El gallo y el zorro

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

El gallo y el zorro
de Félix María Samaniego



Un gallo muy maduro, 
de edad provecta, duros espolones, 
pacífico y seguro, 
sobre un árbol oía las razones 
de un zorro muy cortés y muy atento, 
más elocuente cuanto más hambriento. 


«Hermano», le decía, 
«ya cesó entre nosotros una guerra 
que cruel repartía 
sangre y plumas al viento y a la tierra. 
Baja; daré, para perpetuo sello, 
mis amorosos brazos a tu cuello.» 


«Amigo de mi alma», 
responde el gallo, «¡qué placer inmenso 
en deliciosa calma 
deja esta vez mi espíritu suspenso! 
Allá bajo, allá voy tierno y ansioso 
a gozar en tu seno mi reposo. 


«Pero aguarda un instante, 
porque vienen, ligeros como el viento, 
y ya están adelante, 
dos correos que llegan al momento, 
de esta noticia portadores fieles, 
y son, según la traza, dos lebreles.» 


«Adiós, adiós, amigo,
dijo el zorro, «que estoy muy ocupado; 
luego hablaré contigo 
para finalizar este tratado.» 
El gallo se quedó lleno de gloria, 
cantando en esta letra su victoria: 


Siempre trabaja en su daño 
el astuto engañador; 
a un engaño hay otro engaño, 
a un pícaro otro mayor. 


Esta obra se encuentra en dominio público. Esto es aplicable en todo el mundo debido a que su autor falleció hace más de 100 años. La traducción de la obra puede no estar en dominio público. (Más información...)