Página:Charles Darwin - El origen del hombre.djvu/52

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido corregida
48
el orígen del hombre.

triunfo, y el reto á los rivales. La imitacion de gritos musicales por medio de sonidos articulados ha podido ser el origen de palabras expresivas de diversas emociones complejas. Por la relacion que tiene con el principio de imitacion, debemos hacer notar la gran propension que se advierte en las formas más próximas al hombre (monos, idiotas, microcéfalos, y razas bárbaras de la humanidad), á imitar cuanto llega á su oido. Comprendiendo sin duda alguna los monos gran parte de lo que el hombre les dice, y, pudiendo en su estado de naturaleza, lanzar gritos que indiquen un peligro á sus camaradas, no me parece increible que algun animal simio, más sabio, haya tenido la idea de imitar los aullidos de un animal feroz para avisar á sus semejantes, precisando el género de riesgo que les amenazaba. En un hecho de esta naturaleza se tendria un primer paso hacia la formacion de un lenguaje.

Ejercitada cada vez más la voz, los órganos vocales se habrán robustecido y perfeccionado en virtud del principio de los efectos hereditarios del uso; lo que á su vez habrá influido en la potencia de la palabra. Verdad es que, bajo este punto de vista, la conexion entre el uso contínuo del lenguaje y el desarrollo del cerebro, tiene una importancia mucho mayor. Las aptitudes mentales han debido hallarse más desarrolladas en el primitivo progenitor del hombre que en ningun mono de los hoy existentes, aun antes de estar en uso alguna forma de lenguaje, por imperfecta que se la suponga. Pero podemos admitir con seguridad que el uso contínuo y el perfeccionamiento de esta facultad, han debido influir á su vez en la inteligencia, permitiéndole y facilitándole el enlace de una série más extensa de ideas. Nadie puede emitir una sucesion prolongada y compleja de pensamientos sin el auxilio de palabras, habladas ó nó, de la misma ma-