Apuntes Secretos de un Gurú: MISA GNÓSTICA

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda


MISA GNÓSTICA[editar]

Sobre la mesa se pondrán las copas, el pan y el vino. Se encenderán siete luces o bujías de cera, y se verificará el ritual. La Unción comenzará con estas palabras:

Me acerco al Altar de Dios, que edifica la mente y enciende el esplendor de una eterna juventud.

Sube las gradas acercándose al Altar y se vuelve nuevamente a los fieles, diciendo:

Crestos sea con vosotros.

(Acólito): Él ilumine tu espíritu.

Vuelto hacia el altar:

Ven, oh Santa palabra. Ven, oh nombre sagrado de la fuerza Crestos. Ven, oh energía sublime. Ven, oh misericordia divina. Ven, oh suprema Seidad del altísimo.

Se vuelve el Sacerdote y describe una cruz sobre la frente, otra sobre el pecho, y finalmente, un círculo de izquierda a derecha comenzando en el centro de la frente, siguiendo por el hombro izquierdo y región del corazón para volver por el hombro derecho a ser cerrado en el mismo lugar de comienzo:

Exclama:

Crestos sea con vosotros.

(Acólito): Él ilumine tu espíritu.

De cara al Altar:

Ven tú, que descubres el Velo del misterio. Ven tú, madre de loe siete centros que descansas en la armonía de la octava. Ven tú, que eras antes que fueran los cinco sentidos. Espíritu, mente, sentimiento y razón, deja que participemos de tu santa gracia, nosotros los nacidos más tarde. Ven Santo Aliento, inmaculado soplo y purifica mis glándulas internas donde él ritmo de mi vida existe. Ven, y encamina mi corazón desorientado para que los puros sentimientos míos broten de esa Santa fuente.

Vuelto hacia los fieles:

Crestos sea con vosotros.

(Acólito): Él ilumine tu espíritu.

Escuchad Gran Seidad, Padre de todo lo creado, Luz divina. Tú redentor nuestro, perdona, cuantos errores hemos cometido y los de aquellos que nos escuchan visible e invisiblemente para que podamos todos participar del reino de la justicia y de estar contigo en las inmensidades de la luz. Bendice y da poder a todos cuantos nos siguen, pues cumplen la ley.

Escuchad oh Ángeles...

Ayudadme Padre de todo lo creado. Causa infinita de todo lo creado y dad vida a este tu pueblo. A cuantos nos siguen asístelos, y presta a todos el apoyo necesario en todas las ocasiones de la vida para que se hagan merecedores de tu Santa Gracia.

Nosotros conocemos tu poder y yo te conjuro: VEN. VEN. VEN.

Perdona tú, todos nuestros errores. Alivia todos nuestros males. Danos una señal aquí mismo en este sacrificio o en los días venideros.

El Sacerdote avanza un paso y dice:

Escucho vuestro testimonio.

Viene una pausa durante la cual, en alta voz los beneficiados o curados relatan sus experiencias en frases sencillas; después de haber escuchado a todos, el Sacerdote se coloca otra vez en el Altar y dice:

Alegraos, nuestros errores están perdonados, el poder supremo esta con nosotros.

(Todos responden): AMEN, AMEN, AMEN.

Esta plática se puede intercalar después de la prédica cuando hay fiesta mayor.

Suplico a los Hermanos que reciben estos rituales, hagan todas las copias que puedan y las envíen a los demás Hermanos, advirtiéndoles el poder mágico que reside en esto y que es la misma original y primera usada por los Gnósticos en la época de la existencia material de Jesús de Nazareth en la tierra.