Ir al contenido

Noche divina

De Wikisource, la biblioteca libre.

NOCHE DIVINA

Este jardín nos cede su delicia,
Nos cede el árbol de manzanas lleno:
Fuente de dioses a la sed propicia,
Pan del instinto, para el hambre, bueno.

Mas blanco mármol sin igual pudicia
Fija en nosotros su mirar sereno:
Muslo desnudo, vigoroso el seno,
Puro, como la luz que lo acaricia.

Se hacen tus ojos demasiado azules,
Cubren tus manos impalpables tules
Y algo divino te levanta en vuelo.

No cortemos la fruta deleitosa
Y mire el alma para nunca rosa
Como es de azul la beatitud del cielo.