México, California y Arizona: 027

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
México, California y Arizona (1900) de William Henry Bishop
traducción de Wikisource
XXVII. Visalia, Bakersfield, y la vida en un amplio Rancho


XXVII.
VISALIA, BAKERSFIELD, Y LA VIDA EN UN RANCHO ESPACIOSO.
I.

VISALIA, capital del Condado de Tulare, a treinta y cuatro millas al sur de Fresno, es uno de los pueblos viejos dejados de lado por el ferrocarril. Lo pongo en la forma más obvia, pero un patriótico Visaliano, por otro lado, me dijo calurosamente, "¡dejado por el ferrocarril! ¡Visalia dejada por el ferrocarril! Supongo que no. Es el ferrocarril que fue dejado por Visalia, como lo descubrirán".

Se llega a Visalia, desde el cruce Goshen, por una corta carretera ramal propia. Es más grande que Fresno, pero menos animado. Tiene tal vez dos mil quinientas personas, un tribunal del patrón descrito y una Oficina de tierra de Estados Unidos.

Cuando se utiliza el epíteto de "viejo" de cualquier ciudad de California de origen no español significa simplemente una aproximación al año 1849. La construcción de más antigüedad en Visalia data sólo del año 1852. Fue casa de Gobierno, cárcel y almacén a su vez y ahora está decorada con la leyenda "Cervecería de Mooney." La ciudad fue fundada por una persona errática, que llegó a través de las llanuras de Texas y había seguido en su vida profesiones diversas, además de pionero, predicador, comerciante, apostador, corredor y jockey. Ocurrió que la sección de tierra sobre la que se estableció en el momento no había sido reconocida y legalmente no abierta
Click on image to enlarge.
PRIMER EDIFICIO EN VISALIA

para ocupación. Esta irregularidad no fue descubierta hasta años más tarde, cuando la ciudad había crecido en el lugar. Fue sacado a la luz por un empleado de la Oficina de tierras, quien acto seguido ingeniosamente se dedicó a reclamar el titulo del terreno para sí mismo.

"Y que pasó de este audaz intento sobre intereses creados?"

"El empleado fue despedido rápidamente fuera de la ciudad," fue la respuesta.

Visalia es bastante prolífica en historias, si puede levantar a un "anciano" del tipo correcto para decirlas. Reyes del ganado, cuyos rebaños una vez llenaban el Valle de San Joaquín, se jubilaron acá. Puede escuchar cómo el rey del ganado "Pat Murray" se ganó a su esposa. Ella era una persona fascinante en su juventud, la hija de una propietaria con quien Pat Murray, entonces luchando y desprovisto, la abordó, en compañía de numerosos compañeros. Hubo gran aspiración y rivalidad por su mano. Pat Murray robó una marcha en este campo. Cuando iban a salir en compañía a una expedición, dijo, "el viaje es áspero y peligroso, muchachos. Propongo que dejamos nuestro dinero y objetos de valor con la anciana para custodia." El resto estuvo de acuerdo y le entregó sus bienes para dárselo a ella. El astuto Pat Murray lo representó como todo suyo y obtuvo de esta manera tal consideración en los ojos —como una persona excepcionalmente rica en el mundo— que ella aconsejó a su hija "establecerse" con él, y todo felizmente se logró antes de que fuera descubierto el engaño.

En otra ocasión —si en este mismo cortejo o no las crónicas no dicen— Pat Murray eliminó a sus rivales, que visitaban a una atractiva damisela en las noches muy conocida, enjabonando el palo que servía de acceso a su cabaña del otro lado de un pequeño arroyo. Habiéndolo así arreglado, se sentó tranquilamente disfrutando la sucesión social y escuchando con oído apreciativo la caída de víctimas sucesivas al deslizarse al agua.

Se cuentan historias de bandidos españoles y tesoro de metales preciosos en las montañas y de la salvaje administración de justicia en los primeros tiempos, cuando los delincuentes eran ocasionalmente primero ejecutados y condenados después.


Click on image to enlarge.
UN VIEJO.
El primer tesorero del condado se dice que llevaba los registros de su oficina en su sombrero y ser una persona dada a viajar y de una mente ausente, él dispersó estos documentos por todos lados, aun hasta los confines de Utah y Arizona.

En Visalia observé el primer "Barrio español," una comunidad que empieza a aparecer regularmente junto al "Barrio chino" al ir hacia el sur. Está compuesto por personas de sangre mexicana, pobre, perezosos y no siempre la mejor reputación.

Se tienen encantadoras vistas de las Sierras altas, ahora polveadas con las primeras nieves del invierno. La superficie es más ondulada que en Fresno y sembradas con finos robles castaño. Hay grandes árboles en las montañas igualando en tamaño los de Yosemite. Madereros trabajan cortándolos, aunque insignificantes en comparación con los grande, son monstruosos en sí mismos.

El agua para el riego de este distrito se toma de los ríos Reyes, Tule, y Kaweah por empresas, que dan a sus canales principales nombres tales como Zanja de la Gente, zanja la última oportunidad, la zanja de Mussel Slough y la zanja inferior del río Reyes. Los principales canales o zanjas van de doce a cuarenta pies de ancho. Presas latearles confinan y envían a ellos las porciones deseadas desde los amplios serpenteantes ríos.

Un río de California del Sur es algo así como una curiosidad. Extravagantemente amplia, es en compensación poco profundo. Sólo unos pocos permanecen durante la estación seca; la mayoría se evaporan y desaparece totalmente. Sus cuencas secas, llenas de unos islotes tachonados de sicómoros, son más como caminos de carreteras que lechos de ríos. A veces estos cauces de agua difieren en el color del suelo circundante y se ven extendién

Click on image to enlarge.
TALA DE ÁRBOLES, ATRÁS DE VISALIA.
dose como ríos de arena gris o plateada a través del general amarillo del desierto.

Aunque la irrigación aun está en su infancia sus pertenencias han alcanzado grandes dimensiones. Hay trescientas millas de canales del tamaño requerido en el condado de Tulare, y más de trescientas mil millas en todo California. Un canal principal, el de San Joaquín y Río de Reyes, tiene una longitud de setenta y cuatro millas y un ancho de casi setenta pies.


II.

Una carretera ramal hacia el oeste de Goshen, es una continuación de Visalia, lleva al viajero a las bulliciosas pequeñas ciudades, de rápido crecimiento de Hanford y Lemoore, en el condado Mussel Slough. Este distrito, contiguo al Lago Tulare, fue recientemente parte desierto y parte pantano. Ha sido redimido para clasificarse ahora entre las mejores tierras cultivables en California. Su principal producto es trigo.

Los habitantes apenas cultivan las verduras necesarias para su propio uso. La malaria es bastante frecuente, pero se dice que surge, como en muchos otros distritos de riego, por el uso descuidado de agua en lugar de la situación fundamental. El agua, en lugar de ser drenado cuidadosamente, muy frecuentemente se deja en piscinas estancadas. Mussel Slough fue escenario, en el mes de mayo de 1880, de un conflicto sangriento entre los pobladores y autoridades de ferrocarril que es célebre. Oficiales de la ley, actuando para nuevos demandantes, intentaron tomar posesión de terrenos bajo un título de ferrocarril. Legalmente mal, aunque tal vez moralmente correctos, los colonos organizaron una resistencia, pusieron manifiestos agitadores, que se leían como declaraciones de gente oprimida luchando por su libertad e instó a dioses y hombres a atestiguar la justicia de su causa. En la lucha que siguió cinco colonos perdieron la vida, todos a manos de un solo hombre —un Crowe, un alguacil de Estados Unidos, que mostró una destreza y frialdad bajo el fuego nunca superada en cualquiera de los relatos de literatura sensacional. Crowe mismo fue despachado. Varios de los sobrevivientes fueron juzgados por su parte en el asunto, condenado a cárcel ocho meses y cumplieron su sentencia en la cárcel de Santa Clara. Acababan de ser liberados, cerca de un mes antes de nuestra llegada. Sus hermanos y amigos les habían recibido a su regreso con una ovación, cuyo ruido apenas dejó de sonar en el aire.


III.

Bakersfield, capital del Condado de Kern, setenta y cinco millas más al sur, un poco menor de Visalia, se jactó en un momento la distinción de una enfermedad peculiar a ella. La forma de fiebre malaria de Bakersfield, cualquiera que sea la fina diferencia que la distingue de los demás, tenía una posición separada en trabajo médico. Las condiciones sanitarias del lugar, sin embargo, ha mejorado mucho por la extensión de las obras de drenaje y riego y, sin duda, se hizo todo lo que podía desearse.

De los tres lagos, Tulare, Buena Vista y Kern, que hacen una grande demostración en el mapa, los dos últimos, con sus pantanos circundantes, sean secado, y el primero está camino a la extinción también. Estos lagos tenían para mí, en el mapa, un aire misterioso e importante. Tomé la primera oportunidad para penetrar en su misterio, yendo al lago Tulare a caballo. No se puede alcanzar el margen, por temor al fango. Tampoco caminar es mucho más "fácil. Los tules o juncos, suben por encima de la cabeza y están infestados con una peligrosa raza de cerdos salvajes, descendientes vagabundos desertores de los ranchos. En esa breve vista que se tuvo entre y sobre los tules aparece una extensión de superficie triste que puede ser agua o la cama de alcalinos blancos desde donde el agua ha retrocedido. Los alrededores están llenos de aves salvajes. Su parloteo multitudinario tiene una especie de sonido metálico. Ahora blanco, ahora oscuro, ya sean frente o contra la luz solar, revolotean sobre las cañas y campos de rastrojo como hojas de otoño sopladas por el viento.

La desecación de los lagos es ocasionada por el desvío de aguas excedentes del río Kern para tierras desérticas. Esto dio lugar a una controversia, que últimamente se determinó por una decisión judicial que es un paso en la cristalización en forma de un sistema de jurisdicción de agua para California. La gran firma de bienes raíces y rancheros, Miller Y Lux, dueña de terrenos abajo; la empresa casi igualmente grande de Haggin, Carr Y Tevis, quienes, para la mejora de los cuales el agua fue tomado, tierras arriba. La primera se quejó de la desviación de las aguas como un detrimento a ellos y una violación de sus derechos ribereños. Derecho Ribereño, se recordará, en la ley común inglesa, da a los residentes en un arroyo el derecho para que fluya como era costumbre a través de sus tierras sin disminución o alteración.

El pleito en primer lugar prometía ser uno de fuerza física. Miller & Lux trataron de cerrar las compuertas donde salía el agua. Justo, como en las escrituras, los pastores de Gerara lucharon contra los pastores de Isaac, diciendo, "Es nuestra agua" los rudos vaqueros de Haggin, Carr Y Tevis se reunieron en oposición de ellos, con órdenes de lazar y arrojar al canal a cualquiera que interfiriera con las compuertas. Esta determinante muestra de resistencia impidió un conflicto, y el caso fue a tribunales civiles.

La decisión resultante sostiene que la doctrina que prevalece en California no es de derechos ribereños, pero de "previa apropiación para usos de beneficios".

Es decir, el mayor bien del mayor número es consultado. El punto se había planteado antes en controversias sobre la desviación de agua para fines mineros. En estos casos la sentencia fue que la doctrina de derecho ribereño es "inaplicable, o aplicable sólo en forma muy limitada, a la necesidad de los mineros, e inadecuada para su protección." Además se sostuvo que la ley común inglesa no está en vigor en California, pero sólo esas partes de que se adaptan a las condiciones peculiares del Estado. Los intereses agrícolas y mineros, por lo tanto, se ponen ahora, en este sentido, en las mismas condiciones.

Bakersfield toma su tono esencialmente del ganado. Tiene centros especiales para arrieros y pastores de ovejas. Sus calles están generalmente llenas de caballos, ornamentados al estilo español, amarrados a palos de amarre y a la espera de sus dueños frente a tiendas y tabernas. Los pastores de ovejas, una raza solitaria, se hacen tristes y melancólicos en su largo deambular con sus rebaños, separados de asentamientos del hombre y hablado humano. Están lejos de los pastores Boucher y Watteau. Algunos se dicen volverse locos a través de la monotonía de su vida; y es una ocupación solamente tomada como último recurso e impropia para el la persigue por cualquier otra. Curiosamente, hay un tono bastante inglés entre ellos. Se encuentran jóvenes pródigos de buena familia, que después de probar su suerte en Australia, India y en otros lugares, están comiendo las cáscaras de arrepentimiento aquí en verdadera moda escritural. Las tiendas en Bakersfield, como a lo largo de nuestros viajes, se mantienen principalmente por los judíos, que son grandes pioneros. Ningún pueblo está creciendo más ardientemente con el nuevo Oeste; y donde se encuentran es bastante seguro hay buenos negocios.

El barrio chino es un distrito de pequeñas calles compactas, de una medida que indica una población casi igual a la del resto del lugar. Una zanja de irrigación lo rodea como un foso. Las cabañas a lo largo de esta pintorescamente se reflejan en ella, son grises y gastadas por el clima, variada con parches de orientalismo brillante y sombreado por una línea de altos Álamos. El Barrio Español, muy cerca, es un grupo de casas de baile y corrales, entre los cuales morenos Joses y Juanitas se ven pasar.

Como si esto no fuera ya suficientemente extranjero, tropezamos con un campamento de gitanos errantes, sus tiendas de campaña en el borde del Barrio Español. Son ingleses y han llegado desde Australia, perdiendo sus "h" en el camino, sin duda, tan libremente como aquí. Son como tipos de Cruikshank y Dickens. Una Sra. Jarley con cara de manzana aparece con un gran bonete de terciopelo con plumas. Un individuo vestido muy estrechamente, delgado, con una planta en su sombrero, podría pasar por Sam Weller. Él es un domador de caballos y jockey. En sus talones le sigue un bull-dog beligerante. Detrás de una de las tiendas de un niño de nueve, de nombre Cassie, con ojos oscuros, está haciendo del baño frente un pedazo de espejo agrietado. Ella pega su cabello mojado en una semblanza de "olas de agua" de la sociedad de moda. Cuando se le interrumpe con un cumplido sobre la disposición ella muestra disgusto y lo tira todo una vez más con una coquetería nativa.

La mujer que parece a la Sra. Jarley es la adivinadora. Ella declara que hay personas cuya suerte ella no diría por veinte no, no por cincuenta dólares.
Click on image to enlarge.
BARRIO CHINO, BAKERSVILLE.
La Mia, sin embargo, porque demuestra que le caí bien, y por el lento negocio, ella promete a decir, de la manera más eficaz, por sólo dos dólares.


IV.

Las posesiones de algunos de los grandes terratenientes son prodigiosas. Una historia favorita es que algunos pueden conducir un rebaño de ganado desde el norte de los condados del Estado a San Diego, su límite sur y duermen cada noche en su propio terreno. Haggin, Carr y Tevis, cuya propiedad tuve el privilegio de examinar en detalle, tienen en Bakersfield cuatrocientos mil hectáreas en casi un cuerpo. Mucho de esto comprado por casi nada en condición de tierras desérticas y ha sido redimido.

Un ranchero que había adquirido una gran finca de este tipo, principalmente cuando era supervisor general de los Estados Unidos fue la ocasión sacar uno de los mejores buenas palabras de Lincoln.

"Lo felicito", dijo nuestro Presidente humorístico. "Usted se ha convertido en monarca sobre casi todo lo que ha hecho levantamiento."

Los propietarios no siempre viven en sus fincas; les dejan en manos de gerentes y toman los ingresos. La propiedad Haggin, Carr y Tevis se divide en varios ranchos independientes, cada uno con su superintendente residente. El "rancho de Bellevue" es el centro y el foco de autoridad. Aquí está la residencia y la Oficina del gerente general y una fuerza contadores, ingenieros y mecánicos, que mantienen las cuentas, mapa, plan, supervisan, construyen, reparan y dan al conjunto la regularidad del reloj de una gran empresa comercial. Los numerosos edificios constituyen un asentamiento considerable. Hay una "tienda" de mercancía
Click on image to enlarge.
CAMPAMENTO GITANO EN BAKERSFIELD.
general y suministros. Se construyó un dormitorio y un salón comedor para trabajadores. Una torre como tanque de agua, coronada por un molino de viento y alberga una sala de leche abajo, se eleva a un lado. Hay talleres de mecánica, grandes graneros y cobertizos largos llenos con una interminable serie de implementos agrícolas. Merece la pena pasear por la colección de cosechadoras, trilladoras, arados y rastrillos, y estudiar sus usos. El inmenso "cabezal y separador" se levanta sobre el resto como un Leviatán. Un departamento entero está dedicado a "moto-conformadoras," "cargadores-raspadores," y arados de diversos tipos utilizados en la construcción y dragado de canales de irrigación. El suelo es, afortunadamente, sin piedras y el trabajo, en su mayor parte, fácil. Un arado enorme se ve que fue diseñado para ser jalado por una yunta de sesenta bueyes y cortar a la vez un surco de cinco pies de ancho por cuatro de profundidad. Como el famoso Great Eastern, se derrotó a sí mismo por su propia masa, y su uso fue abandonado.

Solo en cercas se ha gastado más de $500.000. Se emplea un promedio de cuatrocientos trabajadores y en la temporada de cosecha, setecientos. Los salarios van desde dos y medio a tres dólares por día para mecánicos y un dólar por día para trabajadores comunes. Esto parece bajo en comparación con información de otras fuentes y las quejas de escases crónica de mano de obra agrícola, en los periódicos de California.

Ninguna gran parte de este dominio parece estar en el mercado para los colonos de pequeños medios, aunque la intención es confesada de ofrecer algunas de ellas de esta manera cuando estén completamente recuperadas. Extensiones, sin embargo, están ocupadas en términos favorables por "inquilinos", que toman de 120 a 600 acres. Muchos de ellos son portugueses e italianos. Normalmente son solteros y trabajan en empresas desde seis a quince personas. Se ven, oscuros y tez morena, usando la tradicional camiseta de Garibaldi, con apenas una palabra en inglés entre ellas.

Al que renta se le dota con una casa, pozo artesiano, crédito a una cantidad moderada en la tienda y el uso de algunas vacas. Tiene la leche de estas, pero debe dar su excedente a la finca. Su renta es por tres años, y paga por alquiler una tercera parte de su cosecha. Instancias de grandes ganancias son frecuentes entre estas personas, y las mismas oportunidades están abiertas para quienes deseen seguir su ejemplo.

Los superintendentes y empleados elevados en el lugar son en su mayoría hombres del Sur. California fue un punto favorito para la inmigración del Sur en un tiempo, tanto que el curso del Estado en la guerra, influido por el histórico juez Terry y el senador Gwin, que se consideró problemático. Sin embargo, estos de que hablo, son señores que han venido aquí para reparar sus fortunas en un período posterior. En su mayor parte tienen títulos de servicio de la extinta Confederación y voces suaves y amigable cortesía característica del Sur.

Una típica casa de Rancho, que, por ejemplo, de nuestro hospitalario amigo Mayor McClung, en su sección de la propiedad subdividida, es una vivienda larga, de dos pisos, pintado en el rojo indio tan popular en todo el país. Se erigió en considerables postes por encima del suelo, para permitir una libre circulación de aire por debajo. Hay una sala abierta a través del centro para el mismo propósito. Un canal de irrigación parecido a un foso pasa al frente, cruzado por un pequeño puente rústico.

Hay blancas trazas de álcali en el suelo del huerto y jardín, pero no impiden un crecimiento abundante de adelfas, rosas, pera, durazno, cerezas, almendras y árboles de albari
Click on image to enlarge.


CASA TÍPICA DE RANCHO.


coque. Los árboles jóvenes de naranja eran, como en Fresno, con abrigos de paja para el invierno. El clima es muy caliente mediodía día, pero tan fresco en la mañana y la noche que se hacen fogatas. El frío en el aire es del tipo penetrante, se siente más por contraste con el calor del día y el fuego es una necesidad. Los casa de sirvientes estaba limpia, chinos con delantal; los de afuera, mexicanos, uno de estos últimos había entrenado a un ganso, "Dick," a seguirlo como un perro mascota, y nada era más curioso que ver el orgullo de ambos el maestra y el bípedo en esta ridícula relación.

Cría de ganado es la industria líder; alfalfa, para mantener el ganado durante períodos de escasez, es el principal cultivo. Pilas de alfalfa de gran tamaño, una conteniendo setecientas toneladas, fueron vistas. Es del color normal de paja externamente, pero cuando se corta es verde. También ha logrado una experiencia exitosa en el cultivo de algodón. Los trabajadores estaban en el campo entre las vainas blancas para la segunda pizca.

Aunque fuera de temporada, se organizó un rodeo para nosotros, para mostrar el método de manejar el ganado en movimiento a gran escala. Un número de vaqueros cabalgó en distintas direcciones hasta perderse de vista. Se levantaron trazas de polvo en los varios horizontes. La llanura, en la que habían estado pacíficamente pastando unas vacas, se lleno de rebaños en estampida, conducidas hacia el centro por vaqueros corriendo. Cuando se reunieron en suficientes números hazañas de lazado de animales, por patas o cuernos, separando los animales especiales o clases etc., fueron tirados y llevados con destreza maravillosa. Como culminación, sombreros y cuerdas fueron recogidos del suelo, por jinetes a toda velocidad. Un medio dólar de plata, colocado al polvoso borde de la carretera, fue tomado después de varios intentos por un azteca de tez morena.

Los conductores suelen ser mexicanos, equipados al estilo mexicano, pero sin la mayor parte de las galas. Los jefes, que a menudo incluso sobresalen en pura destreza de equitación, generalmente son estadounidenses.

El rancho conocido como Livermore limita con Kern y los lagos Buena Vista y es el más sureño en la zona. Los rebaños son reunidos allí a principios de primavera y conducidos al rancho de San Emidio, en las montañas.
Click on image to enlarge.
SAN LUIS OBISPO.
Adquieren subsistencia en San Emidio hasta mediados de septiembre, cuando son conducidos de regreso. Tales migraciones desde la llanura a pastizales de montaña y de regreso, recuerdan algunas características de la vida pastoral Noruega del encantador romance de Hjalmar Hjorth Boyesen, "Gunnar."

En el rancho de Livermore, se llega a la cúspide del Valle de San Joaquín. Aquí se juntan la Cordillera de la costa y la Sierra Nevada y oponen a una barrera natural a mayor progreso. El ferrocarril tiene que cruzar esta barrera por una maravillosa pieza de ingeniería, el paso de Tehachapi. En un solo lugar cinco diferentes longitudes de vía pasa y repasa a diferentes niveles. Por la singular "pera" la vía entra en un túnel, emerge, gira en espiral alrededor de la montaña y vuelve a aparecer por encima de sí mismo.

En San Emidio nos encontramos en la frontera del Condado de San Luis Obispo y podríamos ir directamente, sin duda, su bonita capital de montaña. Se llega más fácilmente, sin embargo, con el atractivo Santa Bárbara por debajo, por vapor o diligencia a lo largo de la costa.

Regresando a Bakersfield, se puede ir al oeste del salvaje cañón del río Kern, y las ciudades mineras de Kernville y Havilah. La industria minera no ha tomado nunca el mismo desarrollo al sur del río San Joaquín como en el Norte. Es probable que haya menos mineral y que las empresas se han gestionado con menos habilidad.

En Kernville hay un molino de cuarzo, con un centenar de sellos, que después de muchas vicisitudes ha caído en manos de sus ex obreros por la deuda y ahora es dirigido por ellos en el principio cooperativo.

El campo ondulado, por el que se llega al Cañón del río Kern, si es posible, es aún más desolado que la
Click on image to enlarge.
UNA CHARREADA.
llanura. Hay casi una conexión necesaria en nuestras impresiones habituales entre colinas y árboles, y cuando falta follaje desde colinas su ausencia es doblemente notable. Una superficie completamente reseca, sin verdor, con una textura similar a la de grava, sigue aquí todas las desigualdades del


Click on image to enlarge.
CAÑÓN DEL RÍO KERN.

suelo, subir la colina y bajar al valle, a la garganta de granito salvaje y dividida.

Nos encontramos un ranchero aislado de ovejas, "Capitán Jack Barker," un hombre emprendedor, que había creado un espacio de jardín en la desolación y mostró que incluso esto es posible. Fue contratado en un proyecto para llevar agua, por medio de un conducto y canales del río en la boca de canon abajo a varios miles de acres de tierra bajo cultivo. En la época de primavera, nos dijo, toda esta desnudez está oculta por una perfecta alfombra de flores, principalmente una pequeña amapola naranja escarlata. Sus ovejas en la actualidad parecían vivir de aire. Tenía entre ellas algunas cabras de Angora, un animal resistente, alguna vez muy rentables, pero ahora, desde el descenso de bienes de alpaca, la usaba como alimento.

El río Kern baja por una garganta de cuatro millas de longitud, entre paredes de granito de seiscientos pies de altura. Su agua es verde translúcido en piscinas profundas, calmadas, agitada nuevamente en arroyos blancos, con piedras negras entre ellos. El canon es casi intransitable. Actúa como un embudo y produce una perturbación local propio en la atmósfera. Mientras todo alrededor es estático, una columna de aire sopla hacía afuera, y golpea la meseta a un cuarto de milla de distancia, levanta un polvo crónico en el punto de contacto, como disparo de cañón.

Conduciendo a través de la parte delantera de el casi nos aventó fuera de nuestra carreta. Descendimos en el, sin embargo y tras esta experiencia regresamos a cenar costillas de cabras de Angora del capitán Jack Barker y luego tomamos el tren y cruzamos el paso Tehachapi.