Cántico de Darzee

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El Tesoro de la Juventud (1911)
El libro de la Poesía, Tomo 17
Cántico de Darzee
 de Rudyard Kipling

Nota: se ha conservado la ortografía original


Rudyard Kipling, el genial poeta y novelista inglés que tanta celebridad se ha conquistado con sus cuadros de la vida de las selvas, presenta en esta poesía a « Darzee ». el pájaro tejedor, cantando la victoria de Rikki-Tikki-Ta vi, una mangosta de la India, que dió muerte a una temible serpiente venenosa. Kipling nació en Bombay en 1865, y después de educarse en Inglaterra regresó a su país natal en 1880.


CÁNTICO DE DARZEE EN HONOR DE RIKKI-TIKKI-TAVI


RIKKI-TIKKI-TAVI ATACANDO A LA SERPIENTE


Son los que quiero.
Ese mar de sonidos me adormece
Con su cadencia de olas
El pensamiento,
Y le quiero piafando aquí en su establo
Con las nerviosas alas,
Pegaso preso.

La música me canta ¡sí! ¡sí! me susurra
Y en ese sí perdido
Mi rumbo pierdo;
Dame lo que al decirme ¡no! azuce
Mi voluntad volviéndome
Todo mi esfuerzo.

La música es reposo y es olvido.
Todo en ella se funde
SOY pájaro y tejedor,
Dobles son mis alegrías:
Gozo al cruzar por los aires,
Gozo al tejer mi casita.

Sube y baja al compás de mi canto.
Sube y baja mi casa que oscila.
Alza la frente y entona
¡Oh madre! tu cancioncilla;
Ya no existe nuestro azote,
Ya ha muerto la Muerte misma.

Sobre el polvo y estiércol se pudre
La que oculta entre rosas vivía.
¿Quién de ella nos ha librado?
Que su nombre se repita:
Rikki la valiente ha sido,
De ojos que cual ascuas brillan.

Rikki-tikki, de dientes ebúrneos,
Rikki-tik de mirada encendida.
Que le den gracias las aves
Con sus colas extendidas.
Bajas las frentes, cantando
Cual ruiseñor cantaría.

Pero no, que yo soy quien la canta.
¡Escuchad mi alabanza a la invicta!...