Enciclopedia Chilena/Folclore/Canción, La

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ECH 519 71 - Canción, La.djvu
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La Canción
Artículo de la Enciclopedia Chilena

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Este artículo es parte de la Enciclopedia Chilena, un proyecto realizado por la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile entre 1948 y 1971.
Código identificatorio: ECH-519/71
Título: La Canción
Categoría: Folclore


Canción, La.

 Folk. Especie musical.

 En su acepción folklórica estricta es una especie literario-musical, de carácter eminentemente lírico y función amenizadora festiva, cuyo tema más representativo es el amor, manifestado a través de sus distintas fases, por lo común, delicada y melancólicamente.

 Sus formas métricas peculiares son la cuarteta, la quintilla y la décima, en las que suelen intercalarse estribillos, por lo general de uno o dos versos, y con la misma medida octosilábica de las estrofas. Estas, en un total de cuatro, más la despedida o cogollo, constituyen la verdadera y acabada estructura formal de la canción, existiendo, sin embargo, muchos casos de sólo unas y hasta dos estrofas, por meras razones de olvido, y siendo muy frecuente la omisión de la despedida, siempre reiterativa de la intención del texto, carente de los exabruptos picarescos y satíricos del cogollo de la tonada.

 Su expresión musical se basa instrumentalmente en la guitarra, el arpa arpa y el piano empleándose la primera con marcada preferencia, pudiendo encontrarse en unión con la segunda, la que, por excepción se usa sola. El piano, al igual que en la tonada, ha quedado circunscrito a las casas de canto, donde se ejecuta junto a los cordófonos ya mencionados, y a los salones de casa provincianas, mantenedores de antiguas costumbres, en calidad de solista.

 El acompañamiento guitarístico de la canción es pulsado, lo que la distingue con exactitud de la tonada, que utiliza el rasgueo. Rítmicamente, denota el predominio de 3/4 y de 6/8. Sus posibilidades armónicas comprenden tanto el modo menor, como el mayor, y destacan una variada gama de acordes, incluyendo hasta la función de la dominante, lo que facilita la obtención de la melodía instrumental, que, a menudo se esboza, junto a la vocal, cuyo ámbito puede alcanzar una considerable amplitud. En cuanto a su interpretación, ella es casi exclusivamente femenina, imponiéndose de la de tipo individual.

 He aquí un ejemplo. Su idea central, versificada en una cuarteta es glosada por cuatro quintillas.

I

Jamás espero alegría,
llorando estoy sin cesar,
hasta que pierda la vida
sólo por querer amar,
quiso la desgracia mía.

II

Está mi suerte fatal,
no está muy bien que yo sufra.
¿A quién me debo quejar,
si nadie tuvo la culpa
que yo me pusiese a amar?

III

Se acabarán mis pasiones
si este tormento se calma,
que me paguen con traiciones,
cuando yo doy hasta el alma
a quien no me corresponde...

IV

Nunca podrá terminar
esta inmensa desventura;
no me quiere consolar
la causa de mi amargura,
aunque me vea expirar.

 Su dispersión abarca todo el país, su práctica se hace cada ves más esporádica, relegada a círculos familiares de ciudades de hábitos conservadores, como Iquique, Ovalle, San Felipe, Talca, Chillan, Loncoche, Ancud, y a las cantoras de las localidades rurales, que aún mantienen restos de un repertorio musical, otrora de alta alcurnia.

 El estilo, el léxico y la finalidad, de la canción, configuran un didáctico paradigma del subjetivismo romántico, aplicable de manera precisa y sencilla, en el campo de la Educación, en las asignaturas de Historia, Educación Musical y Castellano, y el terreno de la extensión artística.

 Los caracteres formales y conceptuales de la canción, tal como la ha conservado el folklore hasta nuestros días, permite suponer que sus comienzos en Chile coinciden con la implantación del romanticismo en la literatura y en la música, en la segunda mitad del siglo XIX, por obra de un movimiento aristocrático, dispuesto a vaciar en sus reuniones las apasionadas y tristes quejas de la gran corriente estética europea, cuyos primeros indicios datan de fines del siglo XVIII. Actualmente, desplazada casi por completo en los medios sociales de elevada y mediana categoría, por los nuevos y cambiantes gustos, brota aún, como nostálgico recuerdo, al amparo de los núcleos familiares y en ñas fiestas campesinas, recreada y simplificada folklóricamente.



Bibliografía

Pereira S., Eugenio. "Historia de la música en Chile (1850-1900)". Ed. Del Pacífico. Stgo., 1957.


"Antolología del folklore musical chileno". Instituto de Investigaciones musicales de Chile, 2° fascículo. Stgo., diciembre de 1961.


Peers, Allison. "Historia del movimiento romántico español". Tomo u y II. Ed. Gredes. Madrid, 1954.


Barros, Raquel y Dannemann, Manuel. "Introducción al estudio de la tonada". Revista Musical Chilena, Año XVIII, N°89, julio-sptiembre de 1964.