Historia XII:Conflictos con el Parlamento

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El Parlamento inglés había permanecido compuesto como en la Edad Media. La Cámara de los Lores, que los señores formaban, era más alta en dignidad. Pero la Cámara de los Comunes empezaba a ser la más importante. Los diputados de las ciudades y de los burgos, que de ella formaban la gran mayoría, no eran burgueses, sino casi todos gentiles-hombres, propietarios de muchas tierras.

Tenían miedo de una restauración católica, y querían que se adoptasen medidas para impedir a los católicos hacerse poderosos. Sin ser ellos disidentes, consideraban a los no-conformistas como buenos protestantes, y no querían dejar que se les persiguiera. Desconfiaban de los favoritos de Jacobo y estaban descontentos de los gastos de la Corte. Pero el Parlamento no era dueño del gobierno. El rey lo convocaba cuando le placía, podía en todo momento aplazar su reunión y aun disolverlo. Durante todo su reinado, Jacobo no hizo elegir más que cuatro Parlamentos (1604, 1614, 1621, 1624), y transcurrieron quince años durante los cuales no se celebró ninguna sesión. Jacobo gobernó la mayor parte del tiempo sin Parlamento.

El rey gastaba mucho, sus recursos ordinarios no le bastaban. Cuando tenía necesidad de dinero lo pedía al Parlamento, al que nunca reunía más que para este menester. La Cámara de los Comunes era la única que tenía el derecho de votar los impuestos. Antes de hacerlo pedía al rey que retirase sus medidas contra los disidentes, y se quejaba del Gobierno y de sus ministros.

En 1611, Jacobo dijo con cólera que no quería «tener paciencia de asno y aceptar un subsidio sazonado con tantas cosas desagradables», y declaró disuelto el Parlamento que se había elegido en 1604.

El segundo Parlamento, elegido en 1614, fué disuelto el mismo año porque pidió al rey que restaurara en sus puestos a los eclesiásticos puritanos expulsados como disidentes.

Luego Jacobo tomó como favorito a un lindo joven, Villiers, buen bailarín y elegante caballero. Le dió muchas tierras, le hizo duque de Buckingham y le nombró almirante. Buckingham fué quien gobernó el reino. Se le hacía la corte como a un rey, y se conducía de una manera tan insolente que fué generalmente detestado.

Entonces empezó en Alemania la guerra de Treinta Años. El jefe del partido protestante, el Elector palatino Federico, se había casado con la hija de Jacobo I. Fué vencido e invadido su territorio por las tropas de los príncipes católicos. Jacobo convocó el Parlamento (1621). La Cámara de los Comunes estaba muy dispuesta a votar fondos que permitieran al rey sostener a su yerno, y aun quería que hiciese la guerra para defender a los protestantes de Alemania. Pero Jacobo no se decidió a romper con las Potencias católicas, porque deseaba casar a su hijo con una princesa española.

La Cámara acabó por presentar al rey una petición rogándole que «empuñase la espada» para ayudar a los protestantes extranjeros, que casase a su hijo con una protestante y que hiciese enseñar a los hijos de los católicos por maestros protestantes. Jacobo, furioso, prohibió a la Cámara mezclarse en su gobierno o en «materias profundas de Estado». —La Cámara aprobó una segunda petición para reclamar su derecho de hablar libremente. Cuando los delegados se presentaron para llevarle la petición, Jacobo dijo irónicamente: «Traed sillas a los embajadores». Censuró a los diputados que usurpasen «su prerrogativa» (es el nombre del poder real en Inglaterra), y que «se mezclasen en cosas muy por encima de su alcance».— La Cámara redactó una protesta declarando «que los asuntos difíciles concernientes al Estado, la defensa del reino y de la Iglesia», son materias de discusión en Parlamento. Jacobo hizo que le llevaran el acta y arrancó con su propia mano la página en que estaba escrita la protesta. Luego el Parlamento fué disuelto (1622).

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Jacobo envió a su hijo Carlos a Madrid para arreglar su matrimonio con la hija del rey de España. Buckingham le acompañaba. Pero ninguno de los dos jóvenes agradó a los españoles, la princesa no quiso casarse con un hereje y el matrimonio se deshizo (1623). Carlos y Buckingham volvieron irritados a Inglaterra y prepararon la guerra con España. Se hizo elegir un Parlamento (1624), el cual concedió dinero para la guerra. El príncipe Carlos se casó con una princesa de Francia, Enriqueta, hermana de Luis XIII. Jacobo murió muy pronto (1625).


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