Noche lúgubre
Apariencia
NOCHE LUGUBRE
Estaba la noche compacta y sombría
Cuando me detuve de golpe a tu puerta,
Tu puerta de oro donde estaba escrito:
"Golpea viajera"
Cuando me detuve de golpe a tu puerta,
Tu puerta de oro donde estaba escrito:
"Golpea viajera"
Estaba tu casa rodeada de plantas
Y llena de luces en medio a la estepa;
Sonaban laúdes, trapaban rosales
Por sobre las verjas.
Y llena de luces en medio a la estepa;
Sonaban laúdes, trapaban rosales
Por sobre las verjas.
—Abreme! — Mi grito resonó en la noche
Y huyeron del cielo todas las estrellas...
—Abreme! — Mi grito se hinchó en el desierto,
Palpitó la arena.
Y huyeron del cielo todas las estrellas...
—Abreme! — Mi grito se hinchó en el desierto,
Palpitó la arena.
Rebaños de lobos hambrientos me siguen,
Serpientes y tigres, leones y hienas,
Me buscan los rastros, me siguen a prisa,
Abreme tu puerta...
Serpientes y tigres, leones y hienas,
Me buscan los rastros, me siguen a prisa,
Abreme tu puerta...
—Dame un rincón blando dentro de tu pecho
Para que repose, toma las cadenas
Que oprimen mis brazos y cárgalas, ponme
Piadoso tus vendas.
Para que repose, toma las cadenas
Que oprimen mis brazos y cárgalas, ponme
Piadoso tus vendas.
—Me echaré a tus plantas, humilde, sumisa,
Guardaré tus ojos, beberé tus penas,
Viviré de tu alma, pero dame, dulce,
Dame el alma entera.
Guardaré tus ojos, beberé tus penas,
Viviré de tu alma, pero dame, dulce,
Dame el alma entera.
Te asomaste entonces; debajo tus manos
Como la esperanza se movió tu puerta:
Miraste mis ojos, mis ojos sombríos,
Mi boca en tormenta.
Como la esperanza se movió tu puerta:
Miraste mis ojos, mis ojos sombríos,
Mi boca en tormenta.
Miraste el desierto y ahullidos de lobos,
Silbidos de sierpes, rugidos de hienas
Sonaron terribles. Las sombras estaban
Compactas y negras.
Silbidos de sierpes, rugidos de hienas
Sonaron terribles. Las sombras estaban
Compactas y negras.
Me buscan, me siguen, repetí temblando...
(Mis ojos echaban la luz de una hoguera)
Me buscan, me siguen... Rasgarán mis manos,
Comerán mi lengua.
(Mis ojos echaban la luz de una hoguera)
Me buscan, me siguen... Rasgarán mis manos,
Comerán mi lengua.
Pero tu mirada se volvió de hielo;
—Queman demasiado tus ojos viajera,
Me dijo tu boca — Sigue tu camino,
No es tuya mi puerta.
—Queman demasiado tus ojos viajera,
Me dijo tu boca — Sigue tu camino,
No es tuya mi puerta.
—Mi casa es de sombras, de dulce reposo,
De apacible aroma, de tranquilas selvas,
Me traes la noche, mujer; en tus manos
Se ve la tormenta.
De apacible aroma, de tranquilas selvas,
Me traes la noche, mujer; en tus manos
Se ve la tormenta.
Camino al desierto me volví gritando:
Leones y tigres, serpientes, panteras,
Rasgadme las carnes, libertadme el alma,
Oh malas, sed buenas...
Leones y tigres, serpientes, panteras,
Rasgadme las carnes, libertadme el alma,
Oh malas, sed buenas...
Una a una luego por el lado mío,
Piadosas y tristes, pasaron las fieras...
Cerrada tu alma!... Cerrada tu alma!...
No había una estrella.
Piadosas y tristes, pasaron las fieras...
Cerrada tu alma!... Cerrada tu alma!...
No había una estrella.