Ensayo de una historia de Orizaba: Estadística física: Capítulo V

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V.


Calidades geológicas de las montanas y del valle de Orizaba.




Según las nociones muy superficiales que tenemos y hemos procurado acopiar para escribir esta parte de nuestra obra, pasamos á hacer una sucinta descripción de las formaciones que constituyen la masa de las montañas y terrenos del valle de Orizaba[1].

Por lo general, las vertientes de las cordilleras de México parecen estar formadas de terrenos sedimentarios [2].

A primera vista, todos los terrenos del valle son jurásicos; clasificación que ocupa el quinto lugar en la série de las superposiciones que forman la costra sólida de la tierra. Ese terreno se compone, por lo general, de calizas, alternadas con marga y arcillas, y en no pocos lugares aparece cubierto de una capa de tierra vegetal que á medida que es mas ó menos gruesa, presenta calidades ventajosas para el cultivo.

Aunque tal sea el carácter general de estos terrenos, los hay mas ó menos fecundos; lo cual confirma perentoriamente que, así las modificaciones atmosféricas como los abonos que producen los restos de las siembras esparcidos en los campos, al esperimentar su descomposición fertilizan el lugar donde permanecen. En resúmen, todas las tierras del valle tienen en su superficie cierta cantidad de terreno detrítico[3], formado de los restos vegetales mezclados con las rocas que le sirven de base.

No puede, pues, asegurarse que en ellas las haya infecundas, propiamente dichas. Siempre las ménos productivas tienen una capa, aunque ligera, de detritus. La llanura de Escamela, por ejemplo, que acaso es la ménos rica en vegetación, compuesta, compuesta de feldspato ú arcilla, en ciertas épocas del año ofrece bastante exuberancia en las gramas que produce, debido en mucha parte á aquella ventaja.

Lo mismo puede decirse de otros lugares del valle y de las montañas vecinas. Hemos observado, en muchos de ellos, que la capa vegetal es tan delgada, que apenas seria suficiente para sustentar á las plantas menos vigorosas.

Por esto decia el Sr. de Quiroga: "En todo el circuito del valle de Orizaba la tierra superficial es arenisca de esquisto ó pizarra secundaria, arcillosa, creta y alguna arena vitrificable, y la tierra vegetal escasa: en todo lo que comprende la jurisdiccion de Córdoba, entre las grandes sierras, esta última clase de tierra está mejor formada y el humus en un perfecto estado. La vegetacion es mas vigorosa, mas feraz y mas pronta que en las cercanías de Orizaba, aunque la temperatura del aire es igual en uno y otro parage, escepto en el de Venta Parada hácia abajo, en que el calor es mayor tres ó cuatro grados del termómetro de Reaumur"[4].

El siguiente resúmen dará una idea mas circunstanciada de las calidades geológicas de estos terrenos.





montañas

La Sierra-Madre, cuyo núcleo parece formado de un granito de cuarzo y esquisto con cuarzo y cimiento de silíceo, según se ha observado en los fragmentos arrastrados por los rios que nacen en sus faldas, es de primera formacion: está rodeada de muchos cerros, mas ó menos altos, cuya estructura puede creerse secundaria, procedente de sedimentos calizos y acumulados por la acción y corriente de las aguas, que contienen sustancias de granito secundario, formado de fragmentos de roca primitiva y de un gluten y argamasa caliza, que se petrifica con el tiempo[5].

De la misma naturaleza son las rocas esparcidas en sus faldas, formadas de rocas areniscas cuyo origen es posterior: hoy dia puede observarse la formación que nace del agua infiltrada en la primera capa del terreno, en que abunda la marga y la greda, por los depósitos de gault que en ella se encuentran, sobre algunos bancos de arcilla del segundo suelo.

Los cerros próximos á Orizaba, como el Tlachichilco (Borrego), San Cristóbal, los de San Juan del Rio, Cuautlapa y Escamela , parecen de segunda formacion de esquisto secundario, ó pizarra de varios colores, en que domina, por lo general, el gris, mas ó ménos oscuro. Están formados de capas paralelas, que se descubren en los ángulos salientes, al ser arrastrada, por las aguas pluviales, la tierra que los cubre: en Escamela tienen una dirección vertical los bancos de piedra; en Tlachichilco una inclinación de 75°, y en Cuautlapa, guardan también igual paralelismo, á causa, sin duda, de algún movimiento de la tierra. En esta última montaña, así como en la de San Cristóbal, se ven esquistos mezclados con piedras calizas ycuarzosas: las aguas que nacen en la de Cuautlapa, arrastran cristales, de que hablan los habitantes de ese lugar.

En Tlachichilco se observa también el esquisto, cortado por algunas venas de cuarzo; de manera que, dominando una y otra piedra, sobresale en la pizarra el color blanquizco: la estructura de estas piedras Página:Ensayo de una historia de Orizaba.djvu/61 Página:Ensayo de una historia de Orizaba.djvu/62 Página:Ensayo de una historia de Orizaba.djvu/63 Página:Ensayo de una historia de Orizaba.djvu/64 Página:Ensayo de una historia de Orizaba.djvu/65 Página:Ensayo de una historia de Orizaba.djvu/66 Página:Ensayo de una historia de Orizaba.djvu/67 Página:Ensayo de una historia de Orizaba.djvu/68


  1. El Sr. D. Agustin de Quiroga, que fué Factor de la Renta del tabaco, en Veracruz, escribió en 1797 un importante Tratado sobre la cultura y preparación del tabaco, precedido de curiosas observaciones geológicas de los terrenos de Orizaba y Córdooa, que ningún estudio posterior ha modificado. De esta preciosa obra, que existe manuscrita en 1 tomo en 4 mayor, en el Archivo del I. Ayuntamiento de esta ciudad, se sirvió el Sr. Segura, en su apreciable Estadística del Departamento de Orizaba, formada en 1826. Escribo aquí gustoso el nombre del Sr. de Quiroga, que por la ciencia que poseyó, de que su obra es una prueba patente, merece ser conocido tanto cuanto ha sido ignorado hasta hoy.
  2. Observations géologiques faites dans le trajet de la Vera-Cruz à Méxique, por los señores Dollfus y Montserrat. Archives de la Commission scientifique du Méxique. Tomo 2.°
  3. Como esta obra debe estar al alcance de todos, juzgo á propósito anotar estas voces, desconocidas de la generalidad de sus lectores.— Detrítico, de detritus, esto es, compuesto de residuos de rocas y vegetales.
  4. Tratado sobre la cultura y preparacion del tabaco. MS.
  5. El Sr. D. J. Acosta, de la América del Sur, ha traducido unas curiosas Memorias de los Sres. Boussingault y Roulin, y publicado con el título de Viages á los Andes Ecuatoriales. Como antes he dicho que la cordillera de México es un ramificacion de esas montañas, creo oportuno decir, que el Sr. Acosta afirma que la masa de los Andes está formada de rocas traquilicas, así como la mayor parte de los volcanes conocidos. —El Sr. de Humboldt, Ensayo politico sobre Nueva-España, tomo 5.°, hace también esa clasificacion genérica de las montañas de México, y juzga traquilico al Orizaba y el Popocatepetl. Esta conformidad de opiniones entre esos autores con la del Sr. de Quiroga, manifestada terminantemente en una obra inédita hasta el dia, es de gran peso para apreciar y estimar en lo que valen, sus observaciones geológicas.