida en Nahuelhuapi que solo tendrian tres dias de camino para llegar hasta la ensenada de Reloncaví, no se presentan los mismos inconvenientes. En todo tiempo llegarían plumas i cueros, hasta Puerto Montt; esta seria una nueva fuente de riqueza para esa cabecera de la colonia i para el comercio en jeneral. En cuanto a los peligros que pueden resultar para los colonos con la vecindad de los indios, me parece que son nulos. Puedo citar el ejemplo de Arsquilhue: en dos dias pueden venir i volver los indios del lago de Lacar a esta estancia; les seria mui fácil robar los animales de los potreros de don Manuel Florin, i sin embargo nunca lo han hecho. No es la resistencia que podian encontrar lo que los detiene, porque solamente viven en ese lugar dos hombres: el administrador i el vaquero. ¿Porqué nunca han intentado este golpe los indios? porque temen que se les cierre el boquete de Ranco por donde les viene el aguardiente i las demas especies con que satisfacen sus primeras necesidades.

Así, por parte de los indios no habria obstáculo alguno para avanzar la colonizacion hasta Nahuelhuapi, colonizacion que seria fácil i no orijinaría muchos gastos. Los nuevos colonos se establecerian en el valle de Calbutúe i en la vecindad. Una balandra haria el servicio entre Puerto Montt i el fondo de la ensenada de Reloncaví, este seria un gasto insignificante i el único que agregar a los presentes i estoi seguro que ántes de poco tiempo se tendria una colonia en propiedad i se habria descubierto el camino de Bariloche.
segunda parte de la cuestion.
Habilitar la navegacion del rio Negro entre puérto Cármen en las orillas del Atlantico i la grande isla del Cholechel que se encuentra en ese rio, i en seguida ligan este punto con Puerto-Montt.


Establecer relaciones entre los colonos de Choelechel i los de Nahuelhuapi seria mui practicable por el curso del desaguadero de Nahuelhuapi; las dificultades que se podria encontrar en el curso del rio Negro desde la confluencia del Limay con el Chimehuin están reducidas a nada por la espedicion de Víllarino. Por lo que he visto recorriendo el Limay, el descenso de este rio no ofrece tampoco dificultades serias; fuera del mal paso en donde hicimos naufrajio, siempre tuvimos bastante profundidad; i los peñascos mismos que ocasionaron el descalabro desaparecerian mui pronto con pólvora. Así, desde Nahuelhuapi hasta Choelechel, no hai ni un solo salto, solamente rápidos, i podrian bajar balsas de alerce con marineros; una vez en Choelechel volverian los colonos con sus canoas i siempre encontrarian que llevar consigo. En todo caso, seria dinero.
Se ve que todavía estoi léjos de pensar en buques de vapor i para los pesimistas citaré el pasaje siguiente de la obra de Mr. Chavalier (Historia i descripcion de las vias de comunicacion de los Estados-Unidos) que manifiesta lo que sucedia hace apénas 80 años en esta América del Norte cuyo suelo actualmente se halla surcado por ferrocarriles i buques de vapor.

"Hasta la última mitad del siglo XVIII, las colonias inglesas de la América del Norte, careciendo de capitales i embebidas en los cuidados de guerras continuas con las colonias francesas del Canadá, no se ocuparon de trabajos públicos. No se pensaba en la canalizacion del territorio. En cuanto a canales, la América inglesa no poseyó, hasta que la Francia hubo perdido el Canadá, sino un foso de 1200 metros cavado en Philadelfia en la línea de un riachuelo llamado Dockcreeck. Hasta de caminos transitables carecia el pais: el primer camino con barreras que se hizo en el suelo de la Union, fue el de Filadelfia a Lancaster, i este no se construyó sino en 1790. Se hacian sin embargo algunos trasportes entre el litoral i el interior del país; comerciantes iban mui léjos a traficar con las tribus salvajes. Para eso se utilizaban los rios en los cuales se navegaba con varas en embarcaciones de mediana capacidad i cuando estas no podian adelantar mas, eran reemplazadas por canoas de cortezas en las cuales la carga era colocada por fardos chicos. Cuando asi se habia subido un rio, la carga i la embarcacion misma eran puestas en hombros de peones hasta el rio vecino a fin de volver a viajar navegando. La distancia así recorrida entre dos rios se llamaba Portage. Así se caminaba de rio en rio, de riachuelo en riachuelo, o de lago en lago, dando muchas vueltas i alcanzaban a factorías mui remotas. Las compañías de peleterías han practicado este sistema hasta estos últimos tiempos. Todavía se usa en el Canadá, en atencion a lo poco estensos que son los Portages que se hallan entre los lagos i los riachuelos de que está sembrado este país. En 1815 el señor Bouchette lo cita como sistema de trasporte mui usual, i para dar una idea como se hacia el comercio en toda la América del Norte ántes que los pobladores la hubiesen invadido desde las orillas del Atlantico hasta el fondo del Oeste i que las empresas de canales ferrocarriles hubiesen tomado el increible vuelo que ahora han alcanzado, citarémos la descripcion que hace el señor Bouchette de su viaje de Montreal al centro del continente, por los rios, riachuelos, los pequeños lagos de las montañas i una parte de los grandes lagos. "Es del pueblo de la China, dice el señor Bouchette, de donde salen las embarcaciones usadas por la compañía del Noroeste en el comercio de peleterias. De todas las invenciones empleadas para trasportar por agua pesadas cargas, esas canoas son quizas las mas estraordinarias por la lijereza de su construccion. No se puede concebir nada de ménos apropósito para el uso a que están destinadas, ni ménos adecuado para resistir a la impetuosidad de los rápidos que es preciso atravesar en el viaje.

"Raras veces tienen mas de 30 pies (9m15) de largo sobre 6 pies (1m88) de ancho, terminadas en punta aguda a cada estremidad sin distincion de proa o de popa. El esqueleto es compuesto de pequeñas piezas de madera mui liviana, cubiertas de cortezas de abedul, cortadas en fajas que rara vez tienen mas de ⅛ de pulgada (3mm) de espesor; están cosidas entre sí con hilos hechos de las fibras torcidas de un árbol particular i reforzadas en donde es preciso por fajas estrechas de la misma especie aplicadas en el interior; las junturas de esta tablazon móvil se hacen impenetrables al agua, cubriéndolas con una especie de goma que se adhiere fuertemente endureciéndose al mismo tiempo. No se usa hierro alguno en la construccion; ni aun clavos. Concluidas pesan cerca de quinientas libras cada una. Listas para el viaje reciben su cargamento, que para la comodidad de los portages que se debe atravesar es dividido en fardos de cerca de ¾ de quintal (34 kilógramos) cada uno i alcanza en todo al peso de 5 toneladaas o un poco mas comprendiendo las provisiones i otras cosas necesarias para los hombres que se emplean en número de 8 o 10 a lo mas por embarcacion. Se van por compañías como las del San-Lorenzo; en el trascurso de un verano se despachan mas de cincuenta de estas embarcaciones; suben el Ottawa hasta la rama S. O. por el cual, así como por una serie de pequeños lagos, alcanzan al lago Nipssing que atraviesan i bajan por el rio Frances al lago Huron el cual orillan al Norte hasta el estrecho de Santa María, de este entran al lago Superior i despues van orillando el rio del norte, hasta el gran Portage distante 100 millas, (770 kilómetros) del lugar de su salida. Difícilmente se conciben las dificultades de este viaje; el sin número de rápidos en los rios; los diferentes Portages de lago en lago, que varian desde algunas toezas hasta 3 millas (4800 metros) i mas de largo, i en donde es preciso descargar las embarcaciones i trasportarlas con sus cargas hasta el agua vecina, ocasionan una serie de trabajos de los cuales uno se formaria una débil idea, comparándolos con las ocupaciones de otra clase de obreros. Desde el gran Portage que tiene 9 millas (14 kilómetros) se debe pasar una serie de trabajos semejantes con canoas de cortezas de menor tamaño al traves de la cadena de lagos i corrientes que bajan de las montañas del Oeste hasta el lago de los bosques, el de Winnipeg i los establecimientos mas lejanos pertenecientes a la compañía en las comarcas remotas del Noroeste. Se llaman viajeros los hombres empleados en este servicio; son robustos, atrevidos, capaces de soportar mucho tiempo con una paciencia admirable los rigores del cansancio i de las privaciones.

"En los grandes lagos se atreven a atravesar en sus canoas anchas bahías a algunas leguas de tierra, para evitar alargar el camino, orillándolas.

"I sin embargo, a pesar de todos los trabajos i peligros de su profesion, la prefieren a toda otra, i raras veces se resuelven a abandonarla por ocupaciones mas sedentarias. El poco dinero que reciben en compensacion de tantos peligros i tantas privaciones es jeneralmente disipado con la indiferencia mas grande sobre sus necesidades futuras, i cuando no tienen mas vuelven con paciencia a las mismas ocupaciones para procurárselo.

Toda esta cita no es fuera de propósito. Se ve cuantas dificultades vencidas.—¿l en el rio Negro se presentan las mismas? No; tenemos un curso de agua continuo que tendrá siempre bastante profundidad para soportar las balsas i los lijeros botes que servirian al viaje de vuelta de los marineros. En las orillas de Nahuelhuapi se encontrarán todas las materias para construir balsas i canoas; en la isla se puede criar bastante ganado i animales para el consumo de muchas familias, podrian mandarse marineros con balsas hasta Choelechel en donde se cargarán buques, porque se vé por el viaje de Descalsis que hasta la isla de Choelechel pueden subir buques de tamaño regular.

I ahora se me va a decir: ¿los indios qué dirán, i qué harán?—Villarino que subió acompañado por indios cuyas intenciones sospechaba cada noche, anclándose al medio del rio, se hallaba en perfecta seguridad, ¿i qué tendrian que temer 8 o 10 hombres bien armados de los indios, tanto mas que yo puedo garantizar que si no era en el primer viaje, seria en el segundo, que ya no se opondrian los indios. Como lo he sabido en mis conversaciones mientras he vivido entre ellos, no hai indios residentes en las orillas del Limay sino algunos transeuntes que trajina entre la cordillera i las orillas del Atlántico.

Pero hai tambien otra medida que seria mui importante tomar al: lnismo tiempo que la colonizacion de Nahuelhuapi i esa es el establecimiento de una mision.

En otro tiempo vivieron misioneros entre los indios, misioneros que fundaron iglesias, construyeron casas, que catequizaron a muchos de ellos i que fueron tolerados i aun acatados no obstante lo salvaje, que eran entónces i el ningun respeto que podian abrigar por los cristianos. En el dia los indios no son tan opuestos al cristianismo como lo creen muchos; al contrario, hacen todo lo posible por parecerse a los españoles. Muchas de las mujeres de los indios de Huechuhuehuin son cristianos, i lo consideran como un título de recomendacion. Entre los indios del Caleufu no se estrañaban que Gabino Martinez hiciese emprender un viaje de un mes a una pobre criatura, su hijita, de algunos meses para ir a bautizarla al Cármen. Así es que el establecimiento de una mision; en las orillas del lago, no encontraria obstáculos i seria una medida de grande importancia para el buen éxito de la cuestion que nos ocupa.

Para concluir: que se coloque a los colonos que llegan de Alemania cerca del lago Calbutue, que al mismo tiempo se facilite algunos misioneros llenos de entusiasmo relijioso, como hai muchos, los medios de establecer una mision, i ántes de poco, Chile tendrá nuevos espacios abiertos a la civilizacion, i apoyados sobre el rio Negro estarán, en comunicacion los colonos de Choelechel i de Nahuelhuapi. Con Magallanes i el rio Negro encerramos la Patagonia, cuyas