Francisco de Salinas (Retrato)

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Nota: En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.


FRANCISCO DE SALINAS.[editar]

FRANCISCO DE SALINAS.
Natural de Burgos. Ciego desde la edad de diez años, humanista, erudito, matemático, y el mas grande profesor de su siglo en la teoría y práctica de la Música. Murió en 1590.


Son tan escasas las noticias que de este hombre célebre nos han quedado, que la historia literaria tiene que limitarse quando habla de él, á repetir los elogios que han hecho de su mérito y de sus talentos los Escritores señalados que le citan.
Sabese que fue natural de Búrgos, y que perdió la vista á la edad de diez años. Este accidente, que condena á la mayor parte de los hombres á quienes sucede á una dolorosa y absoluta nulidad, en los exercicios de actividad é inteligencia; tal vez contribuyó en Salinas para hacerle sobresalir, como sucedió con Dídimo Alexandrino entre los antiguos, y con el Ingles Saunderson entre los modernos. Buscó en el estudio un consuelo á la falta del sentido que había perdido, y dedicándose á las letras griegas y latinas, á las matemáticas y á la música, fue tan excelente en ellas, que hubo pocos en aquella época que le aventajasen en las primeras, y ninguno arribó al grado que él en el conocimiento teórico y práctico de la última.
La música y la poesía son las artes á que mas se inclinan y que mejor cultivan los que privados de la facultad preciosa de ver, no tienen otro recurso para llenar aquel vacío, que la perfección y el goce de la de oír. Tres contados entre los mas grandes poetas del mundo Homero, Osian y Milton fueron ciegos: y Salinas que lo fue tambien pasmó á sus contemporáneos con los efectos de su talento músico. Luis de León, después de describir en una oda que le dirigió el deliquio celestial que producía la música sagrada de su amigo, concluye así:
¡Oh suene de contino,
Salinas, vuestro son en mis oídos!
Por quien al bien divino
Despiertan los sentidos,
Quedando a lo demás adormecidos.


Y si los elogios de este poeta parecen exagerados, no deben parecerlo menos los de Ambrosio de Morales, que dice haber visto á Salinas dominar de tal modo á sus oyentes ya con los instrumentos, ya con la voz, que los violentaba al llanto, á la alegría y al terror; al modo que se cuenta de los primeros inventores de la armonía.
Pero si Salinas no hubiera tenido mas gloria que la de un cantor ó executor singular hubiera perecido casi toda con él, y solo hubiera quedado el eco de ella en estos testimonios vagos. Su erudito y excelente tratado de Música, escrito en latín y dividido en siete libros, es un monumento eterno de su saber y de sus talentos, y le coloca entre los pocos que han profundizado la teoría científica de esta agradable arte con inteligencia y acierto. Por esto el historiador De Thou, dice, que era tan estimado su libro de los inteligentes, que se tenia por superior al esfuerzo de un hombre.
Salinas murió por los años de 1590, favorecido de muchos personages de su tiempo, entre ellos el Papa Paulo IV, y el Duque de Alba Virey de Nápoles. Alli obtuvo una rica dignidad; y esta circunstancia unida á lo poco que se sabe de su vida, manifiesta que él fue uno de los pocos hombres de verdadero talento, que han acabado su carrera sin persecución y sin miseria.


Véase también a Francisco de Salinas en Wikipedia


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