Página:Charles Darwin - Diario del viaje de un naturalista alrededor del mundo - Tomo II.djvu/316

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido corregida
298
cap.
darwin: viaje del «beagle»

des una selva sombría. Unicamente los que lo han experimentado conocen cuán delicioso es gozar de esa sombra en los trópicos bebiendo el fresco y grato líquido del coco. En esta isla hay un gran espacio en forma de bahía, compuesto de finísima arena blanca; es perfectamente horizontal, y la marea le cubre solamente en pleamar. De esta gran bahía arrancan pequeñas calas que penetran en los bosques de los alrededores. Una extensión de brillante arena blanca, que parecía la inmóvil superficie de un lago, rodeada de cocoteros, de altos y cimbreantes troncos, formaba una vista singular y lindísima.

He aludido anteriormente a un cangrejo que se alimenta de cocos; abunda mucho en todas las partes de tierra seca, y crece hasta alcanzar un tamaño monstruoso; es muy afín o idéntico al Birgoslatro. El primer par de patas termina en pinzas muy fuertes y pesadas, y el último está provisto de otras más débiles y sumamente estrechas. A primera vista hubiera creído imposible que un cangrejo abriera un coco fuerte de dura cáscara, pero Mr. Liesk me asegura que lo ha visto ejecutar repetidas veces. El crustáceo empieza desgarrando la corteza fibra por fibra, y siempre desde el extremo en que están situados los tres hoyuelos; terminada la operación precedente, el cangrejo empieza a golpear con sus pesadas pinzas en uno de los hoyuelos, hasta practicar una abertura. Luego se vuelve, y con ayuda del par de pinzas posteriores y angostas extrae la blanca substancia albuminosa. Me parece un caso curiosísimo de instinto como no he conocido, y asimismo de adaptación de estructura entre dos objetos al parecer tan alejados uno de otro en el plan de la Naturaleza como un cangrejo y un cocotero. El Birgos es diurno en sus hábitos; pero se dice que todas las noches hace una visita al mar, indudablemente con el propósito de humedecer sus branquias. En el mar también se efectúa la fecundación de los huevos, y las