Historia IV:Los artistas en Francia

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Hasta el siglo XV, los escultores franceses, que eran llamados tallistas de imágenes, hacían sobre todo estatuas de piedra para adornar las iglesias. En el siglo XVI emplearon el mármol y el bronce, y ya no fueron artífices sometidos a los reglamentos del oficio. Algunos se hicieron criados de la cámara del rey.


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A partir de fines del siglo XV, cuando los reyes de Francia hubieron llegado a conocer las artes de Italia, llamaron a su Corte escultores italianos, que introdujeron en Francia los adornos imitados de lo antiguo. Pero los escultores franceses siguieron imitando la naturaleza.

Un bretón establecido en Tours, Miguel Colombe, se inspiró a la vez en los flamencos y en los italianos. Hizo la tumba del duque de Bretaña (Francisco II), en la iglesia de Nantes, una de las obras más inspiradas del Renacimiento. Las cuatro mujeres que representan las Virtudes, en los cuatro ángulos del monumento, tienen mucha gracia y aire enteramente francés.

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Las grandes obras de escultura de esta época son los sepulcros. El de Luis XII y Ana de Bretaña es obra de la familia de los Juste, que parecen haber trabajado con auxiliares italianos. Representa al rey y a la reina en diferentes posiciones; en el sepulcro están tendidos; encima, están arrodillados. El sepulcro de Francisco I está adornado con relieves que representan batallas. Se ven jinetes e infantes con trajes de la época, y ciudades fortificadas en el fondo.

Después de 1530 se fundó una escuela que trató de imitar a los antiguos y a Miguel Angel. Desde entonces los escultores franceses, sin dejar de reproducir la naturaleza, adoptaron las formas de la escultura antigua. Juan Goujon, normando establecido en Paris, hizo las figuras de la Fuente de los Inocentes. Sus Ninfas, semimodernas, semiantiguas, figuran entre las obras más graciosas del Renacimiento.

Más tarde, Germán Pilon, burgués de París, escultor del rey Carlos IX, fundó un taller en el que trabajaron sus hijos. Su obra principal, el sepulcro de Enrique II y de Catalina de Médicis, está todavía dispuesto como los sepulcros de la época precedente. Pero las mujeres de los cuatro ángulos — La Fe, la Prudencia, la Templanza, la Justicia — parecen estatuas antiguas. El rey y la reina, tendidos debajo de la plataforma, se representan desnudos a la manera antigua.

Los pintores franceses más conocidos del siglo XVI eran de origen flamenco. El más célebre, Clouet, fué a establecerse a Francia y llegó a ser pintor de Cámara. Su hijo le sucedió, y ya no fué conocido más que por el sobrenombre de Jeannet. Fueron sobre todo retratistas, que representaban a los señores y a las damas de la Corte.

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