Apuntes relativos a la historia de Zacatlán: Época posterior a la guerra de independencia

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Apuntes relativos a la historia de Zacatlán
Época posterior a la guerra de independencia

de Ángel Wenceslao Cabrera


Transcurrido el breve tiempo en que la Nacion, entusiasmada con la conquista de su autonomía, sólo vió en Iturbide á su libertador, asvirtió que se convertiría en su tirano: entónces conmenzó para Zacatlan una serie de luchas no interrumpida, siempre en defensa de los principios democráticos más puros y de la nacionalidad cuando ésta se ha hallado amenazada.

Luchó contra el imperio de Iturbide, y derrcado éste, fué eregido Zacatlán en Departamento, por la ley política emanada de la Constitucion del Estado, expedida el 7 de Diciembre de 1825, formando parte de él los partidos de Huauchinango y Tetela.

En 1833, cuando el bando consevador reformó la Constitución federal de 1824, estableciendo el centralismo, sólo el inolvidable demócrata D. Francisco García, gobernador de Zacatecas, sustuvo en aquel Estado el sistema federal, á la vez que lo sostenia un grupo de liberales en Zacatlan. Esto motivó el asedio de esta ciudad por numerosas fuerzas enemigas, á las que resistió por espacio de trece dias, al cabo de los cuales sucumbió su pequeña guarnicion, despues de disparar su último cartucho y haber estado tres ó cuatro dias privada en absoluto de víveres y agua.

Continuó la lucha en las guerras intestinas que siguieron, y cuando se verificó la invasion norteamericana, Zacatlan envió su batallon de guardia nacional á tomar parte en la defensa de Puebla; pero habiendo sido imposible la resistencia en aquella capital del Estado, el gobierno de éste buscó asilo en Zacatlan. En esa época, año de 1847, expidió en esta misma poblacion el decreto por el que le dió el título de ciudad.

Establecido el gobierno del General Santa-Anna en 1853, logró someter á Zacatlan; pero apénas proclamado el Plan de Ayutla, lo secundó esta ciudad.

Es de considerarse como un dato que demuestra el espíritu de progreso aquí existente, y que la guerra ha sido la causa de haber permanecido estacionaria la ciudad, que un fondo más de tres mil pesos, reunido para la construccion del palacio municipal, fué extraido por las autoridades santanistas al emigrar de aquí, para ser depositado en la tesorería municipal de Puebla, de donde se perdió posteriormente.

A principios de 1856, la guardia nacional, llamada por el gobierno, acudió á la defensa de Puebla contra las fuerzas revolucionarias sublevadas, y que al mando de Haro y Tamariz atacaron aquella plaza y la hicieron rendir por capitulacion. Después de halló tambien con las fuerzas del gobierno, que á su vez sitiaron y tomaron la expresada capital.

Desguarnecido entretanto Zacatlán, el jefe conservador Bastos saqueó sus principales casas de comercio.

Dominada la rebelion regresaron los guardias nacionales á sus hogares; pero en Octubre del mismo año volvieron á tomar las armas, yendo á engrosar las fuerzas del gobierno que pusieron sitio á los reaccionarios, quienes rebelados nuevamente, se habian hecho dueños de Puebla al mando del General Orihuela.

Ántes de que terminara aquel asedio, fué atacada en Noviembre la pequeña guarnicion de Zacatlan por los jefes reaccionarios Cobos y Gutiérrez, que acababan de tomar las ciudades de Pachuca y Tulancingo; pero el ataque, aunque dirigido con empeño y energía, fué rechazado con grandes pérdidas por parte de los agresores.

Dado en Diciembre de 1857 por el Presidente Comonfort el golpe de Estado, el gobernador de Puebla D. Miguel Cástulo de Alatriste, que no lo secundó, tuvo que abandonar la capital del Estado, refugiándose casi solo en Zacatlan, donde halló elementos que acabados de organizar, formaron el núcleo de la fuerza con que se dirigió a engrosar las que en el Estado de Veracruz se aprestaban á sostener la campaña emprendida en defensa de la Constitucion promulgada en Febrero del propio año.

En la guerra que entónces se inició, la guardia nacional de Zacatlán se halló en varios hechos de armas, siendo el más notable el de Tlatempa, que referimos enseguida.

En 1859 fué eregido en Departamento Zacatlan, conforme á la division política adoptada por el gobierno reaccionario en México, que nombró gobernador de aquel al General D. Cárlos Oronoz. Éste vino á tomar posesion de su gobierno á la cabeza de una brigada de las tres armas. Entrtanto las fuerzas constitucionalistas se retiraron al pueblo de Ahuacatlán, situando un puesto de avanzado en el cerro de Nepopoalco.

Los reaccionarios, no atreviéndose á atacarlas en sus fuertes posiciones, se valieron de un ardid para atraerlas á la llanura de Tlatempa: supusieron comunicaciones del General D. Antonio Carbajal, quien con una fuerte columna de caballería expedicionaba por el Estado de Tlaxcala, en las cuales decia que en combinacion con la fuerza de Zacatlan atacaria al General Oronoz. En virtud de estas comunicaciones, el Coronel D. Juan N. Méndez se situó en la expresada llanura de Tlatempa, al frente de la guardia nacional de Zacatlan y unas compañias de Tetela (siendo el total efectivo de esta fuerza de ménos de quinientos hombres, con escasísima dotacion de municiones), en espera de que por el punto opuesto hiciera su aparicion la caballería de Carbajal, para emprender el ataque sobre la ciudad. Pero en el momento más inesperado se presentó una fuerte columna de caballería enemiga, no dando tiempo al Coronel Méndez más de para colocar irregularmente en tiradores á sus soldados: la caballería avanzó con ímpetu, siendo recibida por un nutrido fuego de los tiradores, que en momentos diezmó al enemigo, haciéndolo retroceder en desórden: de igual modo y con idéntico resultado, dió otras dos cargas la caballería, dejando el campo regado de cadáveres. Oronoz, en vista de la ineficacia de la caballería, avanzó con el resto de su fuerza sin lograr desalojar á los liberales, sino hasta que, habiendo agotado éstos sus municiones, se retiraron en buen órden y sin experimentar más pérdida que la de tres muertos. Oronoz se retiró sin intentar perseguirlos más allá del borde de la próxima barranca, y á los dos dias, en vista de haber cundido la desmoralizacion en su tropa y hallarse herido él mismo, levantó el campo de Zacatlan, que luego fué reocupado por los liberales.

Hácia fines de 1860, la guardia nacional de Zacatlan se incorporó á la división del General D. Pedro Ampudia, quien marchó en apoyo del ejército del Norte, que al mando del General González Ortega avanzaba sobre México. Esta división se hallaba á una jornada de Calpulalpan, cuando se libró ahí la batalla decisiva entre aquel ejército y el de Miramon.

Al iniciarse la intervencion de las tres potencias aliadas en los asuntos de México, el año de 1861, la guardia nacional de Zacatlan se alistó para tomar participacion en la defensa de la soberanía de la Nacion.

Una parte de ella, del arma de caballería, fué destinada á guarnecer la plaza inmediata de Chignahuapan: atraida á una emboscada por los reaccionarios de aquel lugar, que se guarnecian en la montañana de Loma Alta, fué derrotada despues de luchar desventajosamente, pero con un valor heróico en los primeros dias de Mayo del año de 1862.

Otra parte de la misma guardia nacional se habia hallado, con la fuerza del General Alatristem en la derrota que éste sufrió en las cercanías de Matamoros, á principios de Abril de aquel año.

Al comenzar el de 1863, marchó tida la infantería á incorporarse al ejército de Oriente, que se reunia en Puebla para defenderla del de los franceses. Concluido el sitio que éstos le pusieron con la entrega de aquella capital, los restos de la fuerza de Zacatlan regresaron sin armas.

en Julio del año citado fué ocupada sin resistencia la plaza por el General imperialista Liceaga, retirándose los defensores de ellla al cerro de Nepopoalco. El jefe imperialista practicó algunos reconocimientos á esta posicion, uu convencido de su impotencia para atacarla, se retiró de Zacatlán á los ocho dias.

En Septiembre siguiente ocupó la ciudad, también sin hallar resistecia, el General frances La Canorgue con el 81 de línea, regresando ántes de un mes, convencido igualmente de no poder intentar nada contra los republicanos.

En 30 de Octubre del propio año, se hizo creer al jefe de la plaza, Coronel D. Agustin Cravioto, que una fuerte columna de tropas imperialistas de línea, apoyando á las de chignahuapan, se acercaba á la ciudad: el Coronel Cravioto dipuso la salida violenta de la guarnicion á la llanura de Tlatempa, permaneciendo él en espera de mejores noticias; y en la mañana del 31 fué sorprendido y hecho prisionero por los imperialistas de Chignahuapan y Aquixtla, que lo fusilaron en los suburbios de la poblacion.

En Mayo de 1864, una fuerza de más de quinientos imperialistas amagó la plaza, sin intentar nada formal. El jefe de ella, Coronel D. Dimas López, hizo salir un piquete de caballería y él mismo á la cabeza de ménos de cien infantes salió enseguida, derrotando á los imperialistas, quienes sufrieron una pérdida de más de cuarenta muertos.

En 3 de Junio de aquel año,ocupó la ciudad una fuerza de imperialistas, apoyada por doscientos hombres del Regimiento extranjero mandados por el capitan Delloyes. Los invasores incendiaron muchas casas, de las cuales varias fueron totalmenet consumidas por el fuego.

El 3 de Octubre del mismo año, la guarnición de Zacatlán hizo una salida para proporcionarse víveres en las inmediaciones de Chignahuapan; pero habiendo salido la de aquella plaza con objeto de imperdirlo, se trabó un combate entre ambas, quedando totalmente derrotada la segunda, sin embargo de ser inmensamente superior en número á la primera.

La noche del 8 de Diciembre siguiente, los imperialistas sorprendieron á Zacatlán, aprovechando la circunstancia de hallarse la mayor parte de la oficialidad y de la tropa que lo guarnecian entretenidas en fiestas de familia, mitivadas por la religiosa de aquel día: se apoderaron de todos los pertrechos de guerra que habia en la plaza.

Á principios del siguiente año ocuparon definitivamente ésta, estableciéndose en ella una guarnicion austriaca.

El 7 de Julio del mismo año de 1865, una columna de polacos é imperialistas mexicanos se internó hasta el pueblo de Ahuacatlan, donde fue hecha prisionera por los republicanos.

Después fué invadida por numerosas fuerzas austriacas é imperialistas mexicanas de toda la Sierra, y entónces la fuerza de Zacatlán tuvo que retirarse, librando diversos combates, hasta el pueblo de Jopala, donde fué destruida por medio de una sorpresa.

muchos zacatecos se refugiaron en el distrito de Huauchinango: allí organizaron, á mediados de 1866, una partida que batió y desarmó á una fuerza austriaca, proporcionándose así los primeros elementos de guerra para emprender de nuevo la campaña. Otros muchos zacatecos se incorporaron luego á aquella partida, que, bastante engrosada, se halló capaz de amagar á Zacatlan en los primeros dias del mes de Setiempbre, obligando á los imperialistas á evacuar la plaza.

Dueños de Zacatlan los republicanos, aumentaron sus elementos y organizaron una fuerza regular, que fué enviada á tomar parte en el sitio de Querétaro, donde se halló en la terrible batalla del Cimitario, á las órdenes del General D. Ramon Márquez Galindo, sosteniendo el puesto sin cejar ni un momento ante el brio del enemigo.

Destruido el imperio, los soldados zacatecos se retiraron á sus hogares; pero poco tiempo permanecieron en ellos, pues el mes de Febrero de 1868 se inició en la Sierra la revolucion contra el Gobernador del Estado D. Rafael J. García. Sofocada ésta por fuerzas federales y del mismo Estado, hubo un pequeño período de paz hasta el año de 1870, enq ue una parte de la guardia nacional del distrito se pronunció por el Plan de la Noria, tomando posiciones en el pueblo de San Miguel Tenango y llegando á ocupar una vez la plaza de Zacatlan.

Á fines de Enero de 1876, se pronunció en Ahuacatlán la guardia nacional por el Plan de Tuxtepec, tomando la plaza de la cabecera del mismo distrito el 25 de Marzo, despues de un sitio de dos dias.

Durante la guerra que siguió á la proclamacion del expresado Plan, concurrió la citada guardia nacional á diversos combates, y por lo último á la batalla de Tecoac, con la columna que al mando del General D. Manuel González decidió la suerte de la batalla.

Establecido el gobierno que emanó de esa revolucion, Zacatlan se ha dedicado con empeño á procurar su desarrollo moral y material, á la sombra de la paz que actualmente disfruta la Nacion.

Para concluir estos apuntes, sólo restándonos referir que la Constitución del Estado, expedida el 14 de Septiembre de 1861, fraccionó el departamento de Zacatlán en cuatro distritos, creando los de Huauchinango, Pahuatlan y Tetela, y dejando al de Zacatlan sólo el territorio que comprendia el partido de esta misma cabecera; y que reformada la Constitucion el 5 de Julio en 1880, ha quedado el distrito formado de las municipalidades de Ahuacatlan, Amixtlan, Atlequizayan, Olintla, Tepango, Tepetzintla, Tlapacoya y Zacatlan.

Zacatlan. Septiembre 16 de 1888

Ángel W. Cabrera.

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