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carlos r. darwin.

y que ambas se fijaron por seleccion sexual. Admitida esta explicacion, al momento se nos ocurre la idea de que por un procedimiento análogo se habrá producido el extraño desarrollo de una de las pinzas anteriores del macho en gran número de crustáceos, mientras la otra pinza simétrica conserva la forma que tiene en la hembra. En muchas clases de cangrejos y langostas se encuentran modificaciones por el mismo estilo. En una clase, los Gelasimus macho y hembra viven por parejas, habitan una misma madriguera, cuya entrada cierra la enorme pinza del macho. Este no adquiere sus brillantes colores antes de su edad adulta. En general los machos son al parecer más numerosos que las hembras.

Arácnidos.—En algunas especies los sexos difieren considerablemente por el color: la hembra del Sparassus smarogdalus es de un verde claro, mientras el macho adulto tiene el abdomen de un amarillo vistoso, cruzado longitudinalmente por tres rayas encarnadas. Las aranas suelen dar pruebas de ser muy inteligentes. Sabida es la afeccion que demuestran tener las hembras por sus huevos llevándolos consigo envueltos en un saquito sedoso. No seria extraño de ningun modo que manifestasen á la par alguna preferencia por los machos más adornados; lo cual explicarla la causa de la brillante coloracion de algunos de estos. Hay otros que tienen la facultad de emitir un pequeño sonido, facultad de que sus hembras carecen por completo.

Insectos.—En esta clase los sexos presentan infinidad de diferencias, ya pasajeras y poco determinadas, ya por el contrario fijas y precisas. Los machos, aunque ordinariamente más pequeños que las hembras, son casi siempre los más hermosos y mejor armados. Solo ellos tienen el poder de producir sonidos que se perciben desde muy léjos y que, en las cigarras, pueden ser considerados como una verdadera voz. Colores brillantes, apéndices múltiples y vistosos, sólidas mandíbulas propias para defenderse: nada les falta. Comunmente se muestran los machos en demasía ardientes al perseguir á las hembras.