Libro de Buen Amor: 095

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De cómo morió Trotaconventos, et de cómo el arçipreste fase su planto denostando et maldesiendo la muerte II
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Libro de Buen Amor Arcipreste de Hita


Desque l' sal' el alma al rico pecador,
déxanlo so la tierra solo, todos an pavor,
roban todos el algo, primero lo mejor,
el que lieva lo menos tiénese por peor.

Mucho fasen, que luego lo vayan a soterrar,
témense, que las arcas les an de desferrar,
por oír luenga misa non lo quieren errar,
de todos sus tesoros danle poca axuar.

Non dan por Dios a pobres, nin cantan sacrifiçios,
nin disen orasiones, nin cumplen los ofiçios,
lo más que siempre fasen los herederos noviçios,
es dar voses al sordo, mas non otros serviçios.

Entiérranlo de grado, e desque a graçias van,
amidos, tarde o nunca en misa por él están;
por lo que ellos andavan, ya fallado lo an,
ellos lievan el algo, el alma lieva Satán.

Si dexa muger moça, rica o paresçiente,
ante de misa dicha otros la an en miente,
que casará con más rico, o con moço valiente,
muda el trentapnario, del duelo poco se siente.

Allegó el mesquino, et non sopo para quién,
et magüer que cada día esto ansí avién,
non ha omen que faga su testamento bien,
fasta que ya por ojo la muerte ve que vien'.

Muerte, por más desirte a mi corazón fuerço,
nunca das a los omes conorte nin esfuerço,
si non de que es muerto, que l' come escuerço,
en ti tienes la tacha que tiene el mastuerço.

Fase doler la cabesa al que lo mucho coma,
otrosí tu mal moço en punto que asoma
en la cabesa fiere, a todo fuerte doma,
non le valen mengías desque tu rabia le toma.

Los ojos tan fermosos póneslos en el techo,
ciégaslos en un punto, non an en sí provecho,
enmudeçes la fabla, fases enronqueser el pecho,
en ti es todo mal, rencura et despecho.

El oír et el oler, el tañer, el gustar,
todos los çinco sesos tú los vienes tomar;
non ay omen que te sepa del todo denostar,
quando eres denostada ¿dó te vienes acostar?

Tiras toda vergüença, desfaes fermosura,
desadonas la graçia, denuestas la mesura,
enflaqueses la fuerza, enloquesçes cordura,
lo dulçe fases fiel con tu mucha amargura.

Despreçias loçanía, el oro escureçes,
desfases la fechura, alegría entristeçes,
mansillas la limpieça, cortesía envileçes,
Muerte, matas la vida, al mundo aborreçes.

Non plases a ninguno, a ti con muchos plase,
con quien mata e muere, e con qualquier que mal fase
toda cosa bien fecha tu maço la desfase,
non ha cosa que nasca, que tu red non enlase.

Enemiga del bien, en el mal amador,
natura as de gota del mal e de dolor,
al lugar do más sigues, aquél va muy peor,
do tú tarde requieres, aquél está mejor.

Tu morada por siempre es infierno profundo,
tú eres mal primero, tú eres mal segundo,
pueblas mala morada, e despueblas el mundo;
dises a cada uno: «Yo sola a todos mudo.»

Muerte, para ti es fecho el lugar infernal,
ca veviendo omen siempre en mundo terrenal,
non avríe de ti miedo nin de tu mal hostal,
non temeríe tu venida la carne humanal.

Tú yermas los pobrados, pruebas los çeminterios,
refases los fosarios, destruyes los imperios,
por tu miedo los santos resaron los salterios,
si non Dios, todos temen tus penas e tus laserios.

Tú despoblaste, Muerte, al çielo, e sus sillas,
los que eran limpieça feçístelos mansillas,
feçiste de los ángeles diablos e rensillas,
escotan tu manjar a dobladas e sensillas.


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