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carlos r. darwin.

en muchos mamíferos. Hay algunas partes que siendo rudimentarias en el hombre, tales como el cóxis en ambos sexos, y las tetillas en el hombre, no faltan nunca; mientras que otras, como el orificio supra-condiloideo, sólo aparecen ocasionalmente, y por consiguiente se las habria podido incluir tambien entre las reversiones. Estas diferentes estructuras de reversion, así como las que son rigurosamente rudimentarias, revelan de una manera innegable la descendencia del hombre de una forma inferior.

Variaciones correlativas.—En el hombre, lo mismo que en los animales inferiores, muchas conformaciones parecen estar tan íntimamente enlazadas entre sí, que cuando una de ellas varía, otra hace lo propio sin que en la mayoría de los casos podamos indicar la causa. No sabemos decir cuál es la parte que predomina sobre la otra, ó si sobre las dos predomina alguna, desarrollada anteriormente. De este modo se encuentran enlazadas mútuamente diversas monstruosidades, conforme lo ha probado I. Geoffroy Saint-Hilaire. Las conformaciones homólogas están particularmente sujetas á variar simultáneamente; esto mismo es lo que observamos en los lados opuestos del cuerpo, y en las extremidades superiores é inferiores. Meckel notó hace mucho tiempo que cuando los músculos del brazo se desvian de su propio tipo, imitan casi siempre á los de la pierna, y viceversa. Los órganos de la vista y del oido, los dientes y los cabellos, el color de estos y de la piel, la tez y la constitucion, están siempre en mayor ó menor correlacion.

Además de las variaciones que se pueden incluir en las agrupaciones precedentes, queda excedente una gran clase, que por lo pronto se puede llamar espontánea, porque, ignorando su orígen, los casos que la componen parecen surgir sin causa aparente. Vése, sin embargo,