Gerónimo de Zurita (Retrato)

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GERÓNIMO DE ZURITA.[editar]

D. GERÓNIMO DE ZURITA
Nació en Zaragoza en 1512, célebre Humanista y Antiquario: perfecto Latino y Griego. Poeta insigne. Historiador erudísimo. Tácito y Libio español acaso inimitable por el genio de la Historia que se admira en sus Anales de Aragón. Murió en 1580.
El célebre D. Gerónimo de Zurita nació en Zaragoza á 4 de Diciembre de 1512 de D. Miguel de Zurita, Médico de Cámara de los Reyes Católicos, conocido por el Doctor Alfaro, y de Ana de Castro, á quienes debió una educación propia de su ilustre calidad. Baxo la dirección de Fernán Nuñez de Guzman, llamado el Pinciano, aprendió en Alcalá las lenguas Latina y Griega, y la Retórica; y su erudición y conocimientos produxo los frutos que aplaude España, y los sabios extrangeros Baronios, Resendios, Vosios, Posevinos, Pelusios, y otros.
El Emperador Cárlos V le nombró Continuo de su Real Casa, y por Marzo de 1525 y Julio de 1530 le hizo merced del oficio de Merino de la Ciudad de Barbastro y Villa de Almudevar, y Bayle de Huesca, donde desempeñando sus obligaciones, no desistió de su aplicación á la literatura en el Indice Latino de hechos gloriosos de los Reyes de Aragón : en el Memorial de las Casas antiguas de este Reyño : en la multitud de Cartas y Poesías Latinas: en el reconocimiento de Crónicas, y otras varias obras : en las ilustraciones á los 7 libros de los Comentarios de Julio Cesar : en las notas á Claudiano : en las observaciones á Plinio : en la traducción del Consuelo de la Filosofía de Severino Boecio; y en los apuntes que se hallaron en casi todos los libros de su copiosa y exquisita librería.
A los 26 años de edad casó con Doña Juana Garcia Olivan, hija del Secretario de la Inquisición Mosen Juan Garcia, cuyo empleo sirviéndole primero Zurita en ausencias, le obtuvo después en propiedad muerto su suegro. El mérito que se grangeó en este ministerio se infiere bastantemente de los negocios que se pusieron á su cuidado. El Cardenal Tavera Inquisidor General le envió en 1543 á Alemania para consultar con el Emperador asuntos de Inquisición, cuya gravedad merecia fiarse al juicio, talento, y madurez de Zurita. Sucedió al Cardenal D. Fernando Valdes, y por su mandato hizo la colección de quantas Bulas y Breves interesaban al Santo Oficio. A los 36 años de edad enviudó en Valladolid, á tiempo que celebraban Cortes los Aragoneses en Monzón: trataban de crear y dotar un Cronista del Reyno, y todos los vocales se comprometieron en Zurita. Elegido para tan honroso empleo, ganó cédula en 4 de Mayo de 1549 para registrar archivos, y quantas memorias pudiesen facilitarle la execucion de este encargo. Sus fatigas y estudios se manifiestan por el mérito de sus escritos. Pasó á Sicilia, Nápoles y Roma, corrió la Italia, y volvió á España, registró á Cataluña y Aragón, desenterrando en todas partes lápidas, medallas, papeles, pergaminos, y otros monumentos de la antigüedad sepultados en el olvido.
Los buenos libros que adquirió en estos viages, y el mérito que se grangeó entre los sabios, es sobradamente notorio. Por decreto de Felipe II ordenó todos los papeles de Estado, y con el mas completo índice los archivó en Simancas. El mismo Monarca le honró con el título de Secretario de su Cámara, y el Cardenal Espinosa con el de Secretario del Consejo de Inquisición: empleos que si por sí solos pedían todo un hombre, Zurita alcanzaba al desempeño de todos, y á la prosecución de los Anales de la Corona de Aragón, á que estaba entregado con la mayor diligencia. Sin embargo como el genio de la Historia exige ciencia y quietud, se retiró á Aragón, y en 1571 le nombró el Rey Maestro Racional de Zaragoza. Las correspondencias con literatos, las continuas consultas de sabios, las representaciones al Rey sobre la antigüedad de Reales costumbres, y otras comisiones, como la instrucción para la jura del Príncipe D. Fernando, y sobre la elección de Inquisidores, eran tan gloriosos para Zurita, como sensibles para la Nación, que esperaba con inquietud la publicación de los Anales. Con este deseo vivían Españoles y extrangeros, mientras Zurita retirado en el Real Monasterio de Santa Engracia reconocía sus escritos para publicarlos con la perfección necesaria; escritos que si el Arcediano de Ronda, y el Cosmógrafo Santa Cruz los calumniaron de prolixos, tambien tuviéron la gloria de que Ambrosio de Morales, y Juan Paez de Castro vindicasen una obra que costó treinta años de estudio para ordenarla; que mereció á los Diputados del Reyno traxesen á sus expensas desde Salamanca al célebre Domingo de Portonaris y Ursino para imprimirla, y que Zurita por la diligencia y fidelidad histórica, por la madurez del juicio, y por la elegancia del estilo sea tenido por el Tácito y Livio Español.
Así se gloriaba España por el año de 1580, y particularmente Aragón, con la primera y mas cabal Historia de su Reyno, quando acaeció su muerte en 31 de Octubre de 1580 á los 67 años de edad. Por su disposición fue enterrado en dicho Real Monasterio, y hecha la entrega de sus papeles con el orden que los tenia al Rey y á la Inquisición. Dexó cinco hijos, y entre ellos D. Gerónimo heredero de la ciencia de su padre: legó su copiosa librería á la Cartuxa de Aula Dei, en donde permaneció hasta que en el año de 1626 la traxo el Conde Duque de Olivares, y hoy existe la mayor parte, y muchas obras inéditas en el Escorial: por último puede decirse que las obras de Zurita y especialmente sus Anales, serán siempre una biblioteca de antigüedades, de originales noticias, de erudición, y de sumo estudio, que harán honor á D. Gerónimo de Zurita.


Véase también a Gerónimo de Zurita en Wikipedia


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