Gaceta del Salvador/Tomo 1/Número 44

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Gaceta del Gobierno Supremo del Estado del Salvador en la República de Centro-América (1848)
Número 44
Gaceta
del Gobierno Supremo del Estado
Del Salvador,
en la República de Centro-América.

{T. 1.º}
{N. 44.}
San Salvador, Enero 28 de 1848.

Editorial[editar]

Editorial.

 El 25 del que rije se instaló en esta capital el Cuerpo Lejislativo, y el 26 abrió sus sesiones, en medio de los aplausos del pueblo, que desde nuestra independencia jamas habian sido mas espontáneos y sinceros. La tranquilidad de que han disfrutado los salvadoreños, en el año prócsimo pasado, al abrigo de las instituciones y las leyes: el entusiasmo con que ven aparecer la presente reunion de sus delegados: la armonia que ha podido conservarse con los Estados hermanos; y el progreso que se nota en todos los ramos de la administracion son circunstancias que deben tenerse bien presentes para marcar los fundamentos en que debe fijarse la suerte futura del Estado. En la sesion del 26 se abrieron los pliegos de elecciones para Presidente en el periodo venidero: se ocupa ahora una comision compuesta de senadores y diputados de todos los departamentos, de formar el escrutinio y mui pronto sabremos quien es la persona elegida para rejir los destinos del Salvador.—Un pueblo que con tanta libertad, nombra sus mandatarios, y en que las funciones de estos son ejercidas con la misma libertad, no puede menos que ser feliz.—Pronto recojerá el Salvador el fruto de sus instituciones, porque las costumbres van amalgamándose con el sistema: la esperiencia ha enseñado á los gobernantes, á sujetarse al cumplimiento de sus deberes para no ser victimas tarde ó temprano de la indignacion popular, y ha enseñado tambien al pueblo á defender á todo trance sus derechos para no ser presa de las usurpaciones del poder.

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Cámaras Lejislativas[editar]

Camaras Lejislativas.

 Ministerio jeneral del S. G. del Estado del Salvador.=El Sr. Presidente del Estado me ha dirijido el decreto que dice:=El Presidente del Estado del Salvador Por cuanto: las Cámaras reunidas han decretado lo que sigue.
 Los Representantes del Pueblo Salvadoreño á las Cámaras Lejislativas, reunidos en el número que la lei designa,

Decretan.

 Se ha por instalada solemnemente la Asamblea jeneral del Estado del Salvador, y ambas Cámaras abrirán sus sesiones ordinarias el dia de mañana.
 Comuníquese al Poder Ejecutivo.—Dado en el Salon de sesiones en la Ciudad de San Salvador á 25 de Enero de 1848=José María Zelaya, D. P.=Elias Delgado, S. V. P.=C. Velado, D.=Tomás Medina, S.=José Aragon, D.=Mariano Payes, D.=Bernabé Chavez, D.=Andres Castro, D.=Santiago Delgado, D.=V. Rodriguez, D.J. A. Alvarado, D.=Mariano Hernandez, D.=Juan V. Calderon, D.=Julian Villegas, D.=J. Norverto Moran, S.=Manuel Andrade, D.=Sixto Pineda, S.=Eujenio Ovárzun, D.=Ramon Rodriguez, S.=Fermin Palacios, S.=Miguel Santin, S.=Rafael Miranda, D. S.=Rafael Pino, D. S. Por tanto: Ejecútese.=Lo tendrá entendido el Srio. jeneral del despacho, y dispondrá se imprima, publique y circule.—S. Salvador Enero 25, de 1848.—Eujenio Aguilar.—Al Sr. Licdo. Francisco Dueñas.<br  Y de órden Suprema lo comunico á U. para su intelijencia y fines consiguientes.
 D. U. L. San Salvador, Enero 25 de 1848.

Dueñas.
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Discurso pronunciado por el Sr. Presidente del Estado en la apertura de las sesiones del Cuerpo Lejislativo[editar]

Discurso
Pronunciado por el Sr. Presidente del Estado en la Apertura de las Sesiones del Cuerpo Lejislativo.

Sres Representantes:
 La Constitucion os reune hoi, y el voto de los pueblos os congrega en este lugar, confiando á vuestro patriotismo, é ilustraicion la suerte futura del Estado. Yo os felicito cordialmente por este encargo de tanta magnitud con que los Salvadoreños quisieron distinguiros porque os veo principiar vuestros importantes trabajos en medio de la paz, de la calma y de la libertad; y me felicito á mí mismo por haberme cabido la gloria de dejaros preparado un campo inmenso para trabajar, con fruto en vuestra importantísima comision.—Me congratulo tambien con el mui heróico pueblo salvadoreño por la acertada eleccion que acaba de practicar el digno Presidente que debe sucederme, con ventaja, en el Gobierno.
 Desciendo gustoso de la Suprema Silla del Ejecutivo y os dejo con el mayor placer el baston que me entregasteis al encargarme del Gobierno del Estado.—Soi republicano liberal: este timbre me llena de orgullo, y en él se cifra mi gloria.—Vuelvo gustoso á mi elemento, vuelvo á confundirme en la masa popular de donde me sacó la representacion del Estado para poner sobre mis débiles hombros el peso tremendo de la administracion pública en circunstancias bien difíciles.
 Mi periodo que concluye hoi, ha sido uno de los mas escabrosos y acerbos qu cuenta la historia del Ejecutivo del Estado. Recibí el Gobierno bajo los mas fatales auspicios: sin rentas, sin credito, sin ejército, sin armas, ni municiones, y cuando el Estado se hallaba anonadado por los desastres de la guerra anterior, villipendiado con las desgracias, y comprometido por virtud de los tratados y reclamaciones de algunos gobiernos de los otros Estados: con la poblacion dividida en partidos, y fluctuante entre pasiones, vehementemente ajitadas; y sin conocimiento práctico de los hombres influentes, y de los grandes negocios que se trataban.
 Por fin mis angustias fueron de muerte en los dias aciagos de la faccion fraguada en esta Capital, y en la invasion brusca y bárbara que seguidamente hizo Malespín al Estado.
 Ni la pérdida de mi cara esposa, y tiernos hijos, de mi pequeña fortuna, y de mi pais natal esprimieran tanto mi corazon como la sangre salvadoreña que se veritera, y los trastornos y desgracias que necesariamente debian seguirse en el Estado.—Pero fortunosamente logré serenar aquella tempestad, y al poderoso brazo de la Providencia debo mi salvacion, y la del Estado.
 Pasado poco tiempo he ido tratando, y caracterizando á las personas notables, y fijando mi opinion en los negocios pendientes: y me propuse como base de mi administracion y plan político la franqueza, la honradez y la moderacion: á esto solo debo que no hubiese naufragado la nave de la aflijida y moribunda patria cuyo timon era en mis manos.
 He promovido dedicadamente la reorganizacion Nacional con la franqueza con que siempre ha obrado el Estado en este negocio de tanta magnitud y vitalidad.—He ofrecido, siguiendo los votos de esta honorable representacion, que el Salvador se adheriría sin restriccion alguna, á la forma de Gobierno que adoptase una Asamblea Nacional Constituyente—Porque cualquiera poder que no emane del pueblo, en este mismo encontrará siempre insuperables resistencias.—Si el sistema federal está sostenido en la opinion pública, siempre será proclamado; y si su apoyo es el interés de pocas personas, ó la fuerza, su ecsistencia no pasará de peligrosa y efímera.—Pero mis esfuerzos han sido infructuosos, y mis esperanzas frustradas, y los único que se ha hecho en este punto importantísimo, es el tratado celebrado en Nacaome; que vuestra ilustracion y prudencia ecsaminará con el tino, y mesura que su gravedad ecsije.
 Mis relaciones con los gobiernos de los otros Estados han llevado el sello de la verdad, y buena fé: no se ha tratado de evadir, ni menos de engañar: he respetado circunspectamente sus derechos, y cuidado con esmero de no darles motivos de una queja fundada.—No me he mezclado en los negocios interiores de otro Estado, ni permitido que se tome intervencion en los nuestros, resuelto siempre á sostener á todo trance los derechos del Salvador, si aun á pesar de mi conducta leal y jenerosa, fuesen vulnerados.
 Por una política de esta especie, seguida sin escepcion, todos los dignos gobernantes de los Estados han cultivado la amistad y buena armonía con el Salvador.
 Con Nicaragua ecsisten hoi relaciones mui estrechas de fraternidad, y union.
 Como el territorio de aquel Estado se halla amenazado por ajentes ingleses, se han ofrecido á Nicaragua la cooperacion, y auxilios que ha pedido, porque los diversos Estados Centro-americanos como hermanos, deben ayudarse recíprocamente; y por los compromisos que á este respecto tienen contraidos ambos Gobiernos por diferentes tratados vijentes.
 El Gobierno del Salvador no ha contraido obligaciones de ninguna especie en el esterior, ni gravado con deuda al Estado, porque se ha observado, en los gastos, la mas rigurosa economìa.
 Por lo que hace al órden interior, se goza en toda la estension del territorio salvadoreño, de la mas profunda paz, y libertad mas perfecta: no ha habido revolucion ni movimiento de ninguna clase que aquietar en todo el año pasado porque se ha procurado que la lei y los principios rijan en su plentitud.
 La agricultura se reanima, y el comercio toma mayor actividad con la confianza.—Se han abierto, y están abriéndose caminos carreteros para los puertos, y se ha cuidado de que todos especulen tranquilos, y con seguridad.
 La guarnicion de esta Capital no ha llegado ni aún á la decretada por la ley para ahorrar gastos, y al presente dejo los almacenes provistos del armamento, y municiones necesarias para la respetabilidad y defensa del Estado.
 La amortizacion de la deuda interior asciende hasta el dia, á mas de docientos mil pesos, porque el papel moneda, aunque ruinoso para el Gobierno y para los tenedores, y solo útil para el negociante en este artículo, circula rápidamente ne el Estado, y se recibe en todas las administraciones de hacienda pública.—De este modo, la mayor parte de las rentas se consumen en la deuda, y esta crece en proporcion porque á los empleados no se le pueden pagar íntegros sus pequeños sueldos.—Esta falta produce un gran retrazo en los negocios, y suma dificultad para la admision de los destinos.
 Por lo demas, el Sr. Ministro jeneral os informará detalladamente, en su memoria, sobre todo los demas ramos de la administracion pública.
 Quiero únicamente deciros, lleno de satisfaccion suma, que las grandes atenciones del Gobierno y la multitud de angustias, penurias de que está rodeado, no me han hecho olvidar, un solo intante, el importantísimo ramo de instruccion pública.—La primaria en uno y otro sexo, y la secundaria han llamado de preferencia toda mi atencion. Me he dedicado á fomentarla cuanto la penuria de erario me lo han permitido, y en ella se han hecho notables progresos. La Universidad de esta Capital, aunque fue establecida desde el año de 41 carecia de un sistema que reglamentase su organizacion y que trazase el plan de estudios que debia seguirse.—El Gobierno acaba de vitalizar este establecimiento importantìsimo, decretando sus estatutos el 20 del pasado Diciembre.—Tambien dejó establecida en la misma Universidad, todas las cátedras necesarias para que la juventud salvadoreña, en lo sucesivo puede hacer su carrera en diferentes ramos sin tener que desviarse del techo paternal, y del suelo de su nacimiento.
 Si mis servicios SS. RR. merecen alguna consideracion, escuchad mi voz es la de un salvadoreño que ancia por el bien estar de su patria y que os habla con esperiencia. Protejed de todos modos la instruccion pública con leyes sabias.—En donde no hai civilizacion no puede haber libertad, ni derechos civiles, ni la industria humana florece en un suelo que no ha fertilizado la ilustracion. Cuando los salvadoreños sean instruidos, serán de buenas costumbres y laboriosos, y el Estado contará con seguridad, y riqueza pública.—Van desapareciendo poco á poco, los hombres de conocimiento que se educaran en otras partes, porque el Salvador tiene la desgracia de haber carecido anteriormente de establecimientos científicos. Que este negocio pues, llame imperiosamente vuestra atencion, y no olvideis que las economías mal entendidas amortigüan la enseñanza, como los rayos del sol á la flor naciente.
 Permitidme que no concluya sin que os consigne una linea para nuestra historia. Es la primera vez que se ha visto en el Salvador que el Gobierno no hubiese violentado, ni comprimido la opinion pública en las elecciones populares de las supremas autoridades que deben funjir en el periodo siguiente. No concluiré sin manifestar al S. P. L. que el uso de las facultades estraordinarias con que el Ejecutivo quedó investido no ha costado una sola lágrima salvadoreña. Las he limitado á la formacion de la lei orgánica de hacienda, á la plantacion de la Intendencia jeneral y á decretar los estatutos de esta Universidad.
 La posteridad juzgará de mi conducta administrativa. Todos mis actos como gobernante los encontrará escritos en el archivo del gobierno y puedo decir lleno de confianza, y satisfaccion, que ni uno solo tiene necesidad de ocultarse á la luz pública. Mi corazon ha sido sincero: mis deseos puros; y mi trabajo asiduo. Si no he podido hacer todo el bien que apeteciera, he procurado al menos evitar males. ¡Ojalá que las circunstancias me hubiesen sido mas lisonjeras!
 Vuelvo pues, con mi espíritu tranquilo al hogar doméstico:—haré allí votos por la felicidad de los salvadoreños: trabajaré por ellos como un particular; y estaré siempre dispuesto á prestar á mi patria el servicio que quiera ecsijirme.

He Dicho.

El Sr. Presidente de la Asamblea contestó[editar]

El Sr. Presidente de la Asamblea Contestó.

 El cuerpo Lejislativo, cuya ecsistencia y aparicion periódica; es el mejor signo de la posicion política del Estado, ha oido con placer vuestras manifestaciones, las cre fundadas en toda la verdad de los antecedentes, y sucesos. En las variadas crisis en que se ha visto el pais y en el contacto que tiene el Estado con los que mas pueden afectarle, no es poca dicha haberle salvador en un periodo que estaba enlazado con grandes disturbios y en que la disonancia de intereses ha obrado hasta contra su unidad.
 En el interior no es poco para los que sepan pesar el bien, haber hecho concentrar las opiniones á un solo interés, y sostener un orden legal apesar del agotamiento. Si nos tocase la buena suerte de que el aspecto de Centro-América cambiase segun los deseos del patriotismo ilustrado, y los que animan al Cuerpo Lejislativo, entonces se veria toda la cooperacion y eficacia de una gran parte de la República, que se puede llamar sana porque tiene el vigor de hacer transitorios los males, y siempre reaparece bajo los elementos que son precisos para se libres y felices.
 La Lejislatura hace todos el aprecio que debe de vuestros sacrificios, y constantes esfuerzos por secundar todas las medidas, que las leyes anteriores, las necesidades, y el interes os han hecho promover. Dejais las bases, y cierto espìritu de mejoramiento y progreso que ha recibido su fuerza de la cooperacion de la autoridad. La opinion publica se ha ilustrado y si no es dable recojer de pronto los frutos, por lo menos, se ha iniciado todo lo que promete resultados mas seguros.
 El Cuerpo Lejislativo hará todo el mérito de vuestras indicaciones en las resoluciones que adopte, dándose las gracias porque en todo habeis procurado hermanar los verdaderos intereses de la República con los de los pueblos que has rejido; y si la paz y armonia ha sido el efecto de vuestras medidas ellas indican que las ha caracterizado la sinceridad, y que dejan un apoyo de confianza para las grandes operaciones sucesivas; de aquella confianza que nunca debe faltar y que es la primera condicion en las relaciones mutuas. La Asamblea se congratula por el aspecto que hoi dan por resultado vuestros afanes.——HE DICHO.

José María Zelaya.
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Remitido[editar]

Remitido.

Representacion Nacional[editar]

Representacion Nacional.

 En la antigüedad estuvo reconocido el principio de la soberania del pueblo como dogma político; mas era, sin embargo, desconocido el sistema representativo; asi es que los pueblos en masa se congregaban a deliberar acerca de la guerra y de la paz, de las leyes civiles y hasta de su aplicacion muchas veces. Empero, el transcurso del tiempo hizo patentes las dificultades de este sistema y en su lugar se sustituyó el representativo. Ya no van pues, los ciudadanos todos á dar su voto para admitir ó desechar una lei, sinó que nombran diputados que hagan sus veces y el conjunto ó congreso de estos diputados representa la nacion entera.
 El número de los diputados que ha de formar el congreso, debe ser proporcionado al de ciudadanos comitentes procurán-
 Los congresos representativos es preciso que sean numerosos para evitar que los manejen los ajentes del poder ejecutivo, ó
 Menos nocivo es por tanto, á nuestro juicio, el que un solo hombre mander sin congreso alguno, que el que haya un si-
 El pueblo salvadoreño ha sabido siempre establecer y garantir su libertad, ha fijado en su constitucion un número crecido de representantes y al mismo tiempo proporcionado al de ciudadanos que forman el Estado. El pueblo salvadoreño que ha manifestado muchas veces que no proclamó su independencia para mudar de tirano sino para ser libre: que no quiso trasladar á su suelo el cetro de hierro de los reyes de Castilla, sino abolir para siempre el gobierno de uno, obra de acuerdo con sus principios y cada dia afianza mas su bienestar.