Orillas del Duero

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Orillas del Duero
de Antonio Machado


Se ha asomado una cigüeña a lo alto del campanario. 
Girando en torno a la torre y al caserón solitario, 
ya las golondrinas chillan. Pasaron del blanco invierno, 
de nevascas y ventiscas los crudos soplos de infierno. 
                 Es una tibia mañana. 
El sol calienta un poquito la pobre tierra soriana. 
  Pasados los verdes pinos, 
casi azules, primavera 
se ve brotar en los finos 
chopos de la carretera 
y del río. El Duero corre, terso y mudo, mansamente. 
El campo parece, más que joven, adolescente. 
  Entre las hierbas alguna humilde flor ha nacido, 
azul o blanca. ¡Belleza del campo apenas florido, 
y mística primavera! 
  ¡Chopos del camino blanco, álamos de la ribera, 
espuma de la montaña 
ante la azul lejanía, 
sol del día, claro día! 
¡Hermosa tierra de España!